Joven se prepara ahora para participar en la Olimpiada Nacional de Robótica y sueña con ser ingeniero en sistemas

Por: Monserrath Vargas L. 2 agosto
Alejandro Sandí, de 17 años decidió terminar el colegio, pues la robótica lo motivó a ir a la Universidad y estudiar algún día la carrera de Ingeniería en Sistemas. El muchacho recibió los cursos de la Fundación Omar Dengo, por medio de una iniciativa llamada Metamorfosis, que es gratuita e impulsada por la Municipalidad de Santa Ana. | FUNDACIÓN OMAR DENGO PARA LN.
Alejandro Sandí, de 17 años decidió terminar el colegio, pues la robótica lo motivó a ir a la Universidad y estudiar algún día la carrera de Ingeniería en Sistemas. El muchacho recibió los cursos de la Fundación Omar Dengo, por medio de una iniciativa llamada Metamorfosis, que es gratuita e impulsada por la Municipalidad de Santa Ana. | FUNDACIÓN OMAR DENGO PARA LN.

"No tenía ganas de estudiar, me daba pereza. Pero, después de conocer la robótica pensé: 'Es súper chuzo; quiero graduarme para ir a la universidad y estudiar esto", confiesa Alejandro Sandí, de 17 años.

Este joven que había abandonado el colegio tuvo la oportunidad de relacionarse por primera vez con robots en Metamorfosis, un programa impulsado por la Municipalidad de Santa Ana, para jóvenes de entre 12 y 23 años.

Según Gabriel Picado, coordinador de la iniciativa, el objetivo es desarrollar en estos jóvenes habilidades y destrezas en espacios educativos, pero utilizando un enfoque lúdico.

Además, aprovechando que los muchachos son nativos digitales decidieron brindar entre sus ofertas la opción de aprender robótica y programación. ¿Por qué? porque con ellas se adquieren habilidades cognitivas, que "incrementan el interés de los jóvenes en actividades más académicas".

Así sucedió con Alejandro Sandí. La motivación para el estudio que se le había acabado, regresó cuando conoció la programación.

Emocionado, relató que lo que más le impactó fue darse cuenta de que esta no solo sirve para hacer que los robots se muevan, sino "para aplicaciones, juegos y programas", dijo.

Iris Gutiérrez, madre de Alejandro relató que veía mucha capacidad en su hijo, pero desgano para el estudio.

Sin embargo, cuando empezó a asistir a robótica, "para mí fue una sorpresa impresionante ver pasión en él. Llegaba a la casa a repasar la materia que le daban", recordó su madre.

Luego se matriculó en un instituto para terminar la secundaria. "Después de ver a un chico que no quería hacer absolutamente nada, a verlo con expectativas y metas, con proyectos en su vida... me siento la mamá más bendecida de la historia", comentó Gutiérrez, entre lágrimas de emoción.

Alejandro no solo se esmeró en aprender, sino también en llegar al nivel más avanzado.

Ana Lourdes Acuña, coordinadora del Programa Nacional de Robótica y Programación de la Fundación Omar Dengo explicó que esa institución fue contrada por el programa Metamorfosis para impartir los cursos a los muchachos.

"Iniciamos con un grupo y los llevamos hasta el nivel tres", recordó Acuña. Sin embargo, los jóvenes deseaban aprender más y fue así como la FOD acordó impartir los niveles restantes, hasta el seis, en las instalaciones de la fundación, pues es ahí donde se cuenta con los equipos necesarios para impartir esas clases que son más avanzadas.

Alejandro Sandí se esforzó tanto en aprender, que ahora es uno de los pocos que ha alcanzado el logro de completar el nivel más avanzado en robótica: el seis.

El joven hoy sueña con estudiar Ingeniería en Sistemas y este mes será parte de un equipo que participará en la Olimpiada Nacional de Robótica, a celebrarse el sábado 12 y domingo 13 de agosto.

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