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El Topo
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Viviana Calderón
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La vida está llena de contrastes y de múltiples enseñanzas. Esta reflexión viene a cuento por las dos anécdotas que siguen. En el recién pasado tope de Palmares, fue patente el cariño que la gente le profesó a un muchacho que, hasta hace un año, era un personaje desconocido: el presentador de 7 Estrellas, Édgar Barrantes. Su caballo se llamaba Caramelo y al decir de las damas, sobre su lomo llevaba otro caramelazo; ellas se lanzaban, sin más ni más, para tocarlo como a patica del Divino Niño, tanto que hasta el elegante caballo se puso medio nervioso. En tanto él, muy caballeroso y amable, lanzaba besos, sonrisas y gestos afectuosos sin inmutarse y con sencilla gentileza. Édgar es un verdadero caballero, de pies a cabeza, sin avispas en la cabeza y con su mirada bien puesta en la realidad, sin afectaciones ni pesadeces.
Desde esta columna siempre hemos llamado la atención a aquellos que pierden la perspectiva con solo medio saborear las mieles del éxito, por eso en este caso, que ocurre lo contrario, ponderamos y ponemos de ejemplo la actitud de este alajuelense, que bien podría jactarse de su condición social, académica o de galán, pero en cambio vive su momento con los pies en la tierra. Bien debe saber él que todo lo que sube baja y por eso fundamenta su esencia en la humildad.
Y aquí viene la segunda parte del cuento, que traigo a colación muy a mi pesar, porque tengo sangre morada. Resulta que los muchachos del Saprissa fueron los dedicados de una de las corridas de fin de año, pero muchos de los que estábamos ahí sufrimos la gran decepción al observar la actitud arrogante de varios de aquellos a quienes les profesamos cariño, admiración y aplausos cada domingo, especialmente ahora que el equipo está volando. Obviamente, no todos actuaron de la misma forma, pero yo mismo vi a Wálter Paté Centeno, a Douglas Sequeira y a Cristian Bolaños, entre otros, mirando por encima del hombro a varios aficionados que se acercaron a saludarlos y que toparon con un palmo de narices. ¿Qué les pasa a estos muchachos? ¿Cómo puede ser que aún no aprendan que no hay fama más efímera que la del futbol y que una lesión los puede sacar de combate y de la retina pública en tan solo semanas?

Édgar Barrantes
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Cuidar la perspectiva. ¡Qué difícil se les hace a algunos! El 29 de diciembre, el técnico saprissista, Hernán Medford, disfrutaba de un rato de solaz (muy merecido tras la pérdida contra San Ramón), en un restaurante de Jacó. Andaba acompañado de dos flamantes, estirados y grandotes guardaespaldas; apenas se habían ubicado, cuando ocurrió lo previsible: algunos de los clientes empezaron a ofenderlo. Tras el incidente, el entrenador y los suyos se fueron a un casino local y ahí se terminó de encender la mecha, pues ocurrió lo que siempre va a ocurrir cuando de futbol y especialmente de Saprissa se trata: los insultos siguieron hasta que se generó una bronca en la que los guardaespaldas quedaron muy mal parados, pues los moquetearon todos. La cosa llegó al punto en que hasta la policía tuvo que intervenir.
Días después, Medford se dio una vuelta por las fiestas de Palmares y otra vez fue objeto de ofensas y provocaciones que a duras penas pudo contener, pues también fue evidente que se salió de sus casillas. Una de dos: o Hernán se cuida de no asistir a aglomeraciones donde siempre va a encontrar quien quiera camorra, o se pone una vacuna "antimozotes" para que le resbalen las barbaridades que le dicen y le dirán a cualquiera que esté vinculado con un equipo grande. Tiene que recordar que no solo está en juego su nombre, sino el del equipo mismo, y que el señorío de un entrenador va mucho más allá de la cancha.
Y es que en Palmares se dieron toda clase de percances y desaguisados. Uno de gran repercusión fue el de la presentadora Glenda Medina, de Informe 11, quien más arrequintada que una media de nylon no le cabía ni un suspiro, se marchó al vacilón de Palmares. Ahí fue requerida con vociferaciones y piropos bastante pasados de tono. Ella, que andaba con su novio y que, de paso, está bien mamulón, se sintió muy molesta por tan inoportunas frases de cuatro corpulentos mancebos, lo que provocó la ira de su compañero sentimental, el cual terminó arremetiendo en un desigual pleito de moño y pirucho. En medio de tal zafarrancho, Glendita les increpaba, pero los corpulentos jovenzuelos continuaban dándole, con malévola saña, al casi indefenso joven, que cuando ya los separaron parecía una anona madura: solo moretes y pelotas. Si lo vemos por el lado amable, Glenda puede estar segura de que tiene a la par un muchachote capaz de meterse en camisas de once varas por defender amores.
Hablando de caballos y amazonas, algo que también supimos fue que a la conocida modelo Marilin Gamboavestida de cowboy (se veía divina) la botaron cuatro veces los distintos caballos que intentó montar. Hasta que un compasivo jinete le prestó un pequeño caballito con aires de burro, que sí hizo química con la bella modelo. Así, muy oronda, pudo pasear su hermosura en el mentado tope, sobre este pequeño alazán. Qué dicha que a la quinta la pegó, pues si no le hubieran tenido que llevar un pony.
Perder la noción del poder de las palabras es algo serio. Perderla micrófono en mano frente a una cámara de televisión, es algo grave. Eso le ocurrió a Alejandro Rueda en su programa TV Mejenga, el domingo pasado, cuando trivializó y hasta hizo mofa de un aviso que una angustiada madre le solicitó hacer público. La señora estaba angustiada pues desde julio del año pasado no tenía noticias de un hijo suyo. Al mencionar la edad del joven, Rueda dijo en forma sarcástica que el "chiquito" tenía 22 años. Posteriormente instó al muchacho a llamar a su mamá haciendo muecas y gesticulaciones que lejos de cumplir con el cometido de brindar ayuda a la mujer, más bien terminaron por ridiculizar la situación. Una de dos: o se hace el favor bien hecho, o se dice que no, pero jugar con el dolor ajeno me parece además de pésimo gusto, un abuso injustificable.
Coincido plenamente con los televidentes que han manifestado su enojo al observar el anuncio de una marca de automóvil. El mentado comercial utiliza un intento de suicidio como argumento para resaltar las cualidades del vehículo. Para colmo de males, el frustrado individuo, que al final había desistido de saltar de un puente tras quedarse babeando con el cuatro puertas, ve con desesperación cómo un furgón se le viene encima. El final, por supuesto, es claramente predecible. Me parece grotesco que se trate un tema, de seguro doloroso para muchas familias que han perdido a sus seres queridos de manera similar, como "gancho" para vender un producto. Ojalá los responsables de este desaguisado comercial recapaciten y lo retiren de inmediato de la pauta.
Y para seguir con los desaguisados, me indignó profundamente la cobertura que le dio canal 42 Extra TV a la noticia de un pequeño niño nicaragüense que falleció ahogado tras un descuido de su familia. El 13 de enero este noticiario se solazó en la triste nota con todos los detalles relevantes y hasta los que no interesaban, pero lo más cruel fue que transmitieron largamente las imágenes del bebé ahogado, boca abajo, en la poza en la que cayó. Si bien es harto conocido el corte amarillista de esta empresa... ¿será que no pueden sensibilizarse y tener un poco de mesura cuando se trata de algo tan doloroso? ¿No son capaces, los responsables de sacar tales imágenes al aire, de ponerse por un momento en los zapatos de los familiares del niño? La nota roja vende, ya se sabe, pero esta gente debe tener en cuenta que en Costa Rica aún son cientos de personas las que dan el perillazo, asqueados, ante semejante falta de ética y sensibilidad.
No me gusta para nada como se le ven los labios a Giselle López, de Sábado Feliz. O se le adelgazó la cara, o se inyectó la boca, lo cierto es que parece al Negrito Memín. Tampoco me gustó el look colochiento que lució el sábado 17 de enero, pues contribuye a que su imagen se vea aún más artificial de lo que ya luce, pues al parecer se le ha ido la mano con los truquillos que permite la cirugía.
En cambio, una que sí la supo hacer, al meterse al quirófano, fue la bella presentadora Viviana Calderón, de A Todo Dar, quien se aplicó un bustazo de película, y que en ella, a decir verdad, era una necesidad, pues sí le escaseaba bastante ese departamento. Ahora se ve preciosa y muy sexy, y lo más importante: se puso la medida justa, no como otras que ya hemos citado en este espacio que nos estresan a diario porque parece que se van a ir de bruces.

Fabiola Quesada
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El accidente de tránsito que sufrió Fabiola Quesada, recién elegida Tica Linda, debe ponernos a reflexionar una vez más sobre la urgencia de acostumbrarnos a utilizar el cinturón de seguridad aunque la distancia que vayamos a recorrer sea muy pequeña. Ella pegó el rostro contra el dashdel carro, y más bien sorprende que no haya tenido consecuencias más serias, dichosamente para ella. Aún así, de haber andado "amarrada" su nariz estaría en su lugar y la cosa no habría pasado de un mero susto.
Aprovecho para quitarme el sombrero ante el esfuerzo realizado por el ministro Javier Chaves y el director de tránsito, Ignacio Sánchez, para evitar accidentes y tragedias a raíz de las fiestas de Palmares. El día del tope ambos se arrollaron las mangas y pusieron manos a la obra en carretera, junto con sus oficiales de tránsito: pararon a media humanidad (a mí me detuvieron en cuatro ocasiones) y se aseguraron de que nadie manejara con tragos o incumpliera otras reglas. A raíz de este proceso de concienciación, cada vez es más frecuente que quienes van a disfrutar lleven "chofer designado" o viajen en microbuses especiales. Un gran logro para los caballeros del tránsito que están luchando a brazo partido para detener la masacre en nuestras carreteras.
Sensible pérdida tuvo Noticias Repretel la semana pasada, cuando la empunchada periodista Carmen Navarro puso pies en polvorosa y decidió regresar a su antigua casa, Radio Reloj. Esta cartaga siempre tuvo el olfato afinado para detectar las historias más humanas detrás de la noticia. Se dice que Navarro tiró la toalla por diferencias con sus jefes inmediatos, pero cuando una topilla amiga le preguntó, ella dijo muy digna: "Mejor no digo nada si no tengo nada bueno qué decir". Eso sí, ponderó su cariño y agradecimiento para con Roxana Zúñiga y con el mero-mero, Fernando Contreras. Es una verdadera lástima, pues el trabajo de Navarro realmente hacía la diferencia.
¡Lo que hay que ver!
El domingo pasado la señorita Viviana Angulo Sancho, modelo de la agencia Beach Models, dejó perplejos a propios y extraños en el estadio Ricardo Saprissa cuando se bajó los pantalones para solicitarle a Wilson Muñoz un autógrafo en la nalga. El jugador mantuvo la cordura a pesar del calor del momento porque venía saliendo del partido, no por otra cosa y se negó rotundamente a ser partícipe de la ocurrencia de tan virtuosa dama.
Ya ven, la señorita, por pelarse las pompis terminó pelándosela, como dijeron muchos en el estadio, pues el rechazo del digno jugador ante el gesto de ella la dejó muy mal parada.
Nel responde a El Topo
Hasta cualquiera de las oscuras cuevas en que usted se encuentre, llegue a usted mi más enérgica protesta, por la forma tan artera y malintencionada en que me ataca desde su guarida preferida (la Teleguía, del pasado 4 de enero del 2004).
Su actitud es contradictoria, pues el pasado 21 de diciembre del 2003 usted me da un reconocimiento doble, por mi sinceridad ante el público y por la forma talentosa para improvisar en mis programas.
El que mi forma de vestir no le agrade, no me ofende. Ahora, en cuanto a la petición a "los Reyes Magos" para que tenga un asesor que mejore la imagen de payaso retirado que usted dice que tengo, no lo acepto de ninguna manera, no porque quienes se dediquen a divertir a la gente como payasos no merezcan mi respeto, sino porque la forma en que usted usa el calificativo es grosera y ofensiva. Lástima que en ambos casos no aparezca alguna persona responsable que firme para que, valiente y dignamente, asuma su responsabilidad por lo que escribe.
En el Diccionario de la Real Academia Española, vigésima segunda edición, se indica que la palabra payaso significa: "Dicho de una persona de poca seriedad, propensa a hacer reír con sus dichos o hechos. Se dice del artista ambulante enmascarado que debuta en las mojigangas. Artista de circo que hace de gracioso, con traje, ademanes, dichos y gestos apropiados".
Si bien mi profesión es hacer reír, considero irresponsable que se me tilde de ser una persona de poca seriedad, calificativo que no le acepto a nadie, menos a quien se escuda en el anonimato.
El mismo diccionario citado dice d el significado de topo: "Mamífero insectívoro de tamaño de un ratón, de cuerpo rechoncho, cola corta y pelaje negruzco suave y tupido. Tiene hocico afilado, ojos pequeños y casi ocultos por el pelo, brazos recios, manos anchas, cortas y robustas, y cinco dedos armados de fuertes uñas que le sirven para socavar y apartar la tierra al abrir las galerías subterráneas donde vive. Se alimenta de gusanos y larvas de insectos. Persona que tropieza en cualquier cosa, o por cortedad de vista o por falta de tino natural. Persona de cortos alcances que en todo yerra o se equivoca. Persona que, infiltrada en una organización, actúa al servicio de otros. Máquina excavadora que trabaja bajo la tierra o formando túneles".
Por lo que escriben los conoceréis.
Atentamente.Nel López.
Cartas a Teleguía
Listos para el carnaval
Siempre veo el matutino de Telenoticias que conducen Freddy Serrano y Lorena Velázquez, sin dejar de notar el pésimo y sobreabundante maquillaje que les aplican, máxime, tomando en cuenta que es un noticiero de la mañana y parece que van para un carnaval. Su trabajo es excelente, pero, por favor, fijémonos también en esos pequeños grandes detalles. Lic. Sofía Malavassi Miranda.
Crítica a El Topo
Gente como El Topo, que promueve un mundo superficial, es la que impulsa a personas, especialmente jóvenes, a que se vuelvan obsesivos en su apariencia física. Son muchos los jóvenes que presentan problemas de anorexia y bulimia, y exactamente comentarios como los que El Topo hace no ayudan a evitar estos problemas. Pamela A. Arce Núnez
Charlatenería
Me parece lamentable, y una falta de ética, que una "disque" seria televisora permita que un charlatán, a lo Wálter Mercado, se aproveche de la ignorancia o desesperación de algunos para adivinarles los números ganadores de la lotería. ¡Por Dios! Si es así que se los compre él y se retire con sus millones a vacacionar y no tengamos que soportar las tonterías de Pinocho en una ya de por sí decadente televisión. Rodrigo Bejarano.
Pésima programación
Quisiera expresarle mi insatisfacción al encender el televisor y ver la poca calidad que presentan nuestros programas, siento que en lugar de avanzar retrocedemos a pasos gigantescos. Basta con ver A Todo Dar, Sábado Feliz, Cómplices y ni qué decir de las novelitas que transmiten: Uga Uga y Mi Gorda Bella. Qué le dejan ese tipo de programas a nuestra juventud, a uno como padre, nada, ¿Dónde quedaron los programas como Planeta Azul y Sin fronteras?.
Rebeca Córdoba Meneses.
En desacuerdo
He leído varias de las cartas sobre las trasmisiones de canal 6 para fin de año y no estoy de acuerdo con la calificación pobre de Repretel. Todo lo contrario, pienso que Mauren (la Tía), fue acertada en el tope y otras actividades, ya que se acercó a los caballistas y preguntó cosas interesantes. Con respecto a Freddy Víquez, estoy de acuerdo en que lo que hizo fueron payasadas, pero es ese su papel "en la historia". En cuanto a Tarima 6 no fue la gran cosa, pero ofreció cosas distintas a las de El Chinamo, que se aprovechó de la figura de Marilín Gamboa para llamar la atención de los hombres. Édgar Silva, en ocasiones, exageró en sus reacciones y Maricruz Leiva pasó pegando gritos como si no supiera que el micrófono tiene la característica de hacer que la voz se escuche con mayor intensidad; aún así fue un programa que divirtió y al menos llenó el campo para ver algo en las noches de diciembre. Solo espero que para el próximo año se pulan un poco, que establezcan mejores guiones, conserven la improvisación y que de vez en cuando incluyan caras nuevas.
Pamela Vindas C.
Buenos animadores
En vista de que se ha criticado tanto la labor de las televisoras en sus transmisiones de las corridas de toros en Zapote, quiero decir que no todo fue tan malo. Los que asistimos a las corridas de toros disfrutamos de una excelente animación, en vivo, conel ocurrente y ya popular Gordo Malo y por una cara nueva y prometedora. Álvaro Zamora. y Juan Carlos Lobo Guerrero
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