Joven la ideó con el propósito de dar más autonomía a personas con tetraplejia

Por: Juan Fernando Lara 14 octubre, 2014
Luis Gerardo con el prototipo de su silla. Esta posee una diadema que hace de control remoto. El aparato interpreta tres tipos de mordidas.
Luis Gerardo con el prototipo de su silla. Esta posee una diadema que hace de control remoto. El aparato interpreta tres tipos de mordidas.

Luis Gerardo León Vega estudia Ingeniería Electrónica, pero su verdadero afán es la conquista de lo imposible. Quiere crear una silla de ruedas para tetrapléjicos que pueda controlarse con la mente, y el caso es que lo está logrando.

Todo empezó en el 2011, después de participar en la Feria de Ciencia e Ingeniería de Intel (ISEF). Allí se adueñó del primer lugar en la categoría de electromecánica con un robot para manejar sustancias peligrosas. Aun así, quedó insatisfecho pues consideró que “no había dado la talla”, relató.

Entonces, al muchacho que creció metido en el taller del padre, aprendiendo electrónica y desarmando artefactos para hacer otros con las mismas piezas, se le vino a la mente un recuerdo. Rememoró la ocasión en que una exprofesora suya del Colegio José María Gutiérrez (en Guayabo de Bagaces) le sugirió a su papá enviarlo a una feria internacional de tecnología a concursar con algún invento.

 La silla impulsa a León hacia un propósito superior: dar a personas que están cautivas en sus cuerpos mejores condiciones para liberar su intelecto, “el tesoro más preciado que tenemos".

“Mi papá se llevó la mano a la cabeza. Dijo que para ir a una feria así había que llevar algo como una silla de ruedas controlada por la mente”, recordó León.

Dicho y hecho. Llegando a su casa del viaje a la ISEF 2011 en Estados Unidos, encaró al padre y le soltó sin mucho trámite: “vamos a hacer una silla de ruedas controlable con la mente para la ISEF 2012”.

El señor dudó, pero el hijo le inyectó ambición. “Le dije que era posible pues teníamos el conocimiento y las herramientas”, narró.

Pasaron siete meses de encierro en el taller, en medio de dibujos, ensamblando tarjetas de circuitos, creando piezas mecánicas, montando el chasis del aparato y colocándole un verdadero “espagueti” de cables. De aquel embarazo sietemesino, salió un prototipo de silla que le valió a León el segundo lugar en la categoría de Ingeniería Eléctrica y Mecánica del ISEF 2012.

Tesoro escondido. De paso, la silla ha impulsado en León un propósito superior: el poder dar a personas que están cautivas en sus cuerpos mejores condiciones para liberar su intelecto, “el tesoro más preciado que tenemos”, juzga el joven. ¿Quién sabe si el próximo Stephen Hawking no nacerá en Costa Rica?

El prototipo de León permite a pacientes con tetraplejia (parálisis de las cuatro extremidades) desplazarse con la silla y alcanzar objetos usando una diadema ligada a una computadora en la silla. La diadema hace de control remoto.

El aparato se guía mediante tres estilos de mordida. La silla captura las señales nerviosas de esas mordidas del usuario y las interpreta luego como órdenes ejecutables.

“Una mordida suave permite seleccionar comandos en una pantalla; una segunda moderada, los ejecuta, y la tercera mordida, la más fuerte, cumple el papel del clic en una computadora, solo que en este caso, es en la silla”, explicó León.

La silla posee un brazo mecánico y, en los próximos meses, montará una en tamaño real para las primeras pruebas con usuarios.

Más autonomía. Su próxima meta es permitir que personas tetrapléjicas controlen artefactos domésticos y de oficina para que mejoren sus opciones de inserción social y laboral. El plan es crear un sistema de control universal para la silla o un dispositivo de conectividad inalámbrica, como un teléfono o incluso una casa.

Tal control universal permitirá integrar al movimiento de la silla el control de su entorno. En una casa o edificio acondicionados para estos usuarios, ellos podrían, desde su silla, abrir puertas o encender la luz de la habitación. León aspira a crear una empresa para distribuir las sillas en el país.

Él es uno de los expositores del TEDxPuraVidaJoven de este 23 de octubre en el Auditorio Nacional.

El TEDxPuraVidaJoven consiste en una serie de charlas cortas y contundentes que, en un mismo día, prometen provocar una descarga de ideas novedosas e inspiradoras.

Allí contará por qué es buena idea intentar lo imposible.

Quienes deseen ir a escuchar a León y a otros ponentes en el TEDxPuraVidaJoven pueden adquirir sus entradas (con un valor de $100), a la venta en info@ideasenaccion.com y el Facebook de TEDxJovenPuraVida en https://www.facebook.com/TEDxJovenPuraVida.