“El jefe no quiere mujeres, por el tipo de programa que
es", le dijo Carlos Chacón, el productor.
La advertencia no podía ser más desalentadora.
Pero ella estaba dispuesta a convertirse en la persona que buscaban
para la plaza de periodista, de modo que no puso reversa sino
todo lo contrario: "primerió".
"¿
Qué pasa si voy y lo convenzo de que las mujeres podemos
conocer y trabajar con motores?", dijo.
Y así lo hizo. Llegó un viernes a la oficina de
Manrique Mata y le advirtió que se iba a sentar en frente
suyo e iba a hacer que la contratara. Sorprendido, Mata le pidió venir
el lunes siguiente y preparar un especial sobre la vida de Freddy
Alvarado, uno de los pioneros de las competencias automovilísticas,
quien había fallecido recientemente.
El programa se transmitiría el sábado, y si todo
salía bien, el puesto sería suyo. Y todo salió bien.
Hoy, el jefe reconoce sin ambages que la actitud de Katherinne
Jauberth fue la que lo convenció a darle la oportunidad.
Año y medio después, Katherinne se siente a sus
anchas en el programa de televisión RPM TV, en el que
da rienda suelta a su pasión natural por las competencias
de velocidad y los deportes extremos.
Esa afición había venido germinando desde hacía
mucho tiempo, labrada poco a poco en diferentes espacios noticiosos
en los que la determinación y entusiasmo de la joven periodista
logró que se le prestara más atención a
una actividad tradicionalmente relegada a segundos y terceros
planos en las coberturas informativas.
Había empezado en una estación de radio, tres años
antes, haciendo una práctica profesional, donde poco después
se les ocurrió hacer un segmento de motores. Una vez graduada,
tuvo una oportunidad en canal 13, con motivo de los Juegos Nacionales,
al lado de Luis López Rueda. Hoy, entre jocosa y un tanto
apenada, Katherinne recuerda cómo una mentira piadosa
de algún conocido suyo obvió la lógica pregunta
que López hizo al conocer a su nueva compañera: "¿y
ella tiene experiencia?".
Ya rodaba con fuerza propia y comenzaba a tomar velocidad. Volvió a
transmitir unos Juegos Nacionales, esta vez para Radio Nacional,
e intervino, en vivo, en el noticiero. Unos meses después,
captó la atención de José Luis "Rápido" Ortiz,
con quien convino hacer ocho minutos semanales sobre motores
en Titulares Deportivos. "Presentaba el programa, pasábamos
lo grabado y luego lo despedía", relata.
De canal 13 dio el salto hacia RPM TV, que tiene ocho años
de estar al aire por canal 7. Aquí, a velocidad de crucero,
alcanzó un amplio dominio del negocio. Y se mueve a las
revoluciones por minuto que le exijan los distintos eventos;
cubre competencias variadas, envía boletines de prensa,
prepara notas informativas, aparece en pantalla cuando es necesario
y sabe cada día más de una actividad para la cual
el género estuvo a punto de dejarla por fuera.
"
Si hay que trabajar de lunes a lunes, de sol a sol, lo hacemos.
Cuando a uno le gusta lo que hace, es muy divertido", afirma
con convicción y una voz pausada que recuerda el ritmo
de un jeep cruzando aguas desconocidas.
Katherinne dice que RPM TV cambió mucho su formato, a
su juicio "muy frío" antes. "Tratamos de
introducir más el factor humano, se hicieron cambios en
los segmentos y se procura cubrir todas las disciplinas. Ahora
vamos hasta a las competencias de carritos de control remoto.
También tenemos la página web para que la gente
haga consultas".
Y ahí está ella, fines de semana, entre semana,
en las noches, reporteando todas las actividades de motores,
propias y ajenas, muchas de las cuales son promovidas por el
propio RPM TV, como la Expomóvil, los paseos de cuadras,
la feria de autos usados, los piques de cabezales, los rallies
de pista y, para estos días, el Fiestatón.
Precisamente la Expomóvil es uno de los eventos que recuerda
con más cariño pues fue la primeta vez que transmitieron
en vivo, y hacerlo dos sábados consecutivos le correspondió a
ella junto con Adriana Durán y con la asesoría
de Adriana Vargas.
¿
Y de dónde viene esa pasión por los motores?
"
Siempre me ha gustado correr. Me llama muchísimo la atención
todo lo que son extremos de riesgo. Me gusta involucrarme; por
eso, me embarrialo igual que los participantes si me prestan
los carros. Uno para poder hablar tiene que haber vivido las
cosas. Saber cómo se desliza un carro en el barro, por
ejemplo, cómo se siente eso, es importante para poder
hacer las notas"
La adrenalina es pan de cada día para Katherinne. El viernes
de la entrevista tenía que estar a las 9 p.m. en radio
Monumental, emisora en que dirige un programa (sobre motores,
por supuesto) de casi una hora, con invitados. Al día
siguiente le tocaba cubrir un rally de volcanes, entre el Irazú y
el Turrilba, y el domingo ponía la brújula hacia
San Carlos, a atender el Fiestatón.
¿
Tiempo para algo más?
"
Ni para novios. Con este ritmo ninguno me dura. Vamos a ver cómo
me va con uno venezolano con el que estoy empezando".
Si logra alcanzarla, cuando sale de pits chillando llantas rumbo
a la siguiente faena.
Mapa de ruta
Katherinne Jauberth Martínez no habría podido seguir
muchos años como asistente de gerencia de Polymer, con
un título de secretariado ejecutivo bajo el brazo. Ni
el diploma de técnico en administración con énfasis
en finanzas, que la propia empresa le costeó, habría
podido tenerla "estacionada" mucho tiempo.
La idea de estudiar periodismo ya calentaba motores en su cabeza
y pronto encontró la vía en la San Judas Tadeo,
donde actualmente continúa con la licenciatura.
Hija de Jorge Jauberth (su crítico más estricto)
y de Mayra Martínez (quien más elogia su trabajo),
Katherinne es la tercera de cuatro hemanos. Hizo la primaria
en la escuela Miguel Obregón y el colegio en el Mauro
Fernández, ambos en Tibás, pero desde hace más
de 10 años vive en Pavas con su familia.
Juega futbol (una vez lo hizo en el estadio Saprissa, en un torneo
intercolegial) y es saprissista a muerte. Le gusta tanto este
deporte que, sin que medie sonrojo alguno, confiesa que cuando
quiso estudiar administración de empresas, buscó una
universidad donde hubiera jugadores matriculados. De ahí que
haya sido compañera de Álvaro Mesén y Rónald
González y cuente entre sus mejores amigos a Austin Berry.
Le encantan las pastas y las carnes y odia la berenjena, va casi
todos los días al gimnasio y le gusta leer, el cine, el
teatro y los paseos a la playa y a la montaña.
En sus relaciones personales se considera menos comunicativa
de lo que lo es en términos laborales y cree que su principal
defecto es ser de carácter fuerte ("aunque eso puede
ser una virtud cuando se trabaja en motores, solo con hombres",
se apresura a aclarar).
¿
Y su principal virtud?
"
Soy sumamente sincera, digo las cosas de manera sutil pero no
me guardo nada".
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