REPORTAJE
 

San José, Costa Rica, del 12 al 19 de diciembre de 2004.

Humor en serio

De cómo un ingeniero y un administrador incursionaron en la radio y en la televisión por cuenta de su talento para imitar.

Yuri Lorena Jiménez

yjimenez@nacion.com

No solo tienen en común el don de igualar al personaje que se propongan. Ambos lidiaron también, de pequeños, con los regaños de sus mayores, quienes los conminaban a no “arremedar” a los demás porque aquello era falta de educación.

La verdad es que Norval Calvo Chacón y Froylán Bolaños Rojas le hacen honor a aquel adagio popular que dice que “la piedra que está pa'l chancho a su chiquero le llega”, pues ambos se convirtieron en profesionales de la imitación casi por accidente, a pesar de que tienen otra formación académica.

También tuvieron que correr por caminos diferentes durante muchos años hasta que llegaron a unirse, hace ya casi tres, unión que culminó en un programa radiofónico que se llama Pelando el ojo y que hoy se transmite en la emisora Ritmo 907, del Grupo Latino de Radiodifusión (GLR).

Como una de las grandes novedades de las trasmisiones de fin de año, Norval y Froylán fueron contratados por el programa El Chinamo de canal 7, para integrar el elenco que animará los festejos en la pantalla chica.
Pero la verdadera novedad es que será en esta ocasión cuando los imitadores pasen de doblar voces y gestos a imitar al personaje completo, pues desde hace casi un año están trabajando en la creación “física” de las figuras que imitan, con base en pelucas, prótesis y vestuario.

Para lograr lo anterior –al mejor estilo de grandes maestros de la imitación, como Julio Sabala o Angélica Vale–, el dúo contrató al especialista argentino Ricardo Espeche, quien vino al país hace meses con el fin de trabajar exclusivamente en la creación de sus personajes. En esta tarea es auxiliado por Ana Yancy Cambpell en la confección de las pelucas.
En El Chinamo de canal 7, Froylán y Norval estrenarán parodias actuadas con prótesis, maquillaje y pelucas.

Lo que sí tienen muy bien guardado por aquello de no “fusilar” el elemento sorpresa, es quiénes serán los primeros imitados en salir a escena, pues entre ambos realizan 86 imitaciones diferentes y obviamente le han dado prioridad, a la hora de la transformación, a algunos de los más populares.

¿ Cómo llegan Norval y Froylán a convertirse en los reyes de la parodia en Costa Rica?

Para Calvo, la línea del destino se trazó un poco más visible que para su compañero, pues se inició apenas cumplidos los 18, aunque a raíz de una situación fortuita.
“ Yo toda la vida me pasaba imitando a los profesores y vacilando con eso en el cole. Allá por el 88 salió un programa de concursos para gente que presentara números cómicos, se llamaba La dulce vida. Un compañerillo mío, Carlos Blanco, me convenció para que participáramos juntos y la sorpresa fue que ganamos la final semanal, luego la mensual, luego la trimestral y finalmente la grande”.

Sales y mieles
Efectivamente el programa en cuestión tuvo tanto éxito que quienes llegaron a la final, a la postre se convirtieron en los que hoy son populares cómicos, entre ellos Carlos Ramos El porcionzón y Franklin Vargas, entre otros.

No es de extrañarse que muy pronto a Norval le llovieran las ofertas para trabajar en diversos programas, hasta que, con 20 años cumplidos, se integró al elenco de La Patada con Parmenio Medina.
El elenco de Pelando el ojo
Froylán Bolaños.
Norval Calvo.
Enrique Pototo Sibaja.
Fotos: Garrett Britton / La Nación

“ Ahí estuve durante 10 años ininterrumpidos hasta que pasó lo que pasó (se refiere al asesinato del comunicador). Ese fue mi mentor, mi maestro. Y su asesinato sin duda ha sido el momento más difícil que me ha tocado vivir en la vida. Un día nos dijo que aquí no pasaban esas cosas, que el país no estaba preparado para eso... y 10 días después lo mataron”, afirma con un gran sinsabor Calvo, quien a sus 34 años también es administrador de empresas y profesor de radio en dos universidades privadas.

De vuelta a la génesis de este singular oficio, tanto Norval como Froylán aseguraron que hay dos tipos de personas en el mundo: los imitables y los que no. Y ninguno sabe explicar el por qué de lo anterior.
Por ejemplo, ni Norval puede imitar a Froylán, ni Froylán es capaz de hacerlo con su compañero.

Y eso que Bolaños lleva ya casi 50 años (los que tiene de edad) de estar “arremedando gente” (como le decía su papá), aunque durante su infancia y adolescencia prácticamente lo hizo a escondidas porque tenía un serio problema de timidez que desapareció cuando ingresó a la Universidad de Costa Rica.

Ahí, mientras cursaba la carrera de ingeniería civil, divertía a sus compañeros con sus ocurrencias.

Luego ingresó a trabajar al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT). Fue durante una huelga “brava” en 1990 cuando, para matar las horas, empezó a hacer imitaciones para sus compañeros de trabajo.
Semanas después recibió una sorprendente llamada: se trataba de Manuel Antonio Pilo Obando, a quien alguien le pasó el “vinazo” de que en el MOPT había un excelente imitador, y lo convenció de asistir a un programa de radio que se llamaba Juan Orejas.

“ En mi vida había estado detrás de un micrófono. Y me van sentando con gente reconocidísima, como Herberth Vásquez y Flavio Vargas. Fue terrible porque yo todavía no lograba vencer del todo mi timidez, pero seguro me solté porque después de la primera prueba me dijo Pilo: '¡No, no, pa' qué lo vamos a probar más, démosle de viaje'!. Eso fue en el año 93... y aquí ando en esas todavía”, dice Froylán, quien combina su trabajo humorístico con la responsabilidad de dirigir una empresa propia de construcción.

¿ Cómo definen ellos su quehacer?

Ambos se consideran imitadores profesionales. Su programa Pelando el ojo, aseguran, es un híbrido entre humor, denuncia, chota y crítica social.
De ahí que echen mano de decenas de protagonistas del acontecer nacional. La fórmula es sencilla, pues trabajan sin guión y van armando los diálogos, las críticas y los vacilones basados en las informaciones de los diarios y, por supuesto, en la participación del público que ingresa vía telefónica.

“Ahora que estamos en 90.7 podemos medir la audiencia, y es impresionante. Solo el primer día hubo más de 1.700 intentos de llamadas. Es curioso porque la gente llama y no se agarra con Norval ni con Froylán, se meten en el patín de que están hablando con los personajes que imitamos y creo que eso sirve para que el pueblo haga una gran catarsis”, cuenta Norval.

Muy importante: en el programa su coach es Enrique Pototo Sibaja, quien a sus 32 años es un veteranazo de la radio y es el encargado de conducir y moderar la participación en Pelando el ojo de gente como Óscar Arias, Ignacio Santos, Mario McGregor, Everardo Herrera, Yashín Quesada, Danny González, Javier Quirós, el padre Minor, Ricardo Toledo, Rafael Ángel Calderón, Miguel Ángel Rodríguez, Mauricio el Chunche Montero, Elizabeth Odio, José María Figueres, el padre Enrique, Badú, Farinha, Alexánder Guimaraes, Wálter Coto, Hugo el Gato Araya, el periodista Gerardo Zamora, Ottón Solís, Juan José Vargas, Bernal Jiménez, Gloria Valerín y hasta el mismísimo e infaltable presidente Abel Pacheco, entre otros.

Norval y Froylán también incluirán sus nuevos montajes en sus shows privados, lo que implica a partir de ahora una gran movilización logística. Al respecto, Calvo puntualizó: “Ciertamente se trata de algo muy ambicioso. Hemos hecho un gran esfuerzo económico y también nos inspiramos en gente como Angélica Vale (del programa mexicano La Parodia), a quien admiro muchísimo. Obviamente ellos tienen el respaldo de Televisa, pero por algo tenemos que empezar aquí. Si tenemos la materia prima ¿por qué no hacer el esfuerzo por dar el salto?”.


Anecdotario
No todo son mieles en este mundo donde aparentemente todo es risa. Froylán Bolaños, quien hace la voz del padre Minor Calvo, renunció a La Patada cuando no estuvo de acuerdo en parodiar el escándalo en el que el sacerdote visitaba La Sabana en compañía de jóvenes. “No lo creí oportuno, me pareció un tema demasiado delicado. A pesar de todo, creo que tomé la decisión correcta porque fui consecuente con lo que pensaba en ese momento”.

Ambos han imitado a varias figuras importantes frente a ellas. Según cuenta Norval, el presidente Abel Pachecho “se muere de risa”, con José María Figueres incluso hizo una especie de sketch durante la campaña en el que salían juntos en tarima. El único que se levantó muy serio y se retiró, fue el expresidente Miguel Ángel Rodríguez.

Por años, tanto Froylán como Norval han tratado de incorporar a Manuel Antonio Pilo Obando entre sus personajes imitables. Ninguno entiende por qué, pero nunca han logrado “llegarle”: sencillamente no lo pueden imitar.

El personaje favorito de Norval es Miguel Ángel Rodríguez, pues asegura que tardó años en lograrlo y cree que le sale muy bien. Para Froylán, él no imita a nadie tan bien como lo hace con doña Elizabeth Odio. Ambos aseguran que viven fascinados con su trabajo.


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