Intercambio entre jerarca de empresa y usuario volvió libre distribución de fotos

Por: Juan Fernando Lara 23 marzo, 2015
Esta es una de las primeras imágenes liberadas por SpaceX para uso público. Habrá más. En este caso es el despegue de una de sus naves el 1.° de marzo, en Cabo Cañaveral, Florida. | SPACEX PARA LN.
Esta es una de las primeras imágenes liberadas por SpaceX para uso público. Habrá más. En este caso es el despegue de una de sus naves el 1.° de marzo, en Cabo Cañaveral, Florida. | SPACEX PARA LN.

La esencia de Internet como un tejido humano de encuentro, para compartir y trascender límites, quedó manifiesta cuando un tuit llevó a la empresa de transporte espacial SpaceX a liberar sus fotografías para uso público.

Todo empezó la semana pasada cuando, luego de cierta presión de algunos activistas, la compañía accedió a soltar un lote de 100 imágenes en Flickr, bajo licencia de Creative Commons .

Esto daba a cualquier persona la posibilidad de descargar y usar las imágenes como guste, mientras atribuya el crédito del autor.

Distinto a imágenes de la NASA (del todo públicas), las de SpaceX tenían ciertos límites de uso, como impedimento de explotarlas comercialmente.

El propio jerarca de SpaceX, Elon Musk, se encargó el sábado de anunciar, en Twitter, la disponibilidad de las fotos.

Fue entonces cuando el usuario Pandoomic respondió a su mensaje con una pregunta: “¿Por qué no de dominio público?, ¿qué hay que perder?”, en referencia al tema de los permisos de uso.

Poco después, el propio Musk contestó al usuario (y a todo Internet) que había modificado la potestad de utilización de las gráficas a dominio público.

Con ese matiz, las fotografías de despegues de naves, equipos y el espacio exterior pueden descargarse, usarse y distribuirse sin restricción alguna.

Aparte de probar que Tusk revisa las menciones de su nombre en Twitter, el intercambio es una declaración del poder transformador de sistemas como Twitter, capaces volverse puentes y plazas de discusión pública entre humanos inalcanzables del olimpo corporativo y usuarios de la red observadores y críticos.

En última instancia, Internet no se trata de quién tiene el poder económico, sino de quién tiene el mejor argumento para impulsar una plataforma, basada en la cooperación entre iguales.

El premio para todos será ahora decenas de imágenes en altísima resolución de una empresa privada sin obligación legal de compartirlas, a diferencia de NASA que es financiada por los contribuyentes en EE. UU.

La otra recompensa es la certeza de que menos de 140 caracteres puede mejorar el mundo.