Artesanos se interesan en aprender a usar cortadora láser en sus creaciones

Por: Monserrath Vargas L. 22 agosto
Durante los talleres se diseñaron artículos de uso tradicional con diseños sarchiceños.
Durante los talleres se diseñaron artículos de uso tradicional con diseños sarchiceños.

Madera y cuero son materiales que pueden ser moldeados con láser y con máquinas de corte controlado por computadora (router CNC). También son dos de las materias primas que dan vida a las tradicionales obras de los artesanos en Sarchí, en el cantón de Valverde Vega, Alajuela.

Por eso, no es extraño que esas herramientas de fabricación digital y estos artistas se unen para demostrar lo que son capaces de lograr en conjunto.

Un año atrás, la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de Sarchí (Cacitus) se acercó a la Universidad Veritas y con el tiempo se interesaron en lo que hacía el Laboratorio de Fabricación Digital (Fab Lab) de ese centro de estudios, un espacio donde se producen objetos físicos a escala con ayuda de máquinas controladas por computadoras.

Según Robert Garita, director del Fab Lab, los responsables de Cacitus tenían una preocupación: "Los artesanos de la localidad viven una situación difícil y además, los hijos de ellos ya no quieren seguir con el negocio. Hay una parte de patrimonio inmaterial que puede perderse".

Fue así como con la colaboración del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y la ayuda del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), lograron impartir cinco días de talleres y trabajaron un mes con los vecinos de la zona, para otorgar una certificación en artesanía digital.

Una de las beneficiadas, Eimy Chaves, de 19 años, resume bien lo que esto representó para ella: "(Los cursos lograron) juntar la modernidad con la artesanía".

"Mi mamá hace artesanías. Me pareció importante saber utilizar este tipo de máquinas (láser) y programas. Complementar las dos cosas, lo moderno con lo tradicional", recordó la joven.

En esta imagen se aprecia la combinación entre los diseños grabados con láser y los tradicionales colores de Sarchí.
En esta imagen se aprecia la combinación entre los diseños grabados con láser y los tradicionales colores de Sarchí.

Entre las capacitaciones recibidas destacan el modelado bidimensional y tridimensional, así como aprender a utilizar los programas informáticos asociados al corte láser y la router CNC.

Robert Garita confiesa que al principio tenía temor de que los lugareños se sintieran amenazados por la llegada de estas herramientas, para ello, hubo una etapa previa de acercamiento, en la que se les explicó lo que se puede conseguir con la fabricación digital.

Así, se logró atrapar el interés de las personas, entre ellos, los hijos de artesanos que trabajan con textiles, quienes "no sabían que se podían cortar estos materiales con un láser", aseguró Garita.

Acercamiento

Al iniciar los talleres, Garita solicitó a uno de los artesanos que le permitiera digitalizar los patrones que suelen dibujar en las carretas y luego plasmarlo en la madera con ayuda del láser.

El lugareño accedió y hubo sorpresa al ver que una tarea que puede tomar horas, se hizo en poco más de 30 minutos.

Tradicionalmente, los diseños de las carretas se confeccionan así: a los artesanos jóvenes se les encomienda la misión de calcar los patrones, proceso en el que se tarda casi dos horas, luego, los más experimentados son quienes se encargan de pintar.

"El valor de la artesanía no se está afectando, porque no está en calcar, sino en pintar", explicó Robert Garita.

"Siempre los artesanos han tenido esa duda: ¿qué tanto me va a ayudar la tecnología? Esto sigue siendo un tema de discusión, más en un lugar tan tradicional como Sarchí", resaltó Jeffrey Ledezma. Este docente del INA fue uno de los encargados de apoyar el proceso de aprendizaje en artesanía digital en ese cantón alajuelense.

El profesor consideró importante empezar a mostrar estas herramientas de fabricación digital. "La idea es que vean que sin dejar de lado lo tradicional, se puede impulsar la parte de diseño, los procesos y una mayor creatividad en la producción", argumentó Ledezma.

Estas alternativas de fabricación digital pueden colaborar con un problema al que se enfrentan algunos artesanos de la zona: mejorar la productividad.

Encantados

Sin embargo, no solo las nuevas generaciones de la comunidad quedaron encantadas con el aprendizaje, también otros artesanos experimentados como Rosa Alfaro, de 41 años, quien ahora hasta piensa en comprar una máquina de corte láser.

Así luce un Mini Fab Lab.
Así luce un Mini Fab Lab.

"Es una forma de ir innovando. Yo trabajo sola en mi casa y tener una cortadora láser me permitiría hacer más en menos tiempo. Mientras la máquina trabaja puedo ir haciendo otras cosas", comentó Alfaro.

En el momento del taller impartido por el INA y Veritas, ella fabricó una lámpara, que podía o no tener motivos alusivos a Sarchí.

Mientras que Manuel Barrantes, de 49 años aseguró que los talleres le sirvieron para ampliar su conocimiento, ya que él trabaja con materiales como el cuero y la madera.

Este vecino de Ciudad Quesada, que se dedica a la artesanía desde hace ocho años, aseguró que la tecnología le facilita el trabajo. Además, que puede resultar atractivo para los más jóvenes.

"El proceso es el mismo, la verdad es que sí. Hay tradiciones que se van perdiendo por falta de atracción" y, según él, esta puede ser una forma de enganchar a nuevos artesanos.

El Fab Lab Móvil permitió llevar las herramientas y el conocimiento hasta la comunidad.
El Fab Lab Móvil permitió llevar las herramientas y el conocimiento hasta la comunidad.

La experiencia sembró la inquietud en los artistas de la zona, y también la necesidad de contar con un laboratorio de fabricación en la misma comunidad.

Es por eso que el INA está en proceso de abrir un laboratorio de fabricación en Sarchí e incluso, a mediano plazo, certificarse como Fab Lab, aseguró Jeffrey Ledezma, docente de esa institución.