Sulfuroso. Con un sentido del
humor corrosivo, a pesar de sus irreverencias, cochinadas y “malas
palabras”, South Park es propuesta inteligente en tele.

|
La serie se desarrolla en un montañoso pueblo de Colorado,
y cuenta con cuatro personajes principales: Stan, Cartman, Kenny
y Kyle, quienes son una partida de mocosos listos como el que
más; pero, eso sí, educados como el que menos.
En la superficie los niños se pueden apreciar solo como
una cuadriga de sinvergüenzas con una palabrota fácil
siempre a flor de labios; sin embargo, cada uno de ellos tiene
una personalidad finamente definida, con una extracción
familiar totalmente diferente y con valores contradictorios ante
las diferentes situaciones de la vida.
Este es el marco que sirve para observar y cuestionar el mundo
adulto a través de los ojos de unos niños que,
si bien son maleducados y precoces, son niños al fin.
South Park cuenta con la autoría del dibujante Trey Parker
y del productor Matt Stone, quienes se hacen valer de unos diseños
que rayan en lo simplón y de un cínico sentido
del humor, para atreverse a tocar temas como el racismo, el aborto,
la homosexualidad o la vivencia religiosa.
Cualquier tópico
que haga roncha en las susceptibilidades de las tendencias conservadoras
estadounidenses es avivado en la serie.
Es claro que South Park no es un dibujo animado para todos los
públicos. De hecho su material chocante convierte al show,
primero, en una serie no apta para públicos menores; y
segundo, no digerible para casi todos los demás.
Sin embargo sus méritos nadie se los quita y, a fin de
cuentas, son solo dibujos animados. La sátira está servida,
sulfurosa, escatológica, y una risa cómplice no
se hace esperar para nada.
La serie se transmite por MTV Latino de lunes a viernes, a las
10 de la noche y a las 12 media noche, igualmente los sábados
a las 11:30 p.m.