REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 17 al 24 de julio de 2005.

Ser huevo o no ser

Avanti. Fieles a sí mismos, con paso firme y horizonte claro, La ½ docena celebra sus 10 años con un programa propio en canal 7.

Juan Fdo. Cordero
jfcordero@nacion.com

Conversar con ellos es como un acto de prestidigitación a ocho manos.

Parecen unidos por hilos invisibles que atan y desatan la frase ingeniosa, el juego de palabras, la referencia cruzada, la analogía, justo en el momento preciso. Se conocen al dedillo, se complementan y reemplazan, arman y rearman las historias con placer. Van tejiendo a su alrededor una red de gestos persuasivos y miradas cómplices, como niños recordando una sabrosa travesura. Razonan, alucinan, coinciden, discrepan. Recrean. Se redescubren a sí mismos permanentemente. Y se lo toman todo con una irreverente circunspección. Diablos, ¡cómo se divierten!

Por eso es difícil tratarlos en serio. Y difícil es distinguir si el comentario o la respuesta son los correctos o una tomadura de pelo.

Édgar Murillo Mora, Mario Chacón Jiménez, Erik Hernández Gabarain y Daniel Moreno Rojas, no están en el escenario en este momento (salvo hoy, que terminan en el Melico Salazar una corta temporada de reposición de su espectáculo “Tele Par'odiar”), pero con el mismo profesionalismo interpretan el que será su siguiente episodio: El show de La ½ docena, un programa de historias cortas o sketches, de media hora de duración, en un horario apetecido (canal 7, miércoles 8 p.m., a partir del 20 de julio).

El proyecto los ha absorbido por completo pero no los ha tomado por sorpresa; de hecho, ya tienen 52 sketches grabados, material suficiente para siete programas. Saben que es un reto fuerte pasar de hacer un espectáculo teatral cada dos o tres años a un espacio semanal que no les dará tregua. Eso tampoco los asusta.

Por el contrario, consideran que llegar a la television era el paso lógico en el proceso de maduración del grupo, que ya ha apagado 10 velitas. Y la puerta a una posible "internacionalización" en Hispanoamérica, una de sus ambiciones capitales, con un programa de contenido muy universal.

En función de ese nuevo peldaño, hasta la forma de trabajar han redefinido, a sabiendas de que el ritmo es muy diferente en la pantalla chica, que la densidad del humor es mayor, que tendrán que dejar atrás el minimalismo del teatro en favor de --redundancia incluida-- la dosis visual más alta que exige este medio de comunicación.

Sin embargo, pese a que son muy mandones y perfeccionistas, como ellos mismos se definen, los acuerdos siempre fluyen como la broma,el chiste, la parodia o la situación absurda conque han divertido a miles de espectadores en sus tres espectáculos previos: “Un dos X tres”, “¿Qué hay de nuevo?” y “Tele Par'odiar”.

Ahora dividieron el proceso creativo de su original forma de hacer comedia, en procura de que cada quien aporte aquello en que es mejor. Simple unión de fortalezas, especialización.

"Empezamos pensando conceptos, porque todo sale en función de esos conceptos, y luego hacemos una lluvia de ideas", explican. "Después nos repartimos los sketches, se hacen los guiones con los aportes individuales, revisamos y reescribimos y de ahí surge el guion definitivo".
En la etapa de producción, se meten de lleno en lo que es la visualización, se retiran en la preproduccion, obviamente intervienen en la filmación (son "indoblables"), de nuevo fuera en la preedición y otra vez de cabeza en la posproducción. Para entonces, la fusión con Mario Vargas, quien actúa como director de cámaras y gestor de locaciones, y con Gloriana Sanabria, encargada de la parte logística, habrá dado fecundos frutos.

La fórmula se completa con el equipo de luminotécnicos, sonidistas, camarógrafos y asistentes de canal 7, empresa que les hizo la oferta de manejar el espacio como una coproducción.

Si usted creyó que llegado aquí ya podía encender el televisor y ver el sketch, se equivoca. Erik debe revisar aún que el sonido haya quedado perfecto, Mario tendrá que asegurarse de que no hay detalles sueltos, Daniel verificará lo más técnico y Edgar dará fe de la fluidez de la historia.
Como igual se equivoca si cree que el contenido del primer programa fue dejado al azar. No. Esos 23 minutos que les corresponden a ellos no fueron organizados ni por rifa ni por cansancio.

Balance en los programas. Variedad. Presencia de actores invitados. Duración de cada sketch. Proporción de material en exteriores y material en interiores. Calificacion de 1 a 3 a cada una de las pequeñas historias, hecha por ellos mismos. Esos fueron los criterios de selección aplicados para configurar el contenido de los 23 minutos, lo que incluirá además (en este y en todos los episodios del programa) un comercial de parodia, algo que consideran muy novedoso.

En resumen, los televidentes podrán esperar humor inteligente pero no habrá personajes fijos que se repitan en los distintos programas.
En octubre del 2001, después de dejar todos sus respectivos trabajos y comprometerse a que ninguno tendría otra actividad formal aparte del grupo, los integrantes de La ½ docena planearon que en un lapso de cinco años todo estuviera consolidado. "Fue una decisión de vida el que nos dedicáramos de lleno", dicen.

Entonces el 2002 transcurrió como período para consolidar algunas cosas sueltas, el 2003 trajo consigo la creacion de “Tele Par'odiar”, y en el 2004 la palabra "internacionalización" demandó una mayor presencia en el vocabulario del grupo, proceso que empezó a perfilarse cuando ese mismo año arrancaron las conversaciones con canal 7.

Ahora bien, aparte de irse a ejercitar músculos y neuronas a la Sabana, La ½ docena sigue fiel a sí misma.

No ofender. No copiar. No ser vulgares. Privilegiar la imaginación del espectador para que este se ría de las situaciones y de lo que se dice, y no de como ellos luzcan. Estos siguen siendo sus cuatro mandamientos. Como lo sigue siendo su consigna de que la audiencia los recuerde como el grupo que vino a hacer algo diferente y trascendente, y su promesa de burlarse de los estereotipos, de no hacer imitaciones y de no contar chistes tomados de Internet.

Se precian de ser autodidactos en muchas cosas, compran libros para instruirse (la temática de moda es producción televisiva), siguen admirando al grupo de comediantes argentinos Le Luthiers (al que consideran un referente), pero igual los inspira, en cuanto a formato, el programa estadounidense “Saturday Night Live”, y los trabajos del grupo británico Monty Phyton.

Por lo visto, a medias, con ellos, solo el nombre. Hoy saben mejor que nunca lo que hacen y de lo que son capaces, quizás mejor de lo que ellos mismos quisieran, pues a final de cuentas su propia vida podría ser un ingenioso y divertido sketch más. Advertidos quedamos, pues: que nadie presuma de ser completamente immune al dardo agudo del humor de La ½ docena. Y muy pronto con una audiencia ilimitada.


Hueviculum Vitae

Para los que sintonizaron tarde la historia, este es un breve repaso de quienes integran La ½ docena: cuatro versátiles comediantes por vocación, amigos desde sus tiempos de estudiantes del colegio Saint Francis y treintones con un pacto de no casarse al menos por los próximos tres años, mientras se consolidan los proyectos del grupo.

Nombre: Daniel Moreno
Es economista e ingeniero civil, fue profesor en secundaria y trabajó en diseño estructural en la firma Consultécnica. Se dice que llegó a ser el más terrible del colegio hasta que --en sus propias palabras-- “mi hermanilla me ganó”. Es sobrino de Chino Moreno y actualmente es el representante del grupo Gandhi y propietario del bar El retrovisor, en San Pedro. Tiene una novela escrita y dos más ya contextualizadas.

Nombre: Mario Chacón
No es familia de los músicos Chacón, porque con frecuencia se lo preguntan. Se graduó de publicista y su buena voz es objeto de contratos para algunas locuciones. Ningún profesor del colegio se salvó de que lo imitara y entre su anécdotas más célebres se recuerda la ocasión en que llegó a clases con solo la mitad de la cara rasurada y le dijo al profesor que se le había hecho tarde y apenas había podido “medio afeitarse”.

Nombre: Erik Hernández
Toca piano y otros instrumentos e integra a veces grupos de música renacentista y barroca. Los genes artísticos le vendrían de su mamá, que fue bailarina, pero también de su papá, que tiene un gran sentido del humor. Es químico e ingeniero químico de profesión y dio clases en estas especialidades, en la Universidad de Costa Rica. Fue el último en sumarse al grupo.

Nombre: Édgar Murillo
Fue subgerente de marca en British American Tobacco y dice que hoy se siente más cómodo viendo que logra hacer reír a la gente en vez de hacerla fumar. Administrador de empresas con una maestría en mercadeo, toca guitarra y saxofón y es dueño de la tienda de ropa Lolita, en Plaza del Sol. Sus habilidades histriónicas --cree-- son herencia materna, pues su madre es muy bromista y punzante.


Galería de fotos
(Haga clic en la foto respectiva para ver la imagen más grande.)

Fotografías:
José Díaz

 

 

 

Página Principal


El Topo:caballero con buen olfato para descubrir cosas.
(lea la columna)

Casos y cosas de la tele.
(lea la columna)

Cine en Cable
(lea la columna)

Columna Zapping: Darío Chinchilla analiza la experiencia televisiva. (lea la columna)

Pantalla Deportiva.
(lea la columna)

Primer Plano.
(lea la columna)

Canales en Servicio


Ver portada impresa

Ediciones anteriores.
(buscar)

Consulte la programación de:
(debe registrarse gratis en tvguide.com)
Cabletica (San José)
Amnet
Cable América
Cable Tica (Tilarán)
Cable Tica (Liberia)
Cable Tica (Limón)
Cable Tica (Orotina)
Cable Tica (Palmares)
Cable Tica (San Carlos)

Reportajes anteriores:

Daniel Sequeira: Revivir el pasado

Paris Hilton: Famosa porque sí

Ricardo Salazar y Milton Rosales: Consejos entre amigos

Pamela Alfaro: Chica de la A a la Z

María Laura Rojas: Sin mucho rollo

Las otras facetas de Hárold Quesada

María Jesús Prada :Una niña con estilo propio

The West Wing: Secretos del ala oeste

Pedro Serech:Arte a ritmo de tas, tas, tas...

Enrique Rodríguez: La guapura y la sencillez

Caja de Herramientas: Reparar malos momentos

Angie Conejo: ¡a todo dar!

Confidencias: Sexualidad sin rubor

Desesperada soledad femenina


© 2005. LA NACION S.A. El contenido de nacion.com no puede ser reproducido,
transmitido ni distribuido total o parcialmente sin la autorización previa y por escrito de La Nación S.A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com