A menudo los programas dirigidos al público femenino
nos ofrecen temas de salud, familia, recetas de cocina, consejos
de jardinería y una que otra cosa que viene a pintar de
rosa el mundo de las damas.
En medio de ese menú de "femineidades" surge
Huellas de mujer, un programa liderado por Roxana Salas que busca
darle un punto de vista diferente al verdadero sentido de pertenecer
a este genero. Un motivo que va más allá de las
preocupaciones de la estética personal o las múltiples
ocupaciones que ya de por sí requiere el hogar.
Para lograr este objetivo, cada semana Salas trae a su programa
una invitada, cuya labor ha sido, y es, capaz de marcar a la
sociedad costarricense.
Así, entre sus entrevistadas figuran deportistas, funcionarias
públicas, académicas, comunicadoras y otras personalidades
de nuestro país, que comparten con la audiencia parte
de su trayectoria, y revelan cómo han logrado alcanzar
sus metas en medio de las responsabilidades propias de su condición.
“Huellas de mujer es un programa dirigido a las mujeres
que han luchado por salir adelante y que en medio de eso han
dejado marcas profundas en la vida de otras personas”,
señaló la presentadora.
Paso a paso
Pese a que el programa tiene solo cinco meses de estar al aire,
esta no es la primera experiencia de Salas frente a las cámaras.
Sus primeros pasos los dio en el año 2002 en el microprograma
Aliento de vida. En este espacio de Family Christian Network,
transmitía mensajes de superación personal.
Después trabajó al lado de Zulay Carmona en la
producción del programa Café con Dios, dirigido
también a las mujeres y en el que en cada emisión
se presentaban temas y testimonios de mejoramiento y crecimiento
individual.
Tres años después, en marzo, surge en su corazón
la inquietud de realizar un programa enfocado siempre en las
mujeres, pero con testimonios con los que el público pudiera
identificarse. Así nació su proyecto actual.
“Una de las cosas que me motivó a hacer Huellas
de mujer fue hacer un programa no meramente religioso, sino en
el que las personas que lo ven puedan conocer la historia que
hay detrás de esas mujeres que hoy son ejemplo de muchos”,
manifestó.
“Mis invitadas son personas que en todo su caminar han
hecho cosas positivas que sirven para animar a otras mujeres”,
dijo la presentadora, quien es vecina de San Antonio de Belén.
Según confesó, de todas sus entrevistadas conserva
recuerdos que lleva muy grabados, como cuando estuvo con Laura
Chinchilla, de quien le asombró su tenacidad para estar
frente al Ministerio de Seguridad.
En su memoria mantiene fresca también la perseverancia
y espíritu de superación de mujeres como Roxana
Zúñiga, Silvia Poll, Rosalía Gil y Mischelle
Mitchell, por mencionar solo algunas.
Para Salas, Huellas de mujer tiene un significado especial,
que ella resume así: “Dios ha hecho cosas muy grandes
en mi vida; con este programa me ha dado la capacidad de darle
a la gente mi amistad y de llevar palabras que los ayuden a continuar”,
comentó.
Esencia femenina
Con las demás personas como su principal preocupación,
a Salas se le hace difícil hablar de sí misma,
pero lo intenta. “Soy muy sencilla, amante de la naturaleza,
me gusta regalar sonrisas, hacer sentir bien a las personas”.
Oriunda de La Lima de Cartago e hija de Mario Salas y Virgita
Gómez, creció en un hogar en el que desde pequeña
le enseñaron el amor por las artes, especial mente el
ballet, que estudió a partir de los ocho años de
edad.
Posteriormente, esa pasión por la danza la llevó a
buscar nuevas ramas de esa disciplina. Fue entonces cuando descubrió la
danza hebrea, en la que profundizó sus conocimientos a
tal punto, que estuvo como profesora de esa especialidad para
un grupo de más de 200 personas, en su provincia natal.
A Salas, además, le gusta la pintura, escuchar música
clásica y leer obras de poesía y autosuperación.
Como parte de esa inclinación por las letras, e inspirada
en una serie de experiencias pasadas, actualmente escribe un
libro que lleva por título Rompiendo el silencio, dedicado
a todas aquellas mujeres que han pasado por relaciones tormentosas.
En el plano más espiritual, Salas marca una diferencia
importante entre ser una persona religiosa y alguien que busca
a Dios.
“Mi vida ha evolucionado, yo no creo que la iglesia son
cuatro paredes, la iglesia somos todos... no soy religiosa, soy
realista y por eso reconozco que amo a Dios y que necesito de
su apoyo para salir adelante”, comentó.
Sus pasiones
Desde hace cinco años está casada en segundas
nupcias con Enrique Solano, a quien considera su mejor amigo
y con quien gusta compartir la mayoría de su tiempo.
Aunque no ha llegado a ser madre, por un problema fisiológico
que se lo dificulta, eso no le roba la calma ni la esperanza.
“Creo que si todavía no he sido mamá es
porque no es el momento que Dios tiene para mí. Yo no
lo veo como algo malo, sino como una oportunidad que Dios me
da para hacer otros proyectos", indicó.
Como parte de la vida íntima que busca, Salas se considera
una mujer muy casera, que le huye a las fiestas y a las actividades
sociales. Para ella el secreto del descanso está en el
entorno familiar.
Finalmente, en un balance de buenos momentos y complicaciones,
Roxana Salas no dista mucho de la realidad de muchas mujeres
costarricenses. La diferencia, espera ella, es el enfoque con
el que pretende vivir, y el espacio que ha buscado abrir para
que todas juntas dejen tras de sí una mejor huella de
mujer.
Roxana en breve
Nombre: Roxana Salas Gómez
Padres: Mario Salas y Virgita Gómez
Hermano: Mario Enrique Salas
Estado civil: Casada con Enrique Solano Salas
Vive en: Ciudad Cariari, San Antonio de Belén, en la provincia
de Heredia.
Estudios: Contabilidad y Psicología.
Aficiones: Roxana gusta de la lectura, la danza y la pintura.
Trabajo: Además de producir HUELLAS
DE MUJER, Roxana es
la directora general de Family Christian Network
Horario del programa: HUELLAS DE MUJER se presenta los lunes
a las 8 p.m. por canal 50 FCN.
Galería de fotos
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Fotografías:
José Díaz