Cuando Paris Hilton terminó la secundaria, a finales
de los noventa, supo que lo suyo no era el estudio. Ella quería
ser famosa y para su fortuna, en el sentido literal de la palabra,
no había nada que se lo impidiera.
Todo lo contrario, a la coheredera del imperio hotelero fundado
por Conrad Hilton, le sobraban los requisitos para irrumpir con éxito
en el mundo del espectáculo.
Un cuerpo ultra delgado, ajustado a los cánones de belleza
impuestos por la moda, un estilo de vida de alta sociedad y,
sobre todo, un apellido de alcurnia y mucho dinero para adornar
su plástica personalidad.
Fue así como a los 19 años de edad Paris Hilton
comenzó a cobrar notoriedad. Primero en las pasarelas
colaborando con diseñadores y marcas del renombre de Tommy
Hilfiger, Joy Heatherette y Richard Tyler y posando para revistas
de circulación nacional en los Estados Unidos, como GQ,
Vanity Fair, FHM y People.
Su look de chica materialista pronto acaparó las portadas
de prestigiosas publicaciones como Elle, Seventeen, Maxim y una
cantidad innumerable de revistas alrededor del orbe daban cuenta
de su trabajo, pero en especial de sus travesuras de niña
rica.
La estrella de la fama brilló rápido e intensamente
sobre Paris Hilton. La joven modelo se convirtió de la
noche a la mañana en la favorita de los paparazzis y en
un jugoso manjar para los tabloides sensacionalistas, por los
cuales la tinta sigue corriendo a borbotones por obra y gracia
de su nombre.
La imagen de Paris posando con altivez y sonriendo ante una muchedumbre
de fotógrafos a la salida de un club nocturno se hizo
harto común en los principales canales de entretenimiento.
Era como si la caprichosa rubia engendrara el deseo de muchos
de llevar una vida de desenfreno y placer al más alto
nivel. Paris Hilton había alcanzado la fama que tanto
añoraba y que de paso la convirtió en un producto
rentable al extremo, tanto como sus aventuras bohemias.
Su constante aparición en clubes sociales y fiestas de
alta sociedad (por lo general acompañada de su hermana
menor, Nicky), así como sus frecuentes romances con jóvenes
estrellas del firmamento hollywoodense como Leonardo DiCaprio
y Edward Furlong y otros famosos como el boxeador Oscar de la
Hoya y Jason Shaw, la colocaban en el centro de atención
de todos y a vez era la comidilla del mundo de la farándula.
Por supuesto que una chica rubia, veintiañera, millonaria
y fiestera no podía pasar inadvertida para los medios,
y mucho menos si se trababa de una Hilton que quería y
sabía cómo hacerse notar.
El siguiente paso para mantenerse vigente fue la llave mágica
de la televisión: Paris Hilton, junto a su amiga Nicole
Richie, hija del cantante Lionel Richie, participaron con éxito
de audiencia en el reality show de la NBC, The Simple Life, que
salió al aire en diciembre del 2003 y del cual se espera
que se emita una nueva temporada.
El programa alcanzó niveles importantes de rating entre
el público adolescente y en los adultos de los 18 a los
49 años, que se morían por ver a dos jóvenes
de sociedad realizar tareas comunes y corrientes como trabajar
de camareras, secretarias o en un taller de mecánica automotriz.
Si bien este fue el primer programa que estelarizó, con
anterioridad Hilton había participado de invitada en diversas
series y programas de televisión como The O.C. Las Vegas
y The George Lopez Show.
Pero una Hilton como Paris no se iba a conformar con eso. Ella
también quería probar que lo de “rubia tonta” era
solo un estereotipo divertido que vende y ella, explotaba a su
favor.
Por eso decidió concentrarse en buscar una carrera como
actriz cinematográfica y prosiguió con sus planes
empresariales en el ámbito de la moda, la joyería
y en el lanzamiento de un perfume con su nombre.
Casualmente la promoción de su loción la llevó a
tierras mexicanas, en donde fue recibida como una estrella pop
mientras ella se limitaba a sonreír, a rociar la fragancia
por doquier, a firmar autógrafos y a repetir las únicas
palabras en español que aprendió para esa ocasión: "Gracias
México".
En suelo azteca fue muy comentado el plantón que le dio
al popular comediante del programa Otro Rollo, Adal Ramones.
La rubia se había comprometido a llegar al show, pero
al final se fue para una fiesta y dejó a Ramones y su
público, vestidos y alborotados.
En cuanto al cine, ya se estrenó la nueva película
en la que Paris Hilton consiguió un papel protagónico.
Se trata de House of Wax (La casa de cera). Antes tuvo breves
apariciones en otras producciones como Zoolander, con Ben Stiller,
y papeles secundarios en Raising Helen, de Gary Marshall; Wonderland,
con Val Kilmer, y The Cat in the Hat, con Mike Myers.
Y como si todo eso fuera poco, el año pasado publicó su
primer libro, Confesiones de una heredera, que estuvo en la lista
de los más vendidos del New York Times.
Sonados escándalos
Pero ninguna historia de celebridades estaría completa
sin uno que otro escándalo, y en esta materia Paris Hilton
también lleva la delantera.
El principal revuelo lo causó un video que se filtró en
Internet y en el que se le ve haciendo el amor con su antiguo
novio, Rick Solomon. La cinta, titulada Una noche en Paris, fue
editada por una compañía de pornografía
de Los Angeles y vendida en las tiendas de videos.
Resultado del escándalo, Solomon amasó una pequeña
fortuna, aunque para la familia Hilton el incidente les significó un
fuerte dolor de cabeza y según declaró un miembro
del clan, trajo la convicción de que gente “como
ellos”, no pueden fiarse de nadie.
Otra bomba noticiosa que le dio la vuelta al mundo fue el robo
de la lista de números telefónicos de celebridades
que Hilton guardaba en su teléfono celular.
Los datos, así como mensajes personales y fotografías
comprometedoras, eran guardados en el servidor de la compañía
proveedora de Hilton, y un usuario de Internet pudo ingresar
a la cuenta de una manera tan simple como contestar una de las
preguntas secretas que sirven para recuperar la contraseña: ¿Cuál
es el nombre de su mascota preferida?
Tratándose de Paris Hilton fue sencillo responderla, pues
miles conocen a Tinkerbell (Campanita), el mimado chihuahua que
muy a menudo acompaña a la caprichosa rubia.
Pero aún hay más. El mes pasado la polémica
se desató por un comercial de televisión de la
cadena de hamburguesas Carl´s Jr.
El anuncio de 30 segundos de duración causó furor
al mostrar a la famosa diva en un diminuto biquini negro mientras
lava un automóvil y consume una hamburguesa.
Casi simultáneamente, una versión de 60 segundos
del comercial fue lanzada a la página web de la compañía
de hamburguesas y al día siguiente el servidor colapsó debido
a la gran cantidad de visitas que recibió.
Pero como no hay mal que dure cien años ni cuerpo que
lo resista, Paris Hilton, al igual que hicieron otras chicas
de su especie como Madonna y Britney Spears, ya ha comenzado
a manifestar su deseo de una vida un poco más apacible.
El rumor de un compromiso de boda fue confirmado por ella y su
novio, el también heredero de una fortuna familiar, Paris
Latsis.
Hilton ha dicho que planea abandonar la vida pública en
unos pocos años, decir adiós a las fiestas y dedicarse
a su futura familia. ¡Hasta piensa lavar y cocinar!
Bueno, eso dice ella. Pero como también dice el refrán,
y en especial cuando hablamos de Paris Hilton, para verdades,
el tiempo.
Paris en breve
Nombre completo: Paris Whitney Hilton
Lugar y fecha de nacimiento: New York, Estados Unidos, 17 de
febrero de 1981.
Padre: Rick Hilton
Madre: Kathy Richards
Hermanos: Nicky, Baron y Conrad
Abuelo: Conrad Hilton, fundador de la cadena de hoteles Hilton
Mascotas: Tres pomeranians: Dolce, Sebastian y Prince y un chihuahua
llamado Tinkerbell.
De su propia boca
Ocupación: “Soy actriz, una marca, una mujer de
negocios. Soy todo tipo de cosas.”
Películas preferidas: “Me gustan las viejos clásicos,
como las películas de Freddy Krueger y El resplandor.
Jack Nicholson de verdad asusta.”
Programas de televisión que ve: “Solo veo The Simple
Life. No tengo tiempo para ver nada más”.
Música que escucha: “Me gusta 50 Cent, Maroon 5
y Britney Spears”.
Cómo se ve en diez años: “Casada con mi novio,
con dos hijos y una casa. Todavía actuando y haciendo
cosas”.
Qué clase de esposa sería: “De las buenas.
Cocinaría y limpiaría”.
Cómo pondría a sus hijos: “Paris y London”.
Por qué es popular: “No sé, por quien soy.
No soy como cualquiera. Soy como una princesa americana”.
Qué sería si no fuera una Hilton: “Tal vez
sería una veterinaria”.
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Fotografías:
Agencia AP