Se impedirá también a proveedores de internet móvil bloquear o volver lento el acceso a servicios ofrecidos por la competencia

Por: Juan Fernando Lara 9 abril, 2014
Dos mujeres comprueban el uso de Twitter en sus celulares en una cafetería en Estambul, Turquía.
Dos mujeres comprueban el uso de Twitter en sus celulares en una cafetería en Estambul, Turquía.

San José.

La semana anterior, el Parlamento Europeo aprobó por mayoría acabar, desde el 15 de diciembre de 2015, con los recargos tarifarios por uso del teléfono celular entre países de la Unión Europea(UE), el servicio conocido como roaming.

El uso del aparato en otro Estado miembro de la UE para llamar, enviar mensajes o descargar datos costaría lo mismo que en el país de origen a partir de esa fecha según un proyecto de ley. Los estados miembros ahora analizarán la propuesta legislativa y la comisión espera obtener un acuerdo definitivo antes de que termine 2014.

El roaming o itinerancia permite el envío y recepción de llamadas en redes móviles fuera del área de servicio local de la propia compañía, es decir, dentro de la zona de servicio de otra empresa del mismo país, o bien mientras se está en un país distinto al propio desde la red de una empresa extranjera. Constituye uno de los rubros más costosos para el bolsillo de cualquier consumidor que lo utilice.

Si bien las empresas seguirán ofreciendo servicios especializados, como servicios de vídeos a la carta o aplicaciones para almacenamiento de datos en la nube, solo podrán hacerlo siempre que no vayan en detrimento de la disponibilidad o calidad de los servicios de acceso a Internet

La decisión marca un precedente que podría ser emulado por otras autoridades nacionales y atizará la competencia entre las compañías por ofrecer mejor servicio y más claridad en la información entregada a los consumidores.

La decisión europea llega cuando los usuarios costarricenses de telefonía móvil están enterándose que las empresas telefónicas, avaladas por la Superintendencia de Telecomunicaciones, pueden limitar unilateralmente la velocidad de su acceso a Internet móvil si se pasan de cierta cantidad de tráfico de datos por día o por mes. Esta práctica, conocida internacionalmente como throttling, también será erradicada de la UE.

Los diputados también plantean impedir a los proveedores de internet que bloqueen o vuelvan lento el acceso a servicios ofrecidos por la competencia, como las aplicaciones de llamadas por internet estilo Skype o WhatsApp.

En 2012, por ejemplo, el regulador europeo de las telecomunicaciones (BEREC, por sus siglas en inglés) informó de que varios proveedores de internet habían bloqueado el acceso a Skype, un servicio utilizado para realizar llamadas a través de internet en forma gratuita.

Esta iniciativa agrega así neutralidad al uso de Internet ya que todo el tráfico en línea será tratado con igualdad, independientemente de la fuente o del contenido. Esto es música para los consumidores europeos.

Si bien las empresas seguirán ofreciendo servicios especializados, como servicios de vídeos a la carta o aplicaciones para almacenamiento de datos en la nube, solo podrán hacerlo siempre que no vayan "en detrimento de la disponibilidad o la calidad de los servicios de acceso a Internet", subraya el texto.

Esto también dicta que los servicios especializados que vendan las empresas de telefonía constituyen una capacidad independiente de estas, pero no se pueden comercializar, ni se utilizarán como sustituto del acceso a Internet.

"Este voto es la respuesta que da la UE a las expectativas de los ciudadanos. De esto se trata la UE, de desprenderse de barreras que hagan la vida más fácil y menos cara. Deberíamos saber lo que estamos comprando, no deberíamos ser engañados, y deberíamos tener la oportunidad de cambiar de opinión", expresó en un comunicado Neelie Kroes, comisaria europea para asuntos digitales y ardiente defensora de acabar con las tarifas.

De inmediato, el gremio de empresas teléfonicas puso el grito en el cielo.

"Para que el móvil pueda alcanzar su potencial, las operadoras de red tienen que poder desarrollar servicios que respondan las necesidades de los consumidores y cobrar precios distintos por unos productos diferenciados. Éste también es un factor clave para las grandes inversiones en redes que Europa necesita para abordar el reto de la conectividad y respaldar su crecimiento", declaró Anne Bouverot, directora general de la organización GSMA en un comunicado.

GSMA es una asociación de operadores móviles y empresas ligadas al sector, dedicada al apoyo, desarrollo de estándares y promoción de la telefonía mundial. Creada en 1995, cobija a 800 operadores y otras 200 compañías ligadas al sector de las comunicaciones en 220 países.