San José, Costa Rica, del 18 al 25 de abril de 2004







































Vocaciones con buen suceso

  • Tienen en común el canto, su dedicación al trabajo como periodistas de sucesos y la grabación individual de dos discos compactos.

  • Luis E. Jara Cubillo
    Colaborador de La Nación

    Fabricio Alvarado y Gerardo Zamora son dos emprendedores periodistas de televisión que cubren la amarga fuente de los sucesos. Alvarado labora para las ediciones regulares de Noticias Repretel y Zamora, por su parte, divide el tiempo entre la elaboración de reportajes de fondo para Siete Días y las notas informativas usuales de Telenoticias.

    Aunque trabajan en "aceras diferentes", donde la competencia está siempre a la orden del día, los dos comparten el respeto hacia las personas que, de forma inesperada, son parte de una noticia negativa.

    Ambos, además, toman su trabajo con positivismo y tratan de buscar un enfoque humano capaz de prevenir a la audiencia para no ser parte de un acontecimiento similar en el futuro.

    Por esos azares del la vida, tanto Gerardo como Fabricio poseen también la vena musical. A tal punto llegó su vocación en ese campo, que ya la música dejó de ser, desde hace mucho, un simple pasatiempo para ellos. Ahora, tiene un enfoque tan profesional como sus facetas de comunicadores, ya que por separado grabaron sendos discos compactos, con todas las de la ley, con las calidades que el mercado exige y los dos de corte cristiano.

    Fabricio gestó su primer hijo artístico, como solista, desde hace algunos meses y lo bautizó con el nombre de Tú amor es todo. Es pop cristiano.

    Gerardo no se queda atrás, y junto a sus hermanos integra el grupo coral cristiano Laus-Deo (Gloria a Dios, en latín). En este mes, lanzarán su primer disco homónimo, con un repertorio diverso que incluye: música religiosa, poemas de Mario Beneditti, cantos africanos y villancicos.

    Coinciden por separado en esto: el contenido de sus canciones y el mensaje que proyectan es un revitalizador para sus corazones en medio de la realidad de sus singulares trabajos.

    Pasión por sucesos

    Gerardo Zamora afirma que le apasiona buscar siempre la noticia en la calle. Así lo ha hecho desde los diecinueve años tanto en NC4 como en Telenoticias.

    Es además, uno de los periodistas del programa Siete Días, donde investiga temas tan diversos como los fenómenos sísmicos, los sobrevivientes de un naufragio, los incendios forestales y hasta la actividad inesperada del volcán Arenal. "Los reportajes de fondo son más reposados y profundos con un periodismo más interpretativo, en cambio la noticia diaria es más explosiva, pero nunca superficial, siempre urge realizarla por el cierre de edición", explica. Al hablar de las coberturas de sucesos dice que lo pertinente es trascender al hecho por sí mismo, mostrando las causas, las consecuencias y cómo las autoridades pueden prevenir situaciones cotidianas como son un accidente de tránsito o un asalto en la vía pública.

    La labor dentro de esta fuente informativa está llena de pruebas físicas y situaciones con gran carga emotiva. Recuerda que luego de entrevistar a una familia nicaragüense con más de tres días sin comer en Matagalpa, empezó a llorar de tristeza en el vehículo del canal; otra vez, sus lágrimas fueron de felicidad al ser testigo del encuentro de tres sobrevivientes de un accidente aéreo en el Cerro Tigre.

    Gerardo también es recordado por sus informes del tráfico "desde las alturas" y por algunas coberturas que hizo desde el helicóptero del canal del trencito. Dice sentirse feliz con su trabajo sin por eso creerse masoquista, aunque en ocasiones debe trabajar muchas horas y hasta días completos cuando ocurre una emergencia o una noticia de relevancia que exige tal esfuerzo.

    Aliado con un gigante

    En la acera del frente, Fabricio Alvarado también realiza sus asignaciones lleno de entrega y disponibilidad. Su experiencia profesional en televisión la inició en los noticiarios NC4 y Hechos, luego se integró al equipo de Noticias Repretel. Que le asignaran atender los sucesos fue una casualidad, simplemente lo pusieron a cubrir lo que él denomina "las malas noticias".

    Afirma que los sucesos son parte de la realidad y un resultado directo de cómo la sociedad se aleja de los caminos de Dios. Por eso, cuando las cámaras se apagan, Fabricio enciende su discurso con palabras de aliento y mensajes positivos para los familiares de las víctimas de los sucesos que comunica. "Trato de informar sin necesidad de que en la nota aparezca una gota de sangre, respetando la línea editorial en el noticiario que vela por el respeto al dolor ajeno", dijo con convicción.

    A pesar de acumular centenares de noticias transmitidas, relata que la cobertura del juicio por el asesinato del niño Osvaldo Fabricio Madrigal marcó su vida. Eso lo inspiró a escribir Ángel, canción incluida en su disco, que se convirtió en un himno de alerta del noticiario, ante la oleada de violencia en contra de los niños.

    "La sociedad costarricense está aprendiendo a arreglar sus problemas de forma violenta y dejando el diálogo de lado. Nos hace falta reconocer que Dios es necesario, más allá de las emergencias", comentó.

    Siempre sale a batallar a la calle con la armadura de la sensibilidad, pues en el mundo real los manuales periodísticos a veces no se pueden seguirse al pie de la letra. Él comprende que las personas son distintas, "algunas pueden echarte de la casa, otras te cuentan todo", dice este comunicador.


    Fabricio Alvarado

    La gente lo percibe como alguien "buena nota".

    Tiene una personalidad alegre y bromista

    Se considera un "cabezón" que lucha hasta el final por sus ideales, pero su sensibilidad lo puede conducir al llanto.

    Es un soltero apasionado por las cosas que hace y siente.

    Experimenta un amor incondicional hacia Dios.

    Se percibe como cariñoso con sus seres queridos y sobre todo con su madre, con quien vive en Higuito de Desamparados.

    Es compositor y cantante Antes de producir su disco recorrió un camino largo: participó en el coro de la escuela Calderón Muñoz, aprendió a tocar guitarra, participó de festivales de la canción; cantó y tocó el bajo durante once años en Juventud Católica Renovada en la iglesia La Merced, ahora tomó la decisión de pertenecer a la iglesia cristiana Ríos de Alabanza .

    Gerardo Zamora

    Es muy organizado

    Divide su vida entre los ensayos del coro Laus Deo, el trabajo semanal en Telenoticias, los momentos que comparte con su novia y colega Ginnes Rodríguez. Y le apasiona ver jugar a su equipo, Heredia.

    Es hiperactivo y tiene una forma particular de hablar que lo caracteriza. Sus compañeros suelen imitar su timbre de voz para vacilar en la redacción.

    Fue testigo directo de una erupción volcánica del Arenal a pocos metros del cráter e inclusive casi sufre, en dos oportunidades, accidentes en el helicóptero del canal, en una debido al impacto de un zanate y la otra por una bombeta de turno que les reventó en medio de un enlace en vivo.

    El canto era su pasatiempo favorito, pero él y sus hermanos decidieron darle un enfoque más profesional al grupo de 35 personas que integran el proyecto coral Laus Deo. Es barítono.

    Es fiel cantante de karaoke.


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