Fab Lab de la UNED ganó un galardón internacional por su labor

Por: Monserrath Vargas L. 7 agosto
Jóvenes con espectro autista desarrollaron sus propias máscaras en el laboratorio de fabricación de la UNED.
Jóvenes con espectro autista desarrollaron sus propias máscaras en el laboratorio de fabricación de la UNED.

Los laboratorios de fabricación forman parte de un movimiento mundial que se ha propuesto la meta de empoderar a las personas para que sean las creadoras de sus propias soluciones.

Es por eso que Diana Hernández, coordinadora del fab lab Kä Träre de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), define este como un espacio de puertas abiertas "al que la gente puede ir a crear, aprender y a poner en práctica ideas, prototipos y propuestas".

La diversidad de los más de 30 proyectos que acá se realizan da cuenta de lo anterior. Por ejemplo, un grupo de niños y jóvenes con una condición del espectro autista, lograron mejorar su socialización realizando la fabricación digital de máscaras a las que integraron luces led, que luego utilizarían como parte de la utilería en una obra de teatro.

"En algún momento dijimos: 'Ellos podrían venir al laboratorio a aprender, pero también a que hicieran algo que les sirviera para la obra'", recordó Hernández.

Según la psicóloga Alicia Sandoval trabajaron algunas sesiones con los muchachos, donde se les explicó el concepto de circuito. Así construyeron, colocaron baterías y luces led e incluso hasta impresión 3D (impresiones con volumen).

También se han dado a la tarea de incorporar realidad aumentada a textos educativos que utilizan los estudiantes, con el fin de facilitar una mejor comprensión de los contenidos y becaron a cinco mujeres que usaron la tecnología para resolver problemas de su cotidianidad e impulsar sus propios emprendimientos.

Carlota Mora incorporó luces led a sus bolsos de tejidos tradicionales. Ella pertenece a pueblos originarios.
Carlota Mora incorporó luces led a sus bolsos de tejidos tradicionales. Ella pertenece a pueblos originarios.

Una de ellas es Carlota Mora, una mujer de 54 años y proveniente de pueblos originarios que colocó a sus bolsos de tejidos tradicionales luces led, una característica que diferenciará su producto de otros y hará crecer su pequeña empresa.

Origen

A pesar de que el tema parece muy novedoso en el país, el primer laboratorio de fabricación se instaló en suelo tico en el 2002.

En aquel momento fue el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR), con la colaboración de INCAE Business School anteriormente conocido como Instituto Centroamericano de Administración de Empresas y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) los que dieron vida a este singular tipo de laboratorio.

"Instalado en el edificio del Centro de Investigaciones en Computación (en la sede cartaginesa del Tecnológico), este laboratorio tuvo un patrocinio especial del MIT, prestigioso instituto tecnológico estadounidense. Allí, un grupo de científicos decidieron disminuir la brecha digital entre los países desarrollados y las naciones tercermundistas", informó La Nación, en setiembre del 2002.

Reconocimiento

La constancia del equipo que forma parte de Kä Träre ha rendido frutos, recientemente la UNED ganó a través de este laboratorio el premio Center of Excellence 2017 que otorga el New Media Consortium (NMC, por sus siglas en inglés).

El reconocimiento se brinda a la labor de instituciones públicas o privadas, por lo general a centros educativos de educación secundaria y superior, en temas de innovación, tecnología y aprendizaje.

El galardón que se entrega de forma anual distingue la excelencia demostrada y los logros excepcionales en la integración y la aplicación de la tecnología en el aprendizaje. Esta es la primera vez que una institución en Costa Rica alcanza este reconocimiento.

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