Sin tapujos
Glenda Medina habla sobre aquellas cosas que ella acostumbra preguntar
Rónald Díaz
rdiaz@nacion.com
Hablar de Glenda Medina Camacho y asociarla de inmediato con el mundo del espectáculo es un reflejo casi natural, dado el trabajo que esta inquieta y desenvuelta periodista desarrolla en el noticiario Informe Once, de Repretel.
Sin embargo, según ella misma cuenta, el rollo de la televisión le llegó antes de envolverse con la farándula.
Quizás por eso, Glenda es consciente de que su faceta como presentadora de noticias de espectáculos, no es algo para siempre.
Y aunque todavía cree tener mucho que dar en este campo, en su mente ya teje planes de lo que será su posible futuro profesional.
Trabajar en una cadena hispana, fundar su propia empresa de relaciones públicas o ser la jefa de campaña de un candidato político, son algunas de las ideas que la ilusionan.
Como a ella le encanta estudiar, además de graduarse en periodismo, en estos momentos trabaja en la tesis para recibirse de licenciada en relaciones públicas y, más tarde, piensa optar por una maestría en comunicación o bien en relaciones internacionales.
Fue hace 4 años que Glenda descubrió su afinidad con el quehacer farandulero, en el desparecido canal de música TVA Channel, con el programa TV Magazine.
Desde entonces, la periodista, que acaba de cumplir los 26 años de edad, dice ser apasionada de este medio y por eso, en el corto plazo, se visualiza ligada a la televisión.
De esos y otros temas, conversamos con Glenda Medina. Estos son algunos de los extractos de la entrevista.
-¿Qué le ha deparado a Glenda Medina el periodismo de farándula?
-Ha sido muy enriquecedor, porque hay que ubicarse, saber quién es realmente uno y qué quiere en esta vida.
"Este medio es un poco difícil, hay mucho glamour, mucho brillo. Que vas a salir en el periódico, y salgo en tal revista, y me codeo con fulanito y sutanito, entonces, si uno no tiene los pies bien puestos sobre la tierra, se desubica".
-¿Qué debe tener un buen periodista de espectáculos?
-Credibilidad, número uno, no por tener una exclusiva hay que tirarla, y luego te la desmienten. También, hay que tener esa chispa, ese carisma de saber ver más allá, buscar otra parte del artista.
"Es importante la veracidad, la curiosidad, buscar el ser humano que hay detrás de toda esa gente que es glamorosa.
"Lo otro es el respeto. Hasta qué punto se mete uno en la vida privada de la gente es hasta donde la persona lo permita.
"En México no les importa, si te ven peleándote en media calle con tu marido van y lo toman. Aquí en Costa Rica la gente no está preparada para eso.
"Una vez un comediante, una persona muy conocida y muy querida en el país andaba un full carro con DVD y todo, y yo dije, esta nota está curiosísima. Pero él me pidió que no la hiciera, por un problema con una pensión que podría perjudicarlo. Entonces respetamos ese punto.
-Usted reconoce que le gustaría manejar la imagen de un candidato como Oscar Arias, ¿Qué haría si él la llama para trabajar en la campaña?
-Si a mí me llaman, me encantaría colaborar con lo que sé. Me dedicaría a aprender, pero no voy a ser tan irresponsable de llegar a decir ¡Ay sí, deme la campaña y yo se la dirijo!
-En Costa Rica algunos periodistas, principalmente de la televisión, se han convertido en nuestras "estrellas". ¿Cree usted haber caído en ese "divismo"?
-No. En una columna sacaron que era raro que yo no quisiera que se supiera el nombre de mi novio si yo andaba averiguando eso de los artistas. Precisamente, yo no soy artista para que anden averiguando esas cosas de mí.
"Yo no soy una estrella, yo soy una periodista que trabaja acercando a la gente a las personas que quieren conocer. Lo que pasa es que en Costa Rica la farándula es muy pequeña. Entonces el hecho de estar en televisión te convierte en figura pública, y por eso a la gente, de vez en cuando, le interesa saber algo de uno.
-Si acepta que en Costa Rica a la gente le interesa saber tanto de ustedes como de un artista ¿por qué no va a poder una columna sacar quién es el novio de Glenda Medina?
-Si los medios lo hacen, genial. Pero yo no creo que una información mía sea tan importante como para ponerla.
-¿Pero por qué le molesta?
-No me molesta, me molestó el comentario y la comparación que hicieron. Cuando afectan la privacidad de otras personas, y a esa persona no le gusta y no está acostumbrada, yo creo que hay que respetarle eso.
-¿Se ha sentido presionada por la televisión, en el sentido de mantener una imagen física según los estereotipos actuales de belleza?
-En este medio muchas veces no ven tu trabajo y la calidad de tu trabajo. Ven tu linda cara, tus lindas bubis y tu lindo trasero. Hay gente que por eso logra escalar posiciones en distintos medios, no voy a decir que solo en televisión.
"Yo siento que he me ganado mi puesto en Repretel y estoy ahí por mi esfuerzo y porque mis jefes han sabido ver que le pongo, que trabajo y me esfuerzo".
"La gente también ha sabido ver eso. Provoco en el público una reacción, porque no hay nada peor que la gente vea tu trabajo y no le provoque ninguna reacción.
"Yo puedo decir que el 95 por ciento de la gente que trabaja en televisión tiene algún tipo de cirugía estética, y eso todo el mundo lo sabe. Yo no tengo ninguna. Un aumento de busto nunca me lo haría, ni me he interesado en hacerme una liposucción, ni respingarme la nariz, lo único falso que tengo es el color de cabello, y eso no me presiona. Lo único que trato es de verme bien por respeto al público.
-¿Dice que le gustaría trabajar en la televisión hispana?
-Sí, en Estados Unidos, por ejemplo, es tan amplio y tan abierto el mercado que se encuentran todas las culturas. Entonces, es muy rico para el desarrollo personal darse cuenta de que uno fue escalando y haciendo cosas productivas en su vida y en su carrera.
-¿Hay algún contacto en ese sentido?
-El año pasado, en la Teletón de México, Emilio Estefan me preguntó si me había ido a trabajar allá. Yo le dije: "¡ay no!, todavía me falta un poquito".
"Todo es un proceso de madurez y de aprendizaje. Si se diera la oportunidad pondría todo el esfuerzo, pero creo que todavía en Costa Rica puedo dar mucho y tengo que prepararme más para ese salto.
Glenda y su amor
Tal vez sea por ser perfeccionista y exigente. O como dice ella, por ser demasiado confiada, que Glenda Medina es más bien rejega para el amor.
Sin embargo, desde hace siete meses decidió darse una oportunidad, y tratar de borrar malas experiencias del pasado, con una nueva relación.
Y por el momento, no le ha ido nada mal. Fue la sinceridad y la expresividad de los ojos de César López, fisioterapeuta y estudiante de leyes, lo que puso el corazón de Glenda a palpitar, bastante más rápido de lo normal.
"Sabiendo como soy, de quitada, todos los días trata de ganarme con algún detalle y yo he tenido reciprocidad, porque él me ha despertado que sea así con él", confiesa.
Y aunque para ella enamorarse no es solo una cuestión de sentimientos, sino también un asunto racional, cuando le preguntamos si se siente enamorada, después de un expresivo ¡Ay Dios mío! Aclara la interrogante:
"Creo que estoy tomando la decisión de enamorarme, todos los días, de esa persona".
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