No solo tienen en común el don de igualar al personaje
que se propongan. Ambos lidiaron también, de pequeños,
con los regaños de sus mayores, quienes los conminaban
a no “arremedar” a los demás porque aquello
era falta de educación.
La verdad es que Norval Calvo Chacón y Froylán
Bolaños Rojas le hacen honor a aquel adagio popular que
dice que “la piedra que está pa'l chancho a su chiquero
le llega”, pues ambos se convirtieron en profesionales
de la imitación casi por accidente, a pesar de que tienen
otra formación académica.
También tuvieron que correr por caminos diferentes durante
muchos años hasta que llegaron a unirse, hace ya casi
tres, unión que culminó en un programa radiofónico
que se llama Pelando el ojo y que hoy se transmite en la emisora
Ritmo 907, del Grupo Latino de Radiodifusión (GLR).
Como una de las grandes novedades de las trasmisiones de fin
de año, Norval y Froylán fueron contratados por
el programa El Chinamo de canal 7, para integrar el elenco que
animará los festejos en la pantalla chica.
Pero la verdadera novedad es que será en esta ocasión
cuando los imitadores pasen de doblar voces y gestos a imitar
al personaje completo, pues desde hace casi un año están
trabajando en la creación “física” de
las figuras que imitan, con base en pelucas, prótesis
y vestuario.
Para lograr lo anterior –al mejor estilo de grandes maestros
de la imitación, como Julio Sabala o Angélica Vale–,
el dúo contrató al especialista argentino Ricardo
Espeche, quien vino al país hace meses con el fin de trabajar
exclusivamente en la creación de sus personajes. En esta
tarea es auxiliado por Ana Yancy Cambpell en la confección
de las pelucas.
| En El Chinamo de canal 7, Froylán y Norval estrenarán
parodias actuadas con prótesis, maquillaje y pelucas. |
Lo que sí tienen muy bien guardado por aquello de no “fusilar” el
elemento sorpresa, es quiénes serán los primeros
imitados en salir a escena, pues entre ambos realizan 86 imitaciones
diferentes y obviamente le han dado prioridad, a la hora de la
transformación, a algunos de los más populares.
¿ Cómo llegan Norval y Froylán a convertirse en
los reyes de la parodia en Costa Rica?
Para Calvo, la línea del destino se trazó un poco
más visible que para su compañero, pues se inició apenas
cumplidos los 18, aunque a raíz de una situación
fortuita.
“
Yo toda la vida me pasaba imitando a los profesores y vacilando
con eso en el cole. Allá por el 88 salió un programa
de concursos para gente que presentara números cómicos,
se llamaba La dulce vida. Un compañerillo mío,
Carlos Blanco, me convenció para que participáramos
juntos y la sorpresa fue que ganamos la final semanal, luego
la mensual, luego la trimestral y finalmente la grande”.
Sales y mieles
Efectivamente el programa en cuestión tuvo tanto éxito
que quienes llegaron a la final, a la postre se convirtieron
en los que hoy son populares cómicos, entre ellos Carlos
Ramos El porcionzón y Franklin Vargas, entre otros.
No es de extrañarse que muy pronto a Norval le llovieran
las ofertas para trabajar en diversos programas, hasta que, con
20 años cumplidos, se integró al elenco de La
Patada con Parmenio Medina.
| El elenco de Pelando el ojo |
 |
| Froylán Bolaños. |
 |
| Norval Calvo. |
 |
| Enrique Pototo Sibaja. |
| Fotos: Garrett Britton / La Nación |
“ Ahí estuve durante 10 años ininterrumpidos hasta
que pasó lo que pasó (se refiere al asesinato del
comunicador). Ese fue mi mentor, mi maestro. Y su asesinato sin
duda ha sido el momento más difícil que me ha tocado
vivir en la vida. Un día nos dijo que aquí no pasaban
esas cosas, que el país no estaba preparado para eso...
y 10 días después lo mataron”, afirma con
un gran sinsabor Calvo, quien a sus 34 años también
es administrador de empresas y profesor de radio en dos universidades
privadas.
De vuelta a la génesis de este singular oficio, tanto
Norval como Froylán aseguraron que hay dos tipos de personas
en el mundo: los imitables y los que no. Y ninguno sabe explicar
el por qué de lo anterior.
Por ejemplo, ni Norval puede imitar a Froylán, ni Froylán
es capaz de hacerlo con su compañero.
Y eso que Bolaños lleva ya casi 50 años (los que
tiene de edad) de estar “arremedando gente” (como
le decía su papá), aunque durante su infancia y
adolescencia prácticamente lo hizo a escondidas porque
tenía un serio problema de timidez que desapareció cuando
ingresó a la Universidad de Costa Rica.
Ahí, mientras cursaba la carrera de ingeniería
civil, divertía a sus compañeros con sus ocurrencias.
Luego ingresó a trabajar al Ministerio de Obras Públicas
y Transportes (MOPT). Fue durante una huelga “brava” en
1990 cuando, para matar las horas, empezó a hacer imitaciones
para sus compañeros de trabajo.
Semanas después recibió una sorprendente llamada:
se trataba de Manuel Antonio Pilo Obando, a quien alguien le
pasó el “vinazo” de que en el MOPT había
un excelente imitador, y lo convenció de asistir a un
programa de radio que se llamaba Juan Orejas.
“ En mi vida había estado detrás de un micrófono.
Y me van sentando con gente reconocidísima, como Herberth
Vásquez y Flavio Vargas. Fue terrible porque yo todavía
no lograba vencer del todo mi timidez, pero seguro me solté porque
después de la primera prueba me dijo Pilo: '¡No,
no, pa' qué lo vamos a probar más, démosle
de viaje'!. Eso fue en el año 93... y aquí ando
en esas todavía”, dice Froylán, quien combina
su trabajo humorístico con la responsabilidad de dirigir
una empresa propia de construcción.
¿
Cómo definen ellos su quehacer?
Ambos se consideran imitadores profesionales. Su programa Pelando
el ojo, aseguran, es un híbrido entre humor, denuncia,
chota y crítica social.
De ahí que echen mano de decenas de protagonistas del
acontecer nacional. La fórmula es sencilla, pues trabajan
sin guión y van armando los diálogos, las críticas
y los vacilones basados en las informaciones de los diarios y,
por supuesto, en la participación del público que
ingresa vía telefónica.
“Ahora que estamos en 90.7 podemos medir la audiencia,
y es impresionante. Solo el primer día hubo más de 1.700 intentos de
llamadas. Es curioso porque la gente llama y no se agarra con
Norval ni con Froylán, se meten en el patín de
que están hablando con los personajes que imitamos y creo
que eso sirve para que el pueblo haga una gran catarsis”,
cuenta Norval.
Muy importante: en el programa su coach es Enrique Pototo Sibaja,
quien a sus 32 años es un veteranazo de la radio y es
el encargado de conducir y moderar la participación en
Pelando el ojo de gente como Óscar Arias, Ignacio Santos,
Mario McGregor, Everardo Herrera, Yashín Quesada, Danny
González, Javier Quirós, el padre Minor, Ricardo
Toledo, Rafael Ángel Calderón, Miguel Ángel
Rodríguez, Mauricio el Chunche Montero, Elizabeth Odio,
José María Figueres, el padre Enrique, Badú,
Farinha, Alexánder Guimaraes, Wálter Coto, Hugo
el Gato Araya, el periodista Gerardo Zamora, Ottón Solís,
Juan José Vargas, Bernal Jiménez, Gloria Valerín
y hasta el mismísimo e infaltable presidente Abel Pacheco,
entre otros.
Norval y Froylán también incluirán sus nuevos
montajes en sus shows privados, lo que implica a partir de ahora
una gran movilización logística. Al respecto, Calvo
puntualizó: “Ciertamente se trata de algo muy ambicioso.
Hemos hecho un gran esfuerzo económico y también
nos inspiramos en gente como Angélica Vale (del programa
mexicano La Parodia), a quien admiro muchísimo. Obviamente
ellos tienen el respaldo de Televisa, pero por algo tenemos que
empezar aquí. Si tenemos la materia prima ¿por
qué no hacer el esfuerzo por dar el salto?”.
Anecdotario
No todo son mieles en este mundo donde aparentemente todo es
risa. Froylán Bolaños, quien hace la voz del
padre Minor Calvo, renunció a La Patada cuando no estuvo
de acuerdo en parodiar el escándalo en el que el sacerdote
visitaba La Sabana en compañía de jóvenes. “No
lo creí oportuno, me pareció un tema demasiado
delicado. A pesar de todo, creo que tomé la decisión
correcta porque fui consecuente con lo que pensaba en ese momento”.
Ambos han imitado a varias figuras importantes frente a ellas.
Según cuenta Norval, el presidente Abel Pachecho “se
muere de risa”, con José María Figueres incluso
hizo una especie de sketch durante la campaña en el que
salían juntos en tarima. El único que se levantó muy
serio y se retiró, fue el expresidente Miguel Ángel
Rodríguez.
Por años, tanto Froylán como Norval han tratado
de incorporar a Manuel Antonio Pilo Obando entre sus personajes
imitables. Ninguno entiende por qué, pero nunca han logrado “llegarle”:
sencillamente no lo pueden imitar.
El personaje favorito de Norval es Miguel Ángel Rodríguez,
pues asegura que tardó años en lograrlo y cree
que le sale muy bien. Para Froylán, él no imita
a nadie tan bien como lo hace con doña Elizabeth Odio.
Ambos aseguran que viven fascinados con su trabajo.
Galería de fotos
(Haga clic en la foto respectiva
para ver la imagen más grande.)