Sin mucho ruido pero con mucho tino, esta joven sencilla e intrépida
parece traer de cuna un karma natural para lograr lo que se propone…,
esto sin contar con sus destrezas y con el esfuerzo con que asume
desde siempre lo que ella, a sus aún tiernos 23 años,
llama sueños.
Se llama Fabiola Herra Salas y es el rostro (casi siempre detrás
de cámaras) del espacio Derecho a la respuesta, de 7 Estrellas,
una interesante iniciativa que tuvo ese programa de espectáculos
desde marzo del 2004 como una ventana de réplica para
quienes desean defenderse de lo que se publica sobre ellos en
las columnas de espectáculos.
En cuanto la sección salió al aire se ganó un
lugar de privilegio en el gusto de la teleaudiencia y, ni qué decirlo,
entre las mismas columnas de las que Fabiola nutre su espacio,
pues los críticos o comentaristas no tardaron en reconocer
que una iniciativa de derecho a la respuesta era justo y necesario,
pero además, de inmediato resaltaron la forma en que Fabiola
le impuso objetividad desde el principio.
Y es que esta joven, quien vive rodeada por la naturaleza en
una quinta en Barrio San José de Alajuela, se tomó muy
en serio la sección y desde sus inicios depuso la incomodidad
inicial que le provocaba irse a esperar, a veces durante horas,
a alguna “víctima” de la crítica con
el fin de hundir el dedo en la llaga y confrontar al crítico
con el entrevistado.
Ciertamente, no es un trabajo fácil, y menos en vista
de que Fabiola, sin necesidad de desplantes de entrevistadora
estrella, pregunta lo que tiene que preguntar…, le duela
a quien le duela y no importa si se trata de sus colegas de canal
7.
Aunque en un principio uno que otro le hizo “el feo” y
salió chillando llantas al percatarse de su presencia,
la mayoría de personajes de la farándula, periodismo
o política acepta sus entrevistas y, a estas alturas,
abundan los que la buscan para desahogarse, confirmar o hasta
bromear con lo que de ellos se ha publicado.
Siendo Herra una joven bastante tiernita en esto del periodismo,
no ha dejado de llamar la atención que asumiera y posicionara
de esta forma el hoy tan gustado Derecho de respuesta, que a
su vez se ha ganado un lugar de privilegio en 7 Estrellas, tanto
que hace unos meses sus productores decidieron inteligentemente
lanzar las cápsulas con los descargos a lo largo del espacio,
con el fin de asegurarse una audiencia sostenida. Durante el
primer año, lo que muchos consideran la cereza del pastel
de 7 Estrellas, se transmitía al final del programa.
A todo esto…, ¿de dónde salió esta
muchacha de contextura delgada pero de curvas bien puestas?
Aunque quizá muchos no lo recuerden, Fabiola empezó a
darse a conocer en televisión durante sus apariciones
esporádicas, como practicante, nada menos que en la acera
de enfrente: Repretel.
En su hoja laboral, todo parece haberse convertido en un dominó continuo
que la ubicó en los medios de televisión más
importantes del país cuando apenas había cumplido
los 19. Eso sí, cuando ingresó al canal de la Uruca
ya se encontraba bien avanzada en estudios de periodismo, pues
como bien dice ella, su pasión por este oficio estaba
tan bien definida desde su infancia que, no bien se egresó de
bachillerato en el Liceo San José (Alajuela) en diciembre,
y ya en enero estaba llevando su primer bloque completo en la
Universidad Latina, donde ha seguido estudiando casi sin tregua
hasta que al día hoy está a punto de obtener su
licenciatura en Comunicación y Mercadeo.
Una vez más, la audacia de Fabiola se impuso al ingresar
a Repretel, pues aunque la Ulatina no exige práctica profesional
a sus bachilleres, ella igual solicitó el entrenamiento
y logró que Juan Robles, quien entonces trabajaba en Deportes
Repretel, le diera la oportunidad de colaborar.
Ahí estuvo más de un año como una hormiguita,
invirtiendo todo su tiempo libre posible en diversas coberturas
deportivas.
Su esfuerzo no pasó desapercibido para sus compañeros
y entonces Óscar Sánchez, experimentado periodista
de espectáculos, le sugirió a trabajar con él.
De nuevo ocurrió un imprevisto de talla mundial que, a
la postre, puso a Fabiola en la coyuntura de dirigir la sección
de Espectáculos apenas 15 días después de
haber asumido un puesto raso.
“
En eso pasaron los atentados del 11 de setiembre en Estados Unidos. Óscar
Sánchez andaba en una cobertura y se quedó varado
en un aeropuerto en Estados Unidos, entonces yo tuve que hacerme
cargo de las secciones de cuatro noticiarios diarios... fue un
reto muy grande, pero lo hice, y lo hice bien”, dice al
final con una risilla de mal disimulada satisfacción,
pero sin un dejo de ego.
Aunque agradece a Repretel la oportunidad de ingresar en esa
empresa y en especial a cada uno de los excompañeros que
la ayudaron a asumir sus primeras armas, confiesa que su sueño
siempre fue trabajar en canal 7.
Muerta de risa, cuenta quién era su “ídolo” de
infancia, a quien veía por televisión siendo ella
una niña y de quien hoy es gran amiga.
“¡
Yo quería ser como Adriana Durán! La veía
siempre en las trasmisiones deportivas”, narra Fabiola.
A final de cuentas fue contratada en canal 7, primero en la sección
de espectáculos y más tarde en 7 Estrellas, donde
hace “de todo” pero se ha dado a conocer principalmente
por su agridulce Derecho de respuesta.
Las anécdotas que le ha deparado el espacio no tardan
en surgir.
“
Cuando crearon la sección yo se la pedí a Mariamalia
(Jacobo), pero reconozco que al principio era un poco intimidante
eso de ir a esperar a la gente, a veces por horas, para que hablara
de algo que podía ser un poco delicado. Pero con el tiempo
ya uno va adquiriendo experiencia y se afianza”, explica
Fabiola. Lo que ella llama experiencia bien se puede interpretar
como “colmillo” , pues no importa a quién
tenga en frente, Fabiola pregunta y repregunta, todo para que
la gente se defienda, aunque ella misma reconoce que algunos
se hunden más.
“
Bueno, ya eso es aparte, ya es cuestión de cada uno. Pero
a mí sí me parece muy importante que la gente pueda
decir si es cierto o no, o qué opinan de lo que se publica
sobre ellos”, justifica.
Como todo en la vida, tiene sus favoritos para entrevistar. “Medford
es uno, me encanta porque no tiene pelos en la lengua, dice lo
que piensa y ya. Otra que en su momento fue muy abierta fue Adriana
Maléfica Quesada”. ¿Y el más difícil?
“
Difícil no, pero a una que esperé mucho rato un
día fue a Cristiana Nassar y al final se fue en su carro
sin darme la entrevista. Todo el mundo tiene derecho a declinar,
pero lo ideal es que le digan a uno con educación, de
la misma manera que uno pregunta, que prefiere no referirse a
tal o cual asunto y listo”, razona.
Por lo pronto, disfruta a sus anchas una vida matizada por un
trabajo que adora, una familia que idolatra y un novio que la
llena por completo. Se trata de Gabriel Badilla, jugador saprissista,
quien ha llegado a complementar la vida de esta esforzada muchacha. ¿Matrimonio?
Todavía no. Prisa no hay, aunque sí la ilusión
de una boda a su tiempo, y dos o tres hijos.
Muy personal
“Me gusta jugar al futbol 5, ir al cine, bailar, estar
con mi familia, ir al estadio (nunca falto a ver a mi novio,
Gabriel, si juega en Tibás o cerca de San José).
También me gusta jugar ajedrez y comer postres.
Soy súper ordenada, alegre y a veces un poco impaciente.
En el futuro me gustaría producir y presentar un programa
de televisión, o quizá tener una empresa de asesorías”.
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Fotografías:
Garrett Britton