Al pronunciar el nombre de Laura Vásquez vienen a la
mente decenas de recuerdos de la infancia, esos que tienen sabor
a azúcar, se pintan con veranos de colores y se mecen
al ritmo de una ronda.
De la niña que animaba las mañanas de cientos
de costarricenses en Recreo Grande solo quedan los recuerdos,
memorias que alimentan a la mujer que da vida a la nueva versión
del programa infantil RG Elementos.
Con 34 años en su haber, la vida de Laura Vásquez
se puede comparar con una enorme paleta de pintor, llena de tonos
alegres, tenues y oscuros que tiñen de forma excepcional
cada aspecto de su vida.
Sin embargo, cuáles son los trazos que definen a esta
mujer después de 28 años de carrera en la televisión
nacional
Lejos de lo que muchas personas piensan, la vida de Vásquez
no ha sido color de rosa; detrás de su enorme sonrisa
y su paso seguro se esconde la historia de una mujer que construye
su futuro con sacrificio, dedicación y entrega.
Hija de Walter Vásquez y de Flory María Chaves (la popular Tía
Flory, ya fallecida), Laura inició sus primeras apariciones como presentadora
de televisión a los seis años.
Fue este medio el que la vio crecer hasta su adolescencia, etapa en la que
decidió retirarse de la pantalla chica.
"
Mami nunca vio Recreo Grande como un trabajo, sino como un hijo al que le dedicaba
mucho tiempo. Esa fue una de las razones por las que yo me aparté, ya
que repelía un poco el programa", comentó.
Ese tiempo fuera de las pantallas le dio la oportunidad de vivir
un sinnúmero de variadas experiencias, entre ellas irse
a República Dominicana como misionera.
En ese país del Caribe, Vásquez tuvo la oportunidad
de llevar alimentos, bienes y un mensaje de fe a comunidades
de escasos recursos como Los Mameyes y Tres Brazos.
Sin embargo, pese a lo intenso de su trabajo y a la motivación
que la animaba, Laura tuvo que dejar de lado su estadía
en la isla y regresar a Costa Rica debido a la muerte de su hermano
Juan Gabriel, como consecuencia de una leucemia.
Posteriormente y para aislarse del mundo de la comunicación,
como era su objetivo, Laura estudió relaciones públicas
con el pretexto de no tener que trabajar de nuevo en el programa.
Empero, años después, con la enfermedad de su
madre, debió retomar un puesto en el espacio televisivo.
"Cuando me dijeron que mami solo tenía tres meses
de vida empecé a trabajar con ella de cero, revisaba casetes,
editaba, hasta que posteriormente llevé unos cursos de
técnico en producción audiovisual en el INA”.
“Ahí empezó el cambio, en ese momento me
di cuenta de que eso era lo mío, a partir de ahí ella
fue la productora ejecutiva y yo la productora general",
recordó.
De armas tomar
Después de la muerte de Juan Gabriel, en 1991, Laura tuvo
que enfrentar la pérdida de su madre en agosto del año
2000.
"Nunca olvidaré la vez que mami me dijo: no te
voy a exigir que sigás con el programa, pero si lo hacés,
es una manera de perpetuar mi memoria", comentó Vásquez
en medio de lágrimas.
No obstante, en vez de congelarse en el tiempo, esta amante
de los deportes ha sacado fuerzas de donde no las tiene para
salir adelante.
"Cuando mami murió, una vez alguien dijo que el
recreo más grande de la televisión se había
acabado... otros dijeron que yo nunca iba a poder sacar el programa
adelante porque era demasiado desorganizada", dijo.
Pero fueron esas palabras las que hicieron que Vásquez
abriera sus ojos y le inyectara más ganas al espacio y
a su vida.
“
Después de enfrentar la muerte de dos personas tan cercanas,
uno aprende a vivir la vida como si cada día fuera el último”.
“Yo no me limito a vivir, pienso que cada segundo es importante
y especial; por eso cuando tengo ganas de reír, llorar,
gritar o enojarme lo hago, porque vivo la vida con pasión",
indicó.
De esta forma, Laura y su equipo trabajan a diario por darle
un aire fresco y dinámico al programa, sin olvidar la
esencia por la cual este se creó: los pequeños
del país.
“Nosotros no hacemos un programa solo por hacerlo o por
venderlo... cuando hacemos RG Elementos lo hacemos pensando qué es
lo que queremos que esos niños aprendan”.
“Queremos que ellos se sientan amados, aceptados y que
piensen que para ellos hay una oportunidad, independientemente
de lo que suceda a su alrededor”, agregó.
Al preguntarle si se siente una persona exitosa, no duda un
minuto, sonríe y responde... “Claro que sí,
quizás el más grande de mis éxitos ha sido
vencer mis miedos y complejos. Hoy puedo decir que pasé de
ser una pordiosera a ser una princesa”, concluyó.
Del amor y otras pasiones
Mucho se ha dicho ya de lo exitosa que ha sido la vida de Laura
Vásquez. Sin embargo, hay un aspecto que llena su vida
más que las cámaras o cualquier otro pasatiempo,
y ese es su relación con Dios.
“Para mí lo más importante es Dios, después
vienen la lealtad, la fidelidad y la pasión... mi vida
no ha sido fácil, Dios me da las cosas, pero sé que
en todo lo que hago tengo que esforzarme", dijo.
Otra de las pasiones de Laura es compartir parte de su tiempo
con su familia.
“Una vez me sentí muy triste, en ese momento Dios me recordó que
todavía tenía con quien contar, no estaba sola, mi papá aún
estaba conmigo.
A partir de ahí lo busqué y reanude mi relación con él,
su esposa y mis hermanos. Desde entonces, ya no paso sola la Navidad ni el
Día del Padre; ellos son personas muy especiales para mí”,
comentó.
Con ese positivismo y esa energía que la caracterizan, Laura va de un
lado a otro sin dejar que nada la perturbe; se siente libre, tan libre como
el vuelo de una mariposa.
Son esa libertad y seguridad en sí misma las que hacen
que Vásquez esté decidida a darle una nueva oportunidad
al amor después de una larga e infructuosa relación.
“Una de las cosas que yo anhelo es contar con la persona
que Dios tiene para mí, sin embargo, yo sé que
no es cualquiera.
“
Quiero a alguien que se quiera atrever a conquistarme y a darme
el lugar que yo merezco”, indicó la productora del
popular espacio infantil.
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