Hace una década, quizá su oficio habría
estado un poco fuera de lugar. Sin embargo, hoy, como nunca antes,
los grupos coreográficos que incluyen hombres están
en su apogeo.
Uno de los más populares, a raíz de su participación
diaria en el programa A Todo Dar, es Swingy Boom, en el que tres
hombres y dos muchachas dan rienda suelta a su talento para bailar,
su energía y su sensualidad.
De ellas hablamos hace pocas semanas, ahora es el turno de conocer
a estos tres veinteañeros que están viviendo a
todo vapor el cuarto de hora de fama que estaba escrito en sus
cuadernos de vida, pues como ellos bien lo saben, esto de bailar
da para unos cuantos años. Pero ¡qué años!
Y es que si en algo coinciden los brasileños Neto e Indio,
y el costarricense Cristian (así se les conoce en el ambiente
artístico), es en que están disfrutando de una
vida pródiga en éxito, talento, belleza física,
popularidad y hasta bonanza económica, pues en este momento
son uno de los grupos coreográficos más cotizados
del país.
Directo "du Brasil". Neto e Indio fueron “importados” directamente
de Bahía, en Brasil. Y aunque añoran su tierra
constantemente, ya están bastante “costarriqueñizados”

FUTURO. Neto añora retomar en su país
los estudios de educación física. |
Neto Ranyel irradia una gran simpatía natural, quizá la
que lo convierte en uno de los más "apetecidos" por
las muchachas; claro está, junto con sus atributos físicos:
sus ojos, el color ébano que mantiene en su piel y,
por supuesto, su cuerpazo.
Se considera un hombre muy afortunado, le encanta Costa Rica
y en este momento la única sombra en su vida es la ausencia
de su familia inmediata, que se halla en Bahía. "Somos
unidísimos, nadie se imagina cuánto. Cuando hablo
de mi familia no solo hablo de mi mamá, mi papá y
mi hermana, también tengo una abuela, una madrina, tres
tías y dos primos. Esos somos”.
Con 24 años (cumple 25 el 18 de marzo), Neto es el mayor
del grupo. Su fórmula para mantenerse en forma es muy
sencilla: si bien acude al gimnasio, asegura que el hecho de
bailar prácticamente todos los días de la semana
en televisión, shows y ensayos, hace que "bote todo".
Asegura que esto le da ventaja a la hora de las comidas, pues
come prácticamente sin límite.
¿Novia? "Ayyyy noooo, estoy solito y buscando una
tica", dice entre abundantes risas, un tanto maliciosas,
que dejan margen para la duda. ¿Neto solo? ¡Quien
sabe!
Lo que sí tiene claro este muchacho es el norte de su
futuro, para lo que antepone la voluntad de Dios.
"
La pura verdad me gustaría seguir trabajando en la tele,
retomar mis estudios de educación física y abrir
un negocio en Brasil para mantenerme en un futuro"
–¿
Y por qué no en Costa Rica?
–¡
En Costa Rica únicamente si puedo traerme a toda mi familia
para acá!
En el poco tiempo libre que puede pellizcar, va al cine, le encanta "mejenguear" e
invierte largos ratos contestando los correos electrónicos
de sus fans.

PREVISOR. Indio siempre anda atunes
y fresas para comer en los descansos.
|
Otra cara. Con 22 años, su compatriota Roberto
Araujo (Indio) es la otra cara de la moneda, pues
es mucho más
extrovertido que Neto. Es tan explosivo y empecinado en sus cosas,
que sus compañeros lo consideran "el loco" del
grupo.
Con los "dichos" ticos profundamente arraigados, el
pura vida y el tratamiento de "mae" son parte de
su tratamiento cotidiano.
"
Es un bailarín espectacular", explica Luis Badilla,
el manager del grupo. " Le decimos Indio porque tiene mucha
destreza para bailar capoeira (danza lucha afro-brasileña
creada por los esclavos africanos que fueron llevados a Brasil
durante la colonización), y también toca un instrumento
de raíces indígenas que se llama bimbao, y se ve
que lo siente en el alma".
Y es que este Libra (cumple 23 el 29 de setiembre) le pone
verdadera pasión a lo que hace. Sabedor de que en buena parte su
trabajo depende de su físico, exprime tiempo al tiempo
para asistir a su rutina diaria de dos horas de gimnasio, no
importa la hora.
También es muy cuidadoso con lo que come. "Es cierto,
cuido mucho lo que como pero no solo por el físico, sino
también por salud. No me gusta para nada la comida chatarra,
como nosotros tenemos que estar comiendo todo el día
por la cantidad de ejercicio que hacemos!"
Muy creyente en Dios, Indio no tiene el más mínimo
empacho en contar que su familia en Bahía es de un origen
muy humilde, lo cual, a la postre, impulsó a Roberto cuando
apenas tenía 8 años, a empezar a desarrollar la
destreza que ya de adolescente lo llevaría a vivir en
países como Argentina, Chile y Costa Rica.
"
Yo tenía una compañerita de baile, en ese tiempo
bailábamos lambada para los turistas, y después
recogíamos propinas. Así pasé varios años
para ayudar a mi familia. Nosotros nunca tuvimos plata… y
no le damos importancia".
Agradecido con Dios, con la vida, con el exceso de trabajo
que tiene a diario, Roberto solo se queja parcialmente de dos
cosas:
el frío excesivo que hace a veces en San José,
y la ausencia de una novia. "Con este trabajo, no hay cómo
conocer a alguien, sería muy bueno estar con alguien,
a uno le hace falta una mujer al lado, a veces me imagino estar
arrecostado en la cama con una persona especial, conversando
tantas cosas… pero hay que escoger, o trabajo o diversión. “Ya
llegará”, dice.
A estos dos brasileños, sus fanáticas se los pueden
encontrar el día, la hora y en el sito menos pensados:
los domingos, a las 6:00 de la mañana, en la misa de Escazú.
"
Tratamos de ir cuando no llegamos muy tarde, muy cansados el
día antes. A mí me ayuda mucho, me hace sentir
muy bien", explica este joven, a quien lo esperan en Bahía
su mamá y su único hermano, pues su padre murió.

HORIZONTES. Cristian está muy
entusiasmado con un viaje a Brasil que planea hacer
el grupo el próximo mes.
|
El tico. La tripleta de estos muchachos que
revientan el escenario con su energía la completa un
tico, Cristian Brenes
Quesada,
quien a sus 24 años tiene unos 11 de experiencia en lo
que a bailarín de tarima se refiere. Empezó, siendo
un adolescente, como modelo en actividades de Cervecería
Costa Rica y Derby, por citar algunas marcas.
Él mismo se autodefine como "el fiestero" del
grupo.
Aunque quizá sus compañeros generan más
curiosidad por el toque "exótico" de ser brasileños,
a Cristian las muchachas lo piropean mucho por ser el "baby
face" de Swingy Boom.
Y ¡qué casualidad! Cristian tampoco tiene novia.
"
Sí, recibimos demasiado cariño, te vuelven a ver
mucho, salen bastantes muchachas y hay muchos piropillos por
ahí… pero no me ha llegado el amor, ando en busca
de…", asegura este herediano, quien vive con sus papás
y su hermano menor.
Muy buen ojo
El grupo fue conformado hace un año por el empresario
Luis Badilla, quien confió en su buen ojo para contratar
a los brasileños y traerlos al país sin haberlos
tratado ni visto bailar antes. Sí vio fotografías
y videos y se había entrevistado con ellos por teléfono.
Badilla no se equivocó ni en la parte de aptitudes ni
en la parte personal, pues hoy asegura que los muchachos se
han convertido en una familia para él, viven en la misma
casa y considera a Neto, líder de los bailarines, como
un hermano menor.
"
Neto es un líder nato, excelente animador y una belleza
de persona. Es muy llevadero y físicamente se adaptaba
a lo que necesitaba yo en el grupo, pues tiene muy buen cuerpo
y una cara bonita", explica Badilla.
Galería de fotos
(Haga clic en la foto respectiva
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Fotografías:
Patricia Ugalde