En cinco años, el 32% de reclamos de usuarios fueron por garantía de celulares

Por: Juan Fernando Lara 5 noviembre, 2014

En agosto pasado, la Sala Constitucional reiteró que en el país se pueden adquirir y utilizar celulares que no han sido homologados por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel).

La homologación es una garantía que otorga la Sutel a modelos de teléfonos que superan pruebas técnicas, certificando que funcionarán sin problema.

En criterio del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), ni el fallo de la Sala ni el actual proceso de homologación, le aseguran al usuario una protección adecuada.

El 8 de agosto, los magistrados declararon sin lugar un recurso de la Asociación de Consumidores de Costa Rica, que pretendía obligar a la Sutel a fiscalizar y sancionar la venta ilícita de celulares sin homologar.

La resolución N.° 2014012892 señaló que la Superintendencia no tiene obligación de homologar cada uno de los aparatos vendidos por los proveedores del servicio.

En el centro de San José, los escaparates de teléfonos son uno de los puntos más visitados por posibles compradores. Así ocurrió el lunes en un local de la cadena Casa Blanca. | GRACIELA SOLÍS
En el centro de San José, los escaparates de teléfonos son uno de los puntos más visitados por posibles compradores. Así ocurrió el lunes en un local de la cadena Casa Blanca. | GRACIELA SOLÍS

En su lugar, afirma la Sala, basta con que la homologación respalde el buen funcionamiento de modelos con características técnicas similares (marca, modelo, hardware , software , firmware y sistema operativo) a las de unidades revisadas y aprobadas por Sutel en el pasado.

Esto permitirá que una persona conecte a la red local un teléfono sin homologar (adquirido en el país o en el extranjero), siempre y cuando confirme que posee los mismos atributos de terminales ya aprobadas. Eso sí, la decisión de adquirir un celular con o sin homologación recaerá solamente en el usuario.

Según la Sala IV, es el consumidor quien debe asumir las consecuencias en la calidad del servicio por preferir un teléfono sin homologación que pudiera incumplir los requisitos técnicos básicos.

De doble filo. Para la Dirección de Apoyo al Consumidor del MEIC , la resolución judicial desampara al consumidor pues estos no deberían tener que instruirse en temas técnicos al comprar un teléfono.

El argumento de esa entidad es que todo celular a la venta debería tener una calidad mínima para funcionar; estén o no homologados. “La Sala IV sitúa la homologación como un proceso donde solo se avalan modelos”, comentó su directora Cinthya Zapata.

El consumidor, enfatizó, queda en desamparo a falta de un proceso adecuado que ratifique una calidad mínima en cada aparato.

Encima, el mecanismo actual de homologación ni siquiera asegura la trazabilidad de los teléfonos, según la visión de la Sala IV.

Se conoce como trazabilidad la posibilidad de identificar el origen y las diferentes etapas de un proceso de producción y distribución de bienes de consumo.

“El texto da libertad absoluta a importar lo que sea. Un importador no tiene obligación de homologar cada unidad que trae si al final todo se reduce a confirmar que el modelo de los aparatos que va a vender está homologado”, resaltó Zapata.

Esto explica que las denuncias más frecuentes ante la Oficina de Defensa del Consumidor sean por teléfonos reconstruidos, con problemas de calidad o ya usados. De 13.845 casos registrados en esa dependencia del 2010 al 2014, 32% (4.504) fueron por celulares.

Este año, el rubro de teléfonos ya asciende a 801 casos; 31% del total. El año pasado llegó a alcanzar el 36% de todas las quejas.

“Nosotros debemos velar por los derechos del consumidor, pero técnicamente no somos expertos; por eso creemos que Sutel debería tener un papel más protagónico”, concluyó Zapata.

No obstante, voceros de Sutel afirman que, como lo fija la Sala IV, la calidad del aparato escapa al ámbito y las posibilidades de la Superintendencia, en un país con más de 7,1 millones de líneas telefónicas celulares activas.

“La homologación consiste en varias pruebas técnicas a las cuales se someten unas unidades de cada modelo, al azar. Si fuéramos teléfono por teléfono, jamás terminaríamos”, aseguró Walther Herrera, encargado de la Dirección de Mercados de la Sutel.

Por eso aconseja que, ante dudas técnicas, mejor se adquieran teléfonos homologados. “El riesgo asumido con un aparato de un modelo sin homologar es que unos servicios funcionen bien y otros no, o que técnicamente funcione bien en la red de un operador pero no en la de otro”, explicó Glenn Fallas, encargado de Calidad y Espectro en la Sutel.