2 octubre, 2014
Una empleada en la oficina de Google Singapur. Muchas empresas están trasladando operaciones fuera de China a países como este por la censura.
Una empleada en la oficina de Google Singapur. Muchas empresas están trasladando operaciones fuera de China a países como este por la censura.

Hong Kong

Solo empeoraron los problemas de Google en China. Como parte de una amplia campaña para reforzar la seguridad interna, el gobierno chino ha colocado un velo más oscuro sobre las comunicaciones por internet en las últimas semanas, una situación que ha dificultado aún más los negocios de Google y sus clientes.

Los exportadores chinos han batallado para publicar anuncios en Google que atraigan a compradores de ultramar. Investigadores en biotecnología en Pekín tuvieron problemas para recalibrar un microscopio costoso porque no pudieron encontrar las instrucciones en internet. Y las compañías internacionales han tenido dificultades para intercambiar mensajes por Gmail con oficinas lejanas y acordar reuniones con aplicaciones como el calendario de Google.

“Es una fuga frustrante y molesta en la productividad”, dijo Jeffrey Phillips, un ejecutivo estadounidense en energía, quien ha vivido 14 años en China. “Hay gente que pasa el tiempo averiguando cómo enviar un archivo en lugar de hacer su trabajo”.

Molestia por doquier

La molestia es generalizada. Bloquearon este verano a los populares servicios de mensajería Line Y Kakao Talk, propiedad de empresas sudcoreanas, al igual que aplicaciones como Didi, Talk Box y Vower.

Hace mucho que Great Firewall, un sistema de filtros en el que el gobierno ha gastado profusamente para controlar el tráfico de internet que entra y sale del país, censuró a gigantes estadounidenses como Twitter y Facebook.

Con todo y que Google y otras grandes compañías de tecnología han cabildeado intensamente para que se flexibilicen las restricciones, se ha intensificado el escrutinio más amplio que hace Pekín de las multinacionales.

A finales de julio, investigadores antimonopolios allanaron las oficinas de Microsoft en cuatro ciudades chinas para interrogar a los gerentes y copiar grandes cantidades de datos de los discos duros.

Qualcomm, un fabricante grande de chips para computadoras y propietario de patentes de tecnología inalámbrica, también enfrenta su propia investigación antimonopolios.

Transferencia de empleados

El cada vez más generalizado bloqueo de la red, junto con otros problemas, como una grave contaminación del aire en los centros urbanos de China, ha llevado a que algunos negocios transfieran a sus empleados a centros regionales donde internet es más abierto y más rápido, como Singapur. Y más compañías están considerando mudanzas similares.

“Las compañías omitieron los problemas en internet cuando había auge en la economía”, notó Shaun Rein, el director administrativo de China Market Research Group, una consultoría en Shanghái. “Pero ahora muchas de las compañías se preguntan si realmente necesitan estar en China”.

El director de tecnología en una empresa emergente en China dijo que ha sido especialmente difícil usar Google Drive este verano, por lo que compartir archivos y documentos ha sido un desafío para los empleados. “Estábamos enganchados en la revisión colaborativa”, dijo el director de tecnología, quien insistió en el anonimato por temor a las represalias de las autoridades chinas. “Puedes corregir un documento o una hoja de cálculo de Word y todo se guarda en sincronía; de esa forma, nuestra administración podía rastrear la situación de los productos en los que estábamos trabajando”.

China tiene potencial

Como lo demostró la oferta pública inicial en la bolsa de valores que hizo Alibaba, China ha producido muchos negocios en la red altamente exitosos. Sin embargo, muchos ejecutivos e investigadores dicen que diveros servicios de internet del país son malos sustitutos de las multinacionales.

Jin Hetian, un arqueólogo en Pekín, dijo que es difícil investigar usando Baidu, un motor de búsquedas local que tiene limitaciones en las búsquedas en inglés y otros idiomas, aparte del chino, y proporciona menos funciones especializadas. “Sé que algunos científicos extranjeros están estudiando los anillos de árboles ancestrales para saber más del clima, por ejemplo, pero yo no puedo encontrar su trabajo usando Baidu”, comentó Jin. “Cuando estoy en China, casi nunca puedo tener acceso a Google Académico, así es que estoy muy mal informado en cuanto a los hallazgos más recientes”.

Kaiser Kuo, un portavoz de Baidu, dijo que la compañía se centra en indexar sitios web escritos en chino ya que la mayoría de sus clientes son hablantes de ese idioma.

Los problemas de Google en China se han estado acumulando durante años. La compañía cerró sus servidores en China continental en marzo de 2010 para evitar la censura en línea y empezó a dirigir a los usuarios para obtener resultados no filtrados desde sus servidores en Hong Kong. El gobierno chino empezó también a bloquearlos en forma intermitente, notablemente, interrumpiendo la capacidad de llegar a un sitio hasta por 90 segundos, si un usuario trataba de meter cualquier cosa en una muy larga lista de caracteres chinos prohibidos, incluidos los que son parte del nombre de dirigentes nacionales, así como algunas palabras en inglés.

Google empezó a encriptar las búsquedas y los resultados de los usuarios en todo el mundo a principios de este año, en parte como respuesta a las revelaciones que hizo Edward J. Snowden, el excontratista del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos sobre la vigilancia del gobierno estadounidense.

Ese cambio en Google – utilizar las direcciones en internet que empiezan con “http” – les dificultó a los censores chinos determinar quién buscaba el tipo de información que ellos desalientan.

Sin embargo, el gobierno chino respondió el 29 de mayo bloqueando prácticamente todo acceso a los sitios web de Google, en lugar de solo imponer retrasos de 90 segundos cuando se usaban términos de búsqueda prohibidos. Al principio, expertos interpretaron la medida como una precaución de seguridad antes del 25 aniversario de la represión en la Plaza de Tiananmén el 4 de junio.

Sin embargo, en gran medida, el bloqueo se ha mantenido desde entonces. “Se aumentó la seguridad en internet a un grado mucho mayor”, comentó Xiao Qiang, un especialista en censura china en internet en la Escuela de Información de la Universidad de California, en Berkeley. “Se antepone a las otras prioridades, incluidas la investigación del comercio o la científica”.

Es típico que las autoridades chinas permitan que todos los días pase una pequeña fracción de búsquedas y otras actividades en Google, y que se complete un porcentaje ligeramente más alto en aparatos móviles que en otros. El gobierno hasta desbloquea Google varias horas aproximadamente una vez al mes y luego lo vuelve a bloquear.

Debido a que los censores permiten que un hilo de tráfico llegue a los servidores de Google en Hong Kong, muchos usuarios chinos siguen recargando sus páginas en Google una y otra vez esperando conseguir entrar. Ello está generando la impresión entre los usuarios chinos de que el problema debe residir en la mala calidad del servicio de Google y no en que el gobierno bloquea la mayor parte de las actividades, algo que los medios bajo control estatal han hecho poco para disipar.

¿A qué se debe?

Las medidas enérgicas de China contra los servicios extranjeros de internet coinciden con dos tendencias. Una es la creciente inquietud del país por el terrorismo interno, en particular después de una serie de ataques mortales contra estaciones de ferrocarril este año. La otra es el nacionalismo en constante aumento, principalmente, dirigido contra Japón, pero también contra sus aliados, notablemente, Estados Unidos.

El presidente Xi Jinping de China, quien también es el jefe del Partido Comunista, ha dejado claro que quiere mantener la primacía del Partido. Ha comunicado personalmente la importancia que da al control de internet al asumir el más alto cargo del grupo dirigente sobre ciberseguridad en el Partido.

Los usuarios de internet han tratado cualquier cantidad de rodeos en China, con diversos grados de éxito.

Phillips, el ejecutivo en energía, dijo que algunos de sus amigos en China utilizan el correo electrónico Outlook, en lugar de Gmail, porque hay la tendencia a no bloquearlo. Sin embargo, artículos en los medios informativos sobre las redadas del gobierno en las oficinas de Microsoft. “¿Qué pasa si son los siguiente en que los bloqueen? No puedes seguir cambiando de servicios todo el tiempo”.

Entre tanto, se sigue erosionando el negocio de Google. Su parte del mercado chino de los motores de búsqueda cayó a 10,9 por ciento en el segundo trimestre de este año, cuando entró en vigor la intensificación de los bloqueos, en comparación con un tercio en 2009, cuando todavía tenía servidores en el país.

Google también da servicio a bibliotecas públicamente disponibles de secuencias de comandos de códigos y fuentes en sus servidores, pero China ahora las bloquea.

El director de tecnología en la empresa emergente dijo que han recurrido a crear sus propias bibliotecas y proveer el servicio con sus propios servidores, desperdiciando costosos espacio y potencia informática. “Tenemos nuestro propio servidor cerrado en la oficina y ahí damos el servicio”, notó. “Eso no va a la nube; es como retroceder a principios de los 2000”.

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