Luego de entrevistar a Carolina Gutiérrez Contreras se
pueden constatar varias cosas: primero, que su belleza física
no es ningún truco televisivo; hasta se podría
afirmar que figura entre las presentadoras más atractivas
del ámbito nacional.
Segundo, se percibe en ella un importante grado de madurez tanto
en su trabajo profesional como en aspectos de su vida personal
y espiritual. Y tercero, posee una gran sensibilidad social,
en especial por los niños más necesitados y en
riesgo social.
Es claro que Carolina no es la misma que, tras ganar el concurso
de Tica Linda en 1992, incursionó en la televisión
en un programa de videos musicales y cuatro años más
tarde fuera presentadora en la edición nocturna de Telenoticias,
en canal 7.
En ese entonces sus motivaciones eran otras. La Carolina Gutiérrez
que vemos ahora presentado las historias en Informe 11, al lado
de Cristiana Nassar, ha experimentado cambios profundos, cuya
base radica en el establecimiento de un nuevo orden de prioridades
en su vida.
“Antes estaba más centrada en lo que yo podía lograr.
Luego, desde que mejoré mi relación con Dios, entendí que
es sirviendo a los demás que se le puede servir a Él”.
Un gran apoyo para lograr esta nueva “sintonía” lo
encontró en su esposo Brad Cook, con quien ya lleva cuatro
años de matrimonio y es el padre de su hijo Mathew, de
un año y ocho meses de edad. Con Cook, Carolina asegura
llevar una "sana relación" que la llena y de
la cual se siente orgullosa y satisfecha.
Con 31 años de edad que se diluyen en un fresco y atractivo
rostro, más propio de una veintiañera, Carolina
se ve a sí misma como una persona muy expresiva a quien
en ocasiones se le dificulta controlar sus reacciones.
En especial ante situaciones que le provoquen enojo o tristeza,
algo que ha debido trabajar pues en el programa se pasa con facilidad
de noticias buenas a relatos dramáticos y hasta trágicos.
Sin embargo, asegura sentirse cómoda con el programa dado que el formato
le permite a los presentadores ser más naturales y espontáneos,
aunque también los hace más vulnerables a las críticas.
Eso a ella no le preocupa mucho siempre y cuando no se trate de rumores infundados
que además afecten a terceros. Se refiere a lo ocurrido con unas manifestaciones
suyas en torno a los homosexuales y que ella afirma fueron tergiversadas.
“Me parece innecesario que se levante un falso y que me pongan en la
boca cosas
que no dije. No me afectan a mí, afectan a otras personas y eso me molesta”.
Con vocación de servicio
Aparte de los inconvenientes que se puedan presentar por figura
pública, algo que gratifica a Carolina Gutiérrez
en Informe 11 es la posibilidad que da el espacio de servir como
puente para ayudar a la gente necesitada.
Resalta que el programa es ahora más equilibrado e igual
se presentan muchas cosas positivas. Las negativas repercuten
en ella porque en ocasiones le enseñan una realidad que
quizás ella y muchos desconocen y que lejos de insensibilizarla,
a menudo la hacen derramar lágrimas camino a casa.
Como compensación (y remedio infalible contra la depresión),
la anima el hecho de que por medio de las historias que publican
se han podido realizar muchas obras de bien social para cambiar
la situación de diferentes costarricenses.
Una operación quirúrgica costosa, la construcción
de una casa y comida para el hambriento son algunas de las ayudas
que comúnmente se logran impulsar con relatos que al final
terminan por conmover a los corazones generosos.
“Eso me recuerda que Costa Rica tiene su gente linda
que hace cosas positivas. No es siempre tan terrible”, dice Carolina.
Quizás el compromiso más fuerte de la joven presentadora
son y seguirán siendo los niños. De ellos habló en
forma reiterada durante la entrevista que se realizó en
el propio foro del programa, minutos después de la grabación
del programa dominical, único que no se transmite en vivo.
Asegura que los pequeños la llenan de inocencia y de risas,
en especial su adorado Mathew, dueño de sus mimos y generador
constante de sueños y anhelos.
Es él quien le recuerda a diario la necesidad de extender
ese sentimiento a los pequeños que carecen del amor y
el abrazo de un ser querido.
“La niñez está dejada de lado”, asegura con
tristeza mientras reitera su deseo de seguir participando, de
forma voluntaria, en actividades y proyectos a favor de la infancia
costarricense.
Tampoco descarta la posibilidad futura de participar en un programa
infantil e incluso de regresar a las aulas en donde alguna vez
ejerció su profesión de maestra de francés,
experiencia de la cual guarda gratos recuerdos.
Una llamada telefónica interrumpe la conversación.
Milo Juncos, maquillista de Repretel, necesita prepararla para
la sesión de fotografías de este reportaje. Amablemente
nos invita a que continuemos allá la entrevista, y de
igual forma nosotros lo invitamos a usted, a que conozca un poco
más de Carolina en la información de los recuadros.
Tras el rastro
Nombre: Carolina Gutiérrez Contreras
Padres: El músico y compositor Benjamín Gutiérrez
y la doctora en pedagogía Vilma Contreras
Hermanos: Benjamín y Emanuelle
Edad: 31 años
Estudios: Posee un posgrado en la enseñanza del Francés
y una maestría en Comunicación de la Universidad
de Costa Rica.
Experiencia en televisión: 12 años. Cinco de ellos
en Informe 11. También fue presentadora del programa de
música HOT LINE en TVA, presentadora de Telenoticias,
y del desaparecido NC4 al lado de Jorge Valverde (q.d.D.g). También
participó en el noticiario HECHOS y por un breve lapso
en NOTICIAS REPRETEL.
De todo un poco
En plena sesión de maquillaje hicimos las últimas
preguntas a Carolina Gutiérrez. A continuación
sus respuestas.
¿Hobby?- Leo desde la Biblia hasta revistas de bebés.
¿
Practica algún deporte?
- Estoy comenzando a practicar yoga a ver cómo me va. En el colegio
fui porrista y jugué baloncesto.
¿
Cuál es su comida preferida?
- La italiana y griega y las frutas de cualquier tipo.
¿
Dieta?
- Cuidar del bebé (ríe). Como sano, agrega.
¿
Está satisfecha con su apariencia física?
- Me veo sana y normal. Estoy conforme como soy.
¿
Cómo es su personalidad?
- No soy tan seria como parezco. Me enojo poco. Soy muy llevadera y súper
adaptable.
¿
Algo que detesta?
- La mentira.
¿
Soportaría una infidelidad?
- (Lo piensa un poco) Necesitaría un milagro de Dios para perdonar.
Me costaría mucho, pero no puedo decir que no lo haría.
¿
Por qué no se dedicó a la música como su padre?
- Lo intenté con el piano, pero no tuve la disciplina que se necesita.
No lo logré y lo lamento un poquito.
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Fotografías:
Garrett Britton