En aras de sobrevivir, empresa ofrecerá producción propia en vídeo y audio, servicios informativos, podcast y su acercamiento a los usuarios será mucho más emocional

Por: Juan Fernando Lara 21 mayo, 2015
Daniel Ek, director ejecutivo de Spotify ayer en Nueva York donde se anunció la expansión de sus servicios.
Daniel Ek, director ejecutivo de Spotify ayer en Nueva York donde se anunció la expansión de sus servicios.

San José.

Sobrevivir en la jungla digital requiere innovación constante, que los servicios siempre sean mejores y mantener a los usuarios sonriendo. Por eso ayer Spotify, el principal servicio de música en streaming, anunció que se convertirá en una plataforma multimedial que también ofrecerá noticias, podcast y videos (algunos propios); un esfuerzo por evitar el éxodo de usuarios hacia YouTube y generar más ganancias por publicidad. Básicamente, ser rentables.

Aquellos usuarios encariñados con el actual, aprovechen el tiempo juntos aún disponible porque pronto desaparecerá. Es la ley de la selva: adáptese y sobrevivirá.

En lo que era un cambio necesario; predecible, el director ejecutivo de Spotify, el sueco Daniel Ek, informó que el nuevo Spotify alojara por primera vez videos y, además, ofrecerá noticias y otros contenidos no musicales mucho más personalizados provistos por grandes grupos mediáticos. Algunos serán videos exclusivos.

Serán clips producidos por grupos como la MTV, BBC, Comedy Central, Conde Nast y la cadena ABC a los que hoy se pueden acceder con facilidad a través de su aplicación para móviles. Estos vídeos cortos, que ya se ofrecen en plataformas como Vessel y Snapchat, permitirán a Spotify depender menos de firmas discográficas para ofrecer contenido. De paso, esto eleva el sex appeal de la empresa ante los inversores y anunciantes.

Ek añadió que este otro Spotify estará disponible de inmediato en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Suecia, y que se seguirá desplegando en el curso de las próximas semanas en los otros 54 países donde está disponible el servicio.

Aquellos usuarios encariñados con el actual, aprovechen el tiempo juntos aún disponible porque pronto desaparecerá. Es la ley de la selva: adáptese y sobrevivirá.

De esta manera Spotify está respondiendo al protagonismo cada vez más dominante de los teléfonos inteligentes en la vida moderna y el aplastante dominio de YouTube en ellos.

Precisamente, Ek explicó en conferencia de prensa que la búsqueda de una experiencia más individual de Spotify responde a los cambios de comportamiento del consumidor quien hoy descubre su música en Internet (muchas veces en base a las sugerencias de los servicios por streaming) y menos desde tiendas de discos, opinó Ek.

El fundador y director ejecutivo de la compañía sueca, Daniel Ek
El fundador y director ejecutivo de la compañía sueca, Daniel Ek

Spotify cuenta con 60 millones de usuarios activos pero solo 15 millones son suscriptores de pago debido a que las otras tres cuartas partes de ellos optan por el servicio gratuito; una opción con la desventaja de que no se pueden guardar las listas de reproducción y tampoco agradan demasiado a la industria musical. Aquí es donde hay necesidad de cambios.

Aunque Spotify tiene ya un catálogo de 25.000 millones de horas en música el juego al que se mete consiste en adivinar el apetito de cada usuario en cada momento: cuando se levanta, al bañarse, camino a la tienda e la esquina e incluso cuando ande en transporte público.

La empresa sostiene que tiene todas las patentes para proveer el contenido que ofrece (a diferencia de plataformas como YouTube) y hasta ahora afirma que ha pagado $2.000 millones a distintos artistas. Sin embargo, esto parece ser insuficiente y no siempre ha sido una experiencia afortunada.

Ahí estpa el caso más sonado a la fecha; el de la cantante pop Taylor Swift, quien abandonó Spotify en noviembre pasado argumentando que el servicio de streaming no compensa a los creadores de forma adecuada. También la islandesa Bjork se negó a poner su último disco, "Vulnicultura", en los portales de música en línea alegando las mismas razones.

Encima, y pese su rápido crecimiento, Spotify tampoco ha transformado sus inversiones en ganancias. Documentos oficiales divulgados este mes, indican que la compañía reportó que sus pérdidas netas se triplicaron a $197 millones en el 2014. En el 2013 había perdido solo $68 millones. No obstante, sus ganancias crecieron también: cerró el 2014 con una ganancia neta de $1.300 millones; 45% más respecto al 2013.

El asunto es que Spotify está en una habitación llena de rivales y siguen llegando: el magnate del rap Jay Z lanzó recientemente el servicio Tidal, una plataforma de streaming que ofrece sonido y video de alta definición y también se espera que Apple anuncie en próximas semanas un servicio de música por streaming, mientras ya están en el mercado rivales como Deezer, Rhapsody y Google Play.

Por eso Spotify está irreconocible estos días. Es el precio a pagar: o se gira bruscamente de dirección o se pierde relevancia. La moneda está en el aire. Los usuarios de teléfonos móvil; que ven videos en ellos, tienen la palabra.