Sin imaginárselo siquiera, el presidente de la Junta
de Protección Social, Luis Polinaris, departió el
pasado jueves 20 de enero cerca, muy cerca, de una manada
de estos topos titulares que decidimos ir a disfrutar al
bar Los Pescaditos, detrás del Centro Comercial del
Sur. Ahí estuvimos atentos a los movimientos del funcionario,
quien encorbatado, de traje impecable, se mandó a
pista en el ruidoso karaoke nada menos que con la pieza Besos
por teléfono, que el mexicano César Costa cantaba
allá en los tiempos de upa. Lo más gracioso
es que la canción en cuestión incluye una parte
con una mímica muy especial: la de lanzar sonoros
besos por el micrófono, y así don Luis, muy
romántico, se desgalillaba: “Besos para ti,
muá-muá, besos para ti, muá-muá,
es mi corazón que siempre anda en busca de tu amor,
muá-muá”. De verdad que lo vimos bien
lanzado a pista, muy contento, porque incluso después
se volvió a animar, a dúo, con un popurrí de
Abracadabra. ¿Será que de verdad pegó con
el 90, premio mayor de consolación, que el jerarca
aseguró que compraría horas antes de que se
jugara?
Quien está más feliz que el ratón Pérez
piropeando a la hormiguita es el crítico de cine de
canal 7, Mario Giacomelli. Nuestro apreciado tútile
abrió un curso de cine en la casa de arte Éditus,
en Barrio Escalante, y le llegaron más personas que
curiosos a un funeral. Así es: se llenó el
cupo de 30 personas, metieron algunos forrillos y quedó gente
suficiente para abrir otro curso, que posiblemente será los
sábados en la mañana, si es que su esposa,
doña Laura (Power) Gutiérrez, le da un chancecito,
porque el hijo de ellos, Federico Giacomelli Gutiérrez,
les salió más hiperactivo que bailarina en
función.
A propósito del italiano de canal 7, no hay duda
que Mario Giacomelli le hace un ¿gran favor? a los
televidentes de Buen Día, los jueves en la mañana,
porque después de ver y oír a Mario no hace
falta ir al cine. En efecto, él cuenta la película
lo suficiente como para mermarle a uno el interés
de ir a verla. Esto ya se lo hemos señalado en muchas
ocasiones, pero resulta más terco que patada de zoncho.
Las dos últimas semanas, Mario ha estado fatal con
películas como Bob Esponja y con La joven con el arete
de perla. Esta última es un peliculón de la
Sala Garbo que Giacomelli nos contó casi hasta el
final.
El lunes 17 de enero, a la 1:20 p.m., vimos arribar al Centro
Comercial Los Colegios al hasta hace pocas semanas director
de Tránsito, Ignacio Sánchez Cantillano. Para
nuestra gran sorpresa, el exfuncionario estacionó su
flamante BMW… ¡en el área reservada para
discapacitados! Pero ¡oh topos malpensados! Luego vimos
cómo don Ignacio le abría la puerta a una señora
que lo acompañaba y que a simple vista lucía
muy saludable, y ambos entraron a un restaurante cercano,
el cual estaba tan lleno como el parqueo del centro comercial.
Le deseamos a cualquiera de los dos que haya padecido algún
tipo de dolencia seria –que a simple vista no pudimos
detectar– una pronta recuperación.

LAS PORTEÑITAS que
amenizan los previos e intermedios en los partidos
del Puntarenas FC, se han convertido en toda una atracción.
Ellas logran que el juego entre en calor desde muy
temprano. |
Acá hemos llamado la atención varias veces
sobre las actitudes prepotentes o poco humildes de algunos
de nuestros jugadores de futbol, estrellitas fugaces que
no han entendido cuán efímera es su “fama”.
Pues bien, uno de los extremos opuestos de estos elementos
es el arquero del Saprissa, José Francisco Porras,
quien gane, empate o pierda, siempre dedica todo el tiempo –y
la paciencia– posible a los aficionados que se le acercan
a pedir autógrafos, saludos, besos y hasta fotos.
Ejemplo claro fue el fin de semana pasado en Guápiles,
cuando Porritas alzó chiquitos y departió con
toda la gente que entró a la cancha a saludarlo después
del juego.
Claro, nadie dijo que fuera fácil, pues de verdad
que alguna gente es bien imprudente y los muchachos también
deben lidiar con eso. A Adrián De Lemos, tras el encuentro
en que Brujas le ganó a San Ramón, prácticamente
las (y los) fans lo atropellaban. Incluso hubo uno bien robusto
que a voz en cuello le gritó: “Adri, ¿me
podés dar tu número de celular?”. Con
firmeza pero de buena manera y mientras trataba de zafarse
del molote, el pobre Adrián le contestó: “No
compa, no puedo”.
La Pensión ya le queda pequeña a los afanes
creativos de Óscar Castillo, quien se ha marchado
a Panamá para producir, allá, una serie semejante
a la que disfrutamos en canal 7. Se trata de una teleserie
con tono de comedia y con situaciones de enredo en una casa
de habitación. El siempre atrevido de Castillo, pionero
en muchos asuntos de cine y televisión, se llevará un
equipo costarricense para aspectos técnicos e, incluso,
a dos guionistas. Todavía más: como director
de esa teleserie panameña va Marcos Ramírez,
buen realizador que dirigió montones de capítulos
de La Pensión en Costa Rica y quien regresa, así,
a trabajar con Óscar Castillo. Aquí la comunidad
de topillos les desea un topazal de éxitos.
El 17 de enero, en canal 4, detectamos un nuevo horror ortográfico
de quienes operan los generadores de caracteres. En un anuncio
que promocionaba la serie Los Magníficos (donde aparece
Mister T), ese enlatado apareció anunciado como “LOS
MACNIFICOS”, como si fuera patrocinada por una conocida
transnacional dedicada a la venta de hamburguesas y otras
fritangas. Lección: una clase urgente de buen uso
del idioma para los muchachos de La Uruca.
El otro día en uno de los salones del CENAC, la inteligente
y pizpireta directora del programa Bitácora (que se
transmite por los canales 15 y 13), Gioconda Úbeda,
estaba grabando dos de sus programas: uno con gente de cine
sobre un análisis final de la película Caribe,
y otro con el expresidente Óscar Arias. Entre uno
y otro se armó la conversa. En un momento, nuestro
premio Nobel de la Paz, con pasividad se quitó los
anteojos y se los dio a su secretaria. Esta se los limpió y,
sin mediar palabra alguna, se los devolvió pacíficamente
limpios y en silencio al señor Arias, quien se los
colocó mientras seguía su conversación,
sin un gracias siquiera para quien le había limpiado
los lentes. ¡Era el trabajo de ella!, y punto.

Roberto McLean, actor de Caribe.
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Ese mismo día al que vimos reaccionar fue al abogado
y actor Roberto McLean, quien hace de Jackson en Caribe,
cuando Óscar Arias aceptó que sabía
poco de cine como para opinar sobre esa película.
Luego, en inglés, citando a Bernard Shaw y también
con sus propias palabras, dijo que los políticos
creían conocerlo todo, aunque así no fuera,
que por eso estaban en política. Entonces McLean
le replicó, en inglés limonense, que en Limón
(de donde es oriundo) a eso se le contesta “Kiss
my neck” (bésame la nuca). Después
explicó que le molestaba que un político
se burlara de los demás políticos, como si él
no lo fuera. El incidente pasó y cada quien a lo
suyo, pero esto no lo veremos en ninguno de los dos programas
de Bitácora ni es tan fácil entender qué quiso
decir Roberto McLean con esa frase; quien seguramente sí entendió fue
don Óscar, que dio media vuelta y se fue.
Nunca comente su disconformidad por algunos nombres de personas
para que no le pase lo que le ocurrió a una reconocida
periodista. Mientras esta polifacética reportera turrialbeña
disfrutaba de una crema italiana , en el restaurante Spaghetti
House, en Guadalupe, hacía un repaso de los nombres
bonitos y feos.
De pronto se le vino a la mente un nombre y haciendo varias
gesticulaciones expresó: “pero les digo una
cosa, no hay nombre más polo en este planeta que el
de Gerardo”.
De inmediato el periodista de Telenoticias, Marcelo
Castro Benavides, explotó de risa y con su gran humildad
que siempre lo caracteriza, agregó al comentario: “Mi
primer nombre es Gerardo”.
La comunicadora no hacía qué hacer y por dicha
lo que estaba comiendo era una crema y no un pescado con
espinas, pues se le hubiera atorado de la congoja.
Tras el comentario, Gerardo Marcelo hizo toda una explicación
del porqué solo se le conoce con el segundo nombre
y no con el primero. Recordó su infancia en Atenas
y sus años de escuela en Puente Salas de Heredia,
donde para todos era simplemente Gerardo.
Por eso, para hablar y comer pescado, hay que tener cuidado,
o como dicen otros, “por la boca muere el pez...”.
Hace 15 días vimos a Hárold Quesada paseando
por Multiplaza Escazú con su precioso sobrinito Fabián,
que por cierto es una réplica exacta suya. Aunque
se le notaba muy orgulloso, por su condición de tío,
lo que quedó en evidencia es que a Hárold le
luce el papel y a lo mejor, ya podría encargarse uno
propio.
¿Alguien se imagina al humorista y cuenta chistes
Opo Marín en un plan de maestro de ceremonias serio,
sobrio, de vestimenta y dicción impecables? Pues quienes
estuvieron en la actividad de la presentación oficial
de la candidatura de Óscar Arias, fueron testigos
de que, cuando quiere, el bandido de Opo puede ser más
serio que un choque de frente.
Ante una información anterior en la que nos referimos
a Telenoticias como “el noticiario líder”,
Rándall Campos May, jefe de Media Research de Repretel,
envió a esta redacción una aclaración
basada -según aseguró- en los datos de Telesintonía
recabados por Ibope Time Costa Rica.
Según Campos, de acuerdo con el rating promedio del
año 2004 de los noticieros en sus diferentes horarios, “Repretel
lidera la edición estelar y la nocturna; técnicamente
empatan en la edición meridiana; y Telenoticias únicamente
lidera la edición matutina”.
Con base en lo anterior, Campos concluye que Telenoticias
no es el líder de los noticieros del país.
En una edición anterior llamamos la atención
al presidente Abel Pacheco por utilizar la pachuca frase “nos
abrimos” como sinónimo de “nos vamos”,
en una conferencia de prensa de gobierno.
El martes pasado, a manera de respuesta, el mandatario nos
envió el siguiente hachazo: “Haciendo uso del
castellano perfecto, ahora sí puedo decir: “abrimos
el período de preguntas”.
Para no variar, don Abel acopió su ingenio para sacudirse
y, de paso, nos sacó unas buenas risas.
Un esperado reencuentro
Karen, Erick y Carmen Lonis, en la Navidad pasada.
Como muchos seguidores del futbol, y de Erick Lonis, saben,
durante sus mejores años en el Saprissa y en la Selección,
siempre hubo un aspecto que le provocaba nostalgia al portero
y al cual él se refería a menudo: una de sus
dos hermanas, Karen, vivía en Estados Unidos y por
ello la familia en pleno no se pudo reunir aquí durante
los últimos 13 años. Finalmente, este diciembre
Karen viajó a Costa Rica, donde permaneció mes
y medio antes de regresar a Nueva Jersey. Una topilla corresponsal
en Turrialba nos facilitó este retrato de los tres
hermanos Lonis: Karen, Erick y Carmen
María, captado
la noche de Navidad. Fue, sin duda, un esperado reencuentro.
¡Cómo has cambiado!
Guiselle López
Ella es, sin ninguna duda, una de las caras más conocidas de nuestra
televisión, nuestras pasarelas y, por supuesto, nuestra farándula.
Esta rubia oriunda de Puntarenas empezó a hacer sus armas en el modelaje
cuando apenas era una adolescente.
Su rostro y figura primero fueron visibles en comerciales y luego comenzó a
trabajar en televisión. Una de sus primeras incursiones fue en el fenecido
espacio Justos por pecadores, de Repretel. De ahí saltó a ser
animadora en Sábado Feliz, de canal 7, donde permanece hasta la fecha.
Así era y así luce hoy la rubia más conocida de la tevé tica.
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| 1997 |
2004 |
La esquina incómoda
Porque el fútbol es así
Si usted ingresó a las filas de algún equipo
de fútbol de Primera División y le preocupa
qué decir cuándo lo entrevisten los periodistas,
no se preocupe, el asunto es más sencillo de lo que
usted se imagina. Solo siga estos prácticos consejos:
En primer lugar, y para evitar comprometerse, no diga ni
sí ni no. Más bien use la combinación
si-no antes de responder. Ejemplo: “Si-no, muy contento
con el resultado.”
Antes del partido lo de rigor es hablar de lo difícil
del encuentro, de lo bien preparados que están y que
no hay equipo pequeño, pero que van a dar la lucha
por llevarse los tres puntos.
Ahora bien, si su equipo gana, siempre agradezca a la Divina
Providencia haber estado de su lado. Eso sí, nunca
se le ocurra explicar por qué Tatica Dios no favoreció a
los adversarios aunque ellos igual hayan rezado por “sacar
el resultado”. Esos son misterios insondables que
no se discuten con la prensa.
No olvide brindar como argumento del éxito conseguido
que el equipo se “paró” bien en el terreno
de juego, aunque para jugar bien al futbol haya que hacer
todo lo contrario: moverse.
Si el resultado es un empate, solo explique que aunque
la intención era llevarse los tres puntos, no se pudieron
concretar las oportunidades que su equipo tuvo de anotar
y así marcar la diferencia.
Aquí es útil mencionar la máxima de
que “el fútbol es así”. Esta frase
sirve para justificar cualquier resultado negativo, en especial
el desperdicio de goles, que como sabemos, es ya un mal endémico.
Ahora bien, si su equipo pierde, pruebe con la siguiente
respuesta: “Si-no, las cosas no nos salieron hoy. Tampoco
hay que menospreciar al rival, ellos tienen lo suyo. Pero
bueno, el fútbol es así, ya lo pasado pasado
(como la canción) y ahora lo que queda es seguir trabajando
con humildad.” A esto puede agregar la promesa de que
en el próximo partido las cosas van a ser distintas.
Las respuestas anteriores se dan solo en el caso de que
el periodista le pregunte algo, pues la mayor parte del
tiempo
ellos le darán la respuesta y usted solo tiene que
seguirles la corriente.
Por ejemplo, el periodista dice: “Juan, se buscó el
resultado pero al final no se pudo”. Entonces usted
responde: Si-no, buscamos el resultado, pero al final no
se pudo.”. Otro ejemplo: El periodista dice: “Pedro,
los tuvieron amarrados en la media cancha y no pudieron soltarse”.
Ahí usted contesta: “Si-no, nos marcaron a presión
en la media cancha y no pudimos hacer nuestro juego acostumbrado”. ¿Ve
qué fácil?
Finalmente recuerde que la humildad es muy importante,
por eso, si usted anota el gol de la victoria no se le
ocurra
manifestar que está feliz de haber sido usted el
anotador.
Antes que nada, aclare que no fue habilidad suya sino por
obra y gracia divina que pudo meter el balón en el
marco. Y aunque usted tuvo la suerte de darle la victoria
a su equipo, el trabajo fue de todos por igual. Recalque
el hecho de que cualquier compañero suyo pudo haberlo
anotado.
Estimado futbolista, no dude por un momento de la efectividad
de estos consejos, estas respuestas y otras similares ya
han sido puestas a prueba millones de veces, y se seguirán
repitiendo después de cada partido por una simple
razón, tan cierta como la existencia de los topos:
¡ El
futbol es así!

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