26 febrero
Un periodista prueba el nuevo modelo del celular LG diseñado el conglomerado surcoreano. El Congreso Mundial de Celulares se realizó en Barcelona este domingo.
Un periodista prueba el nuevo modelo del celular LG diseñado el conglomerado surcoreano. El Congreso Mundial de Celulares se realizó en Barcelona este domingo.

Barcelona, España

El fiasco que experimentó Samsung con su teléfono propenso a incendiarse Note 7 hizo que su rival LG tomara precauciones adicionales con su nuevo smartphone. LG explicó que las compañías de telefonía celular están buscando que los fabricantes ofrezcan más garantías de seguridad para todos los teléfonos que venden.

Los cambios buscan reducir los riesgos de cortocircuito en la batería y otros problemas relacionados. LG dio a conocer un nuevo teléfono, el G6, antes de la inauguración el lunes de la feria Mobile World Congress en Barcelona.

Samsung, por su parte, precisó que presentará su próximo teléfono principal, el Galaxy S8, hasta después de la feria en Barcelona.

Samsung debió retirar del mercado millones de teléfonos Note 7 después de que varias decenas se sobrecalentaron y prendieron fuego.

Samsung admitió que sus baterías fueron la causa del problema y anunció controles de calidad más estrictos y pruebas más rigurosas.

LG dijo que está duplicando la separación entre los polos de la batería para reducir el riesgo de un cortocircuito. Los investigadores de Samsung encontraron que una separación demasiado delgada fue parte de las razones de los problemas en el Note 7.

LG también rediseñó el interior del teléfono para separar las dos fuentes principales de calor: el procesador principal y el controlador de pantalla. También modificó otros componentes para agregarles disipadores de calor.

"Comenzamos colocando estos dos (componentes) tan lejos como fuera posible y luego construimos el teléfono a su alrededor", explicó el portavoz de LG Frank Lee.

LG tiene una relativamente pequeña participación del mercado mundial de teléfonos inteligentes, que es dominado por Apple y Samsung. LG no obtuvo ganancias significativas tras el retiro del Note 7.