Júbilo reinó ayer entre universitarios y colegiales, quienes lograron su meta

Por: Monserrath Vargas L. 23 julio, 2015

Liberia. A las 11:07 a. m., tras la sirena de bomberos y la cuenta regresiva en la voz de decenas de escolares presentes, se inició el lanzamiento de los cohetes hechos en el primer campamento aeroespacial organizado por la Universidad de Costa Rica en la Sede Regional de Liberia, Guanacaste.

El primer proyectil subió al cielo tras el tercer intento, despertando el entusiasmo del público y el de sus creadores.

Uno de ellos fue Josué Flores, de Cóbano, Puntarenas, quien aseguró que en la primera cuenta regresiva, sintió una emoción muy grande. En la segunda, experimentó preocupación –al ver una explosión sin el despegue del cohete– y en la tercera, esperanza. “Al ver el cohete en el aire, el corazón palpita; es muy emocionante ver que algo que uno ha hecho realmente funciona”, dijo el estudiante de Física de la UCR.

Los siguientes cohetes tuvieron lanzamientos exitosos.

“Si la emoción es así con un cohete pequeño, no me quiero imaginar cómo será con uno más grande. Este se hizo en tan solo tres días”, expresó José Pablo Ávila, del segundo equipo. Él aseguró que si uno quiere algo, debe dar el primer paso hacia lo que le gusta. Por esa razón fue que decidió postularse para ir al campamento aeroespacial.

Jóvenes ticos lanzaron sus propios cohetes
Jóvenes ticos lanzaron sus propios cohetes

El joven también resaltó la unión de grupo que se siente entre los participantes, cuando el cohete despega y va subiendo al cielo.

El entusiasmo también se reflejó en la instructora Becky Green, una de las expertas de la competencia internacional ARLISS. “La experiencia fue asombrosa; a los estudiantes les brillaban los ojos. Esto no solo tiene que ver con crear cohetes o con educación, sino con la importancia de que ellos tengan un interés temprano en la ciencia”.

Experimento Ditsö. En el evento se lanzó un cohete que forma parte del proyecto científico Ditsö, en el que participan el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR y la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio. El proyecto es liderado por el doctor en robótica, Andrés Mora.

Según el participante Roberto Aguilar, con el lanzamiento de ayer se midieron variables como presión, aceleración y velocidad de giro del cohete, que alcanzó unos 450 m de altura.

El joven explicó que el objetivo final del experimento es enviar a la Estación Espacial Internacional (EEI), una sección del ala (conocida como élitro) de un escarabajo metálico del género Chrysina. Esto ayudaría a probar las propiedades de este material, las que podrían ser aptas para el recubrimiento de naves espaciales o satélites.