REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 22 al 29 de mayo de 2005.

Historias del Ala Oeste

El Ala Oeste abre polémicas y enciende ánimos en la televisión, porque la ficción se confunde con la realidad política.

Rónald Díaz V.
rdiaz1962@hotmail.com

Conocer las intimidades de un presidente ficticio y su gabinete, a muchos puede sonarles poco interesante. Sin embargo, el asunto cambia cuando se trata de una serie de televisión que cuenta con una dirección acertada, un grupo de guionistas de primera línea y un elenco artístico sobresaliente.

Eso ocurre con El Ala Oeste, serie de la cadena estadounidense NBC que mantiene el récord de haber recibido nueve premios Emmy en su primera temporada (1999). Entre ellos, el de mejor serie dramática, premios al mejor actor y actriz, al mejor guion y la mejor dirección.

Tras superar un mal momento, cuando según los criticas la serie experimentó un desgaste en la trama y una sostenida pérdida de interés por parte de la audiencia, The West Wing (nombre original en inglés) se mantiene vigente con más de 11 millones de adeptos, que siguen cada semana los capítulos de su sexta temporada en los Estados Unidos.

El Ala Oeste es una serie dramática que transporta al televidente hasta los pasillos de la Casa Blanca con el fin de echarle una mirada al trabajo y experiencias personales de los colaboradores del presidente demócrata, Josiah Bartlet, encarnado por el experimentado actor Charlie Sheen.

En cada episodio, el espectador es testigo del funcionamiento del equipo presidencial en situaciones que pueden llegar a la máxima tensión, como el intento de asesinato sufrido por el presidente Bartlet al final de la primera temporada, o el ataque cardíaco de uno de sus más cercanos colaboradores.

La esclerosis múltiple que sufre el Jefe de Estado, y que no fue impedimento para su reelección (en la serie se vive el tercer año de su segundo mandato) es otro elemento que adereza el interés en The West Wing, pues se especula sobre quién sustituirá a Bartlet cuando finalmente este deba abandonar el cargo.

La serie logra entremezclar las crisis nacionales e internacionales de gran calibre, propias de una potencia como los EE. UU., con los conflictos íntimos que sufren los personajes, incluido el melodrama familiar, siendo esta combinación de elementos un punto fuerte en su contenido dramático.

Al filo de la realidad

A pesar de su carácter ficticio, la trama logra un efecto consistente y creíble, en buena parte gracias a la colaboración de expertos conocedores, tanto de la política estadounidense como del funcionamiento de la Casa Blanca.

Asesores del nivel de Patrick Caddel, estratega y encuestador de Jimmy Carter, y Dee Dee Myers, Secretario de Prensa durante la administración de Bill Clinton, aseguran una recreación fiel de cada uno de los cargos del gabinete presidencial, así como de los grupos que se mueven alrededor del despacho oval del Presidente.

Además, su creador, Aaron Sorkin, tiene como carta de presentación los guiones de películas cuyas temáticas giran en torno a la figura de presidentes y gobiernos estadounidenses, tales como The American President y A Few Good Men.

Como es de esperar, para una serie que trate sobre la política estadounidense, no faltan los temas sensibles y su inevitable ligamen con la realidad, lo cual también genera un buen número de detractores.

Entre los cuestionamientos más severos está el calificar la serie como un espacio de propaganda demócrata, que favorece las políticas liberales y que presenta siempre en forma negativa a los republicanos conservadores y a los miembros de la extrema derecha cristiana.

Jonath Golberg, editor de National Review Online, calificó a Sorkin de "izquierdista arrogante" y lo acusó de etiquetar de antemano como estúpidas las ideas conservadoras.

Sorkin también llamó la atención por haber dicho al New Yorker que su serie era de ficción y no de política, algo que muchos, como Golberg, no se tragan con facilidad.

Otros, como el excandidato demócrata John L. Graham, han delimitado el carácter ficticio del espacio al señalar temáticas que están fuera del enfoque del programa televisivo.

Un ejemplo: en un artículo sobre la necesidad de legislar para que al consumidor estadounidense utilice "marcas" tecnológicas que le permitan filtrar la propaganda televisiva indeseada (incluida la política), Graham se apura a señalar que este tipo de tramas nunca se les ocurriría a los libretistas de The West Wing.

Es el impacto que genera más allá del televisor el que hace que The West Wing se haya ganado un lugar importante en la parrilla de programación de la NBC, amén de que fuera del contexto político la serie goza de múltiples reconocimientos, por la complejidad de su estilo visual y buen manejo narrativo.

Un reconocimiento adicional se le concede por la capacidad de contrarrestar el cerrado espacio físico en el que se desarrolla, y de encontrar la fórmula para convertir los conflictos del gobierno y de los personajes en energía atrayente para el espectador.

Aunque se especuló de un final cercano, la verdad es que ya se habla de una sétima temporada, la cual dará seguimiento al proceso de elecciones y, con ello, la posibilidad de renovar el elenco.

Sin embargo, se prevé la permanencia de los actores Richard Schiff (Toby Ziegler, Jefe de Comunicaciones), John Spencer (Leo McGarry, ex Jefe de Personal) Bradley Whitford (Josh Lyman) y Allison Janney (C.J. Cregg, actual Jefe de Personal).

Igual se espera que renueven su contrato Jimmy Smits (Matt Santos) y Alan Alda (el senador Arnold Vinick), dos de las nuevos fichajes de la serie para esta temporada.

Asimismo, hay expectativa ante la posibilidad de que Martin Sheen se mantenga en la serie, dado el interés del productor John Wells (de ER) de explorar la vida de un expresidente después de su mandato.

The West Wing se transmite en EE. UU. por la cadena NBC y, en Latinoamérica, por cable en el Warner Channel.


El gran "presidente"

Buena parte del éxito de The West Wing recae en la calidad de su reparto y, entre ellos, destaca en su papel protagónico de presidente de los Estados Unidos, el ganador de un Emmy, Martin Sheen.

Nacido en la ciudad de Ohio, a Sheen se le recuerda por el papel de Capitán Willard en el clásico fílmico Apocalipsis ahora.

Su carrera artística comenzó en Broadway y más tarde recibiría su primera nominación para un papel protagónico en La Guerra de los Roses.

Otras peliculas de Sheen son Wall Street, coestelarizada por su hijo Charlie Sheen;
Heart of Darkness; Badlands y Cath me if you can, de Steven Spielberg.

El actor también recibió un Globo de Oro por su actuación en las miniseries Kennedy (1983) y Blind Ambition, así como por su trabajo actoral en The West Wing.

El Emmy lo ganó en la comedia Murphy Brown, como actor invitado. Actualmente vive en Los Ángeles con su esposa.

Fuente: www.nbc.com


The West Wing

Cadena: NBC
Horario en C.R.: Sábados a las 8 y 10 de la noche en Warner Channel (44 Amnet, 05 Cable Tica, 206 Direct TV y 39 Cable Visión).
Directores: Marc Buckland y Bill D'Elia
Productores: John Wells Productions y Warner Bros. Television
Reparto: Martin Sheen, Allison Janney, John Spencer, Richard Schiff, Bradley Whitford, Rob Lowe, Moira Kelly.
Premios: Peabody Award por excelencia en televisión, cinco nominaciones al Globo de Oro, un Globo de Oro a la mejor serie de drama y tres premios de la Asociación de Críticos.


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