Demostraciones están derribando las barandas de las estructuras, contaminando las aguas de los ríos e incluso ocasionando caídas de peatones

Por: Juan Fernando Lara 11 agosto, 2014

San José

El ayuntamiento de París, una de las ciudades turísticamente más románticas del mundo, anunció hoy que retirará los llamados "candados del amor", cerrojos dejados por los enamorados en la barandas de sus puentes. El peso de tanto amor ha ocasionado caídas de personas y el desplome de algunas barandas.

Una imagen del 30 de agosto del año anterior en un puente peatonal en Pont des Arts, París. A partir de hoy, el ayuntamiento de la capital francesa pide a los amantes tomarse un
Una imagen del 30 de agosto del año anterior en un puente peatonal en Pont des Arts, París. A partir de hoy, el ayuntamiento de la capital francesa pide a los amantes tomarse un "selfie" y compartirlo en línea en vez de colgarle más candados a los puentes de la ciudad.
Una imagen del 30 de agosto del año anterior en un puente peatonal en Pont des Arts, París. A partir de hoy, el ayuntamiento de la capital francesa pide a los amantes tomarse un "selfie" y compartirlo en línea en vez de colgarle más candados a los puentes de la ciudad.

Los candados se guindan a puentes, estatuas, vallas o monumentos por parte de parejas e individuos como un gesto simbólico de amor. Según una página informativa del ayuntamiento, pudieron haberse iniciado en China, otras versiones apuntan a Roma o Florencia, Italia.

En París, la costumbre arrancó en el 2008 y se ha extendido a por lo menos otros seis puentes a través del Sena, y también han empezado a aparecer a lo largo de cercas y estatuas en otras partes de París. En síntesis, agregan, los candados se han vuelto una plaga arquitectónica.

En lugar de esta práctica, el ayuntamiento lanzó la campaña lovewithoutlocks.paris.fr, la cual invita a los enamorados a tomarse fotografías (o sea un "selfie") y subirlo en la página oficial de la ciudad como alternativa a estas colgaduras en las cada vez más indecisas barandas de estas estructuras parisinas.

La fecha exacta de cuándo empezará el retiro de candados permanece en el misterio pero los problemas no son nuevos. En junio anterior, casi tres metros de la baranda del Puente de las Artes, el cual se estira sobre el río Sena entre el Louvre y la Academia Francesa, se desmoronaron debido al peso de los románticos metales. Las dos alambradas caídas se sustituyeron temporalmente con placas de madera.

Esta mañana, casi 100 "selfies" ya habían sido publicados en la página oficial de este proyecto el cual textualmente proscribe el amor bajo llave:

Una imagen del 30 de agosto del año anterior en un puente peatonal en Pont des Arts, París. A partir de hoy, el ayuntamiento de la capital francesa pide a los amantes tomarse un
Una imagen del 30 de agosto del año anterior en un puente peatonal en Pont des Arts, París. A partir de hoy, el ayuntamiento de la capital francesa pide a los amantes tomarse un "selfie" y compartirlo en línea en vez de colgarle más candados a los puentes de la ciudad.

"París se deleita en sus amantes, quienes vienen en números grandes, pero sus puentes son más frágiles que su pasión y miles de candados son algo de peso. El fin de los candados: mediante este sitio, declare su amor en fotografías y los puente se ahorrarán un peso en el corazón. Comparta sus fotografías en sitios de redes sociales con la etiqueta: #lovewithoutlocks y aparecerán en este muro para los amanates en todo el mundo", refiere el mensaje oficial del proyecto.

A partir del miércoles, el ayuntamiento empezará a colocar mensajes adhesivos en los puntos más problemáticos invitando a los enamorados a utilizar la variante electrónica para librar a los puentes de sus arrebatos sentimentales de acero o hierro.

Entre los principales argumentos contra esta costumbre, figura la oxidación de los candados la cual corroe también el metal de los puentes, el afeamiento de las vistas del río Sena, el peso que luego causa daños y costosas reparaciones. Encima, contaminan las aguas de los ríos donde hoy yacen decenas y decenas de candados deteriorándose en el habitat de la flora y fauna de esos cauces.

Finalmente, las autoridades plantean que, aunque sean bien intencionados estos gestos, tal señal de amor eterno es en realidad uno en extremo efímero: un candado recién dispuesto pronto queda oculto por otros sobre él y, a la larga, serán retirados y degradados de símbolo de amor a basura o reciclaje.