Alumnos aprenden con ejemplos cotidianos y presentaciones dinámicas en clase

Por: Monserrath Vargas L. 5 julio
La maestra Susana Salas muestra a los alumnos Sebastián Gutiérrez y Lucía Arguedas cómo se integran los engranajes de una máquina para que esta funcione.
La maestra Susana Salas muestra a los alumnos Sebastián Gutiérrez y Lucía Arguedas cómo se integran los engranajes de una máquina para que esta funcione.

Susana Salas es maestra en Anglo American School. En ese centro educativo, hasta el año pasado, las clases de robótica eran para estudiantes de primaria y secundaria. Sin embargo, esta docente creó un programa para enseñarles también a los niños de preescolar.

La profesora no solo ha logrado que sus alumnos de seis años entiendan cómo funcionan los robots y hasta sepan cómo armarlos, también consiguió representar al país en un certamen internacional para profesores llamado Education Exchange organizado por Microsoft, que se celebró en marzo de este año en Toronto, Canadá.

Salas, de 35 años de edad, contó que cuando comenzó a trabajar con niños de primaria detectó algunos vacíos en su nivel de conocimientos, por ejemplo, que les costaba armar piezas.

Fue así como creó un proyecto beta para que los pequeños adquirieran ciertas habilidades en esta materia. ¿Cómo lo hizo? "Lo que hago es que empezamos con algo básico, les pregunto: ¿qué hace que una máquina se mueva? Usamos un abanico como ejemplo, entonces les consulto qué hago yo para que gire el abanico?", explicó la docente.

Para hacer que las presentaciones fueran dinámicas, Salas utilizó una herramienta de Microsoft llamada Sway.

"Yo les iba colocando en la herramienta las secuencias de cómo se montaban las piezas de un helicóptero. Entonces, íbamos pasando las diapositivas de una manera dinámica y bonita, para que ellos pudieran ver cómo se desarrollaba (este robot). Primero usábamos planos, luego tercera dimensión y posteriormente cosas más complejas", recordó la educadora.

El proceso ha sido muy beneficioso para alumnas como Lucía Arguedas, de seis años, quien aseguró que se divierte mientras aprende cuáles son las piezas y fuerzas necesarias para lograr que una máquina se mueva. "Aquí generalmente armo cosas, como avioncitos y carros; eso me entretiene", relató la niña a La Nación, antes de salir de vacaciones.

Mientras que Isabela Báez y Cristina Sole, también de seis años y alumnas del Anglo American School, en Concepción de La Unión, contaron que ellas ya han armado abanicos y aseguraron que les encanta la clase, porque además "es buena".

"Al principio enseñarles cómo era una conexión (entre las piezas) durábamos un montón. Ahora, han incluido muchas palabras técnicas. Acá la clase se da en inglés y entonces ellos conocen el nombre de piezas y de leyes de Newton y de inercia. Vemos algunos conceptos de matemática, a pesar de que son muy pequeños ya saben qué es un ángulo recto", celebró la profesora.

Escogida

Salas forma parte de un programa llamado Microsoft Innovative Educator Experts que consiste en presentar un proyecto utilizando herramientas de esa compañía. Su iniciativa para enseñar robótica a niños de preescolar gustó mucho y fue así como ganó la oportunidad de participar en Canadá.

"A esta conferencia asisten más o menos 300 educadores a nivel mundial. La cantidad de proyectos abarcaba desde preescolar a universitarios", recordó Salas, quien hasta ganó un reto durante las capacitaciones que se daban en esa cita mundial.

Para ella fue enriquecedor conocer a otros maestros que desarrollan iniciativas para que las clases sean más entretenidas de la mano de la tecnología.

Mariana Maggio, gerente de Programas Académicos de Microsoft América Latina explicó que la empresa se encarga de "crear oportunidades para transformar la región y atender sus necesidades específicas". La idea, para ello, es usar la enseñanza y el aprendizaje.

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