REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 27 de noviembre al 4 de diciembre de 2005.

Noctámbulo en versión matutina

Entretener y enseñar. Estos son los nortes que inspiran el trabajo de Marco Martín, copresentador de la revista matutina Giros, de Repretel canal 6.

Ronald Díaz V.
rdiaz1962@hotmail.com

Dice él que el teatro lo lleva en la sangre desde que tiene memoria. Sin embargo, eso no quita que le haga un guiño a la televisión cada vez que la oportunidad se presenta.

Por eso, no es de extrañar que Marco Martín Salazar decidiera aceptar la oferta de Repretel para unirse al elenco de Giros. Desde el 5 de setiembre pasado ocupa la plaza de copresentador en la revista matutina (canal 6 de 8 a 10 a.m.) al lado de Patricia Figueroa y Cristiana Nassar.

Marco llegó al programa apoyado en el respaldo que le brinda su vasta experiencia en televisión y teatro, en donde su desempeño es ampliamente reconocido. Incluso ha sido galardonado con varios premios nacionales por sus destacados dotes histriónicos que también lo han llevado a la pantalla grande.

Estos factores sirvieron para que su incorporación al espacio se diera prácticamente de forma inmediata. Cuando decimos que fue de inmediato significa que el primer ensayo de Marco Martín en Giros fue a la vez su primer programa al aire.

Pero Marco no se queja. Al contrario, resalta esa frescura que posee la televisión y la espontaneidad que ofrece un programa en donde, a diferencia del teatro, el temor a equivocarse es casi inexistente.

Con la misma jovialidad que proyecta en la televisión, el actor y presentador conversó con Teleguía sobre su nuevo trabajo y el cambio que implica llevar sobre los hombros el peso de un espacio diario de dos horas de duración.

Como rana en su charco. Más allá de la diferencia que implica hacer televisión en contraste con su labor sobre las tablas, Marco apunta a su vida personal cuando de hablar de ajustes importantes se trata. En especial porque se define como un ser nocturno por naturaleza. “Soy medio vampiro”, dice para aclarar.

“Ahora tengo que levantarme a las 5:30 a.m. Antes lo hacía después de las nueve. Mi ciclo vital cambió, ahora soy más ordenado con las comidas y ese fue uno de los motivos por los cuales acepté la oferta, para forzarme a tener horarios más fijos”, confiesa.

Otra razón que lo estimula a formar parte de una revista matutina es que Marco se considera un devorador de información. Lee todos los periódicos y revistas a su alcance, labor a la que dedica de dos a tres horas cada día.

Por eso, estar en un programa en donde se habla de todo tipo de temas, potencia esa cualidad suya y lo hace sentirse –en sus propias palabras– “como un carajillo en una tienda de juguetes”.

Su amplio bagaje cultural son elementos con los que también juega en el programa y a la vez constituyen su principal desafío: “Trato de retar al televidente para que rasgue más allá de la piel. Estoy convencido de que un programa como Giros puede educar y entretener, enseñando que la vida se puede enfocar desde muy distintas aristas”.

Marco agradece y califica de generosos a los productores del programa por permitirle mostrar esas otras facetas de la información, en ocasiones desde una perspectiva más abierta y no tan conservadora como se supone para la audiencia de un espacio de esta naturaleza.

Esto es consecuente, afirma Marco, con uno de los valores de Giros, el cual es la amplitud. “La revista por naturaleza es amplia y eso me encanta”, apunta el actor y destaca la complejidad de criterios y variedad de temáticas que se desarrollan, en donde por igual se brindan consejos para fortalecer la familia y se dedica tiempo para presentar las últimas novedades en juguetes sexuales.

Otro valor que Marco aprecia en el espacio es el dinamismo del trabajo. “Se parece al teatro en que, ni todo es a cien por hora, ni en absoluta calma. Hay notas dolorosas y otras alegres. Esa variedad hace volar el tiempo. Yo no me puedo aburrir en un programa como Giros”, confiesa.

Frente a la cámara Marco es inquieto, ameno y en ocasiones se muestra incisivo. Esa característica de su personalidad se la debe en parte a su hermana Ligia, actual defensora de la mujer, quien siempre lo motivó a pensar, a averiguar y a no dar nada por sentado.

Para Marco Martín la responsabilidad de la televisión como formadora de opinión se debe traducir en respeto por el televidente y nunca partir de la premisa de que el público debe pensar como él. “Se puede disentir y eso no te hace mala persona, eso lo entendí desde niño”, concluye.

En persona. Ahora bien, al conocer a Marco Martín fuera de las luces del reflector, nos damos cuenta que este versátil actor es el sétimo de ocho hermanos, que es vecino de San Pedro de Montes de Oca, y que vive acompañado de un gato himalaya llamado Tibet.

En cuanto a su carrera profesional, el artista divide su tiempo en actividades diversas. Además de actor y ahora presentador de Giros, es maestro de ceremonias, locutor profesional y productor y animador de eventos masivos, comerciales y artísticos. También está al frente de varios negocios familiares.

Es adicto confeso del cine y de los espectáculos de arte y cultura. Lo que más le alegra e ilusiona de ganar dinero es poder gastarlo en conciertos y asistir a todo tipo de actividades culturales.

Entre las muchas anécdotas que colecciona en su paso por los escenarios y la televisión, Marco relata lo ocurrido en 1998 cuando su figura se hizo popular gracias a un comercial de Burguer King que aludía a las hamburguesas de la competencia con la frase “esa pequeña y aplastada cosita”.

El revuelo que causó el anuncio llegó a repercutir de formas pocas convencionales. Una de ellas ocurrió en un bar en donde una señora de mediana edad, de buen porte, pero algo pasada de tragos, se le acercó, tomó sus partes nobles al tiempo que le decía “¿Qué es esta pequeña y aplastada cosita?”


Siguiendo el rastro

Marco Martín Salazar ha logrado cosechar importantes logros en una ya prolífica carrera a través de espacios como el teatro, el cine y la televisión. Algunas de sus participaciones y reconocimientos más importantes han sido:

- Premio Nacional de Teatro 2005 al mejor actor del año por su papel protagónico en ARTE, de Yasmina Reza.

- Premio Nacional de Teatro 2004 al mejor actor del año en Sexus Benedictus, de Ana Istarú.

- Premio de actuación de la Unión de Teatros Independientes al mejor actor de reparto del año 2003.

En la televisión Marco ha hecho trayectoria en Giros, Antorcha, Los elegidos, El barrio, La zaranda, Leyendas, Oé oé ticos, Domingo-go, Tico Bingo, entre otros. Además se ha desempeñado como locutor en documentales, comerciales y campañas promocionales.

En las tablas, ha participado en más de cuarenta montajes profesionales con papeles protagónicos en la mayoría de ellos.

En el cine, ha actuado en películas como No somos ángeles, Magdalena, Carta a una señorita en París y Password, una mirada en la oscuridad.


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Fotografías:
Carlos González

 

 

 

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