Tecnología

Cuando bloguear se vuelve un trabajo demasiado arduo

Actualizado el 10 de octubre de 2014 a las 07:03 pm

Tecnología

Cuando bloguear se vuelve un trabajo demasiado arduo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
Sherry y John Petersik, de Young House Love, han tenido problemas para continuar con su blog.

Nueva York

Empezó de manera tan inocente. En septiembre, John y Sherry Petersik, la pareja de esposos detrás del popular blog de renovación del hogar Young House Love, se disculparon ante sus lectores por no escribir su habitual publicación del jueves y preguntaron qué les parecerían publicaciones más breves cuando “no podamos escribir algo extenso”. El visitante casual de Young House Love difícilmente habría notado una falta de diligencia.

Los Petersik, que tienen poco más de 30 años y viven en Richmond, Virginia, han comprado y renovado tres casas en los últimos ocho años, siendo cada proyecto más grande que el anterior, mientras también publicaban un libro instructivo que alcanzó grandes ventas, decoraban toda una casa de exhibición, tenían dos hijos y blogueaban, tuiteaban y publicaban en Instagram hasta el último detalle de todo.

Young House Love tiene una cantidad casi abrumadora de contenido de proyectos personales de remodelación, como instrucciones sobre cómo instalar gabinetes en la lavandería y cómo teñir pisos de concreto, todo ofrecido paso por paso en el tono alegre, de subestimación y ampliamente cómico que ha convertido a los Petersik en estrellas del Internet.

Pero algunos lectores leales habían notado últimamente una disminución en la cantidad y la calidad. Había más obsequios de productos, menos tutoriales a profundidad. El entusiasmo optimista característico de los Petersik parecía forzado. Y desde el nacimiento de su segundo hijo, Teddy, en abril, estaban expresando cada vez más su dificultad para equilibrar el trabajo y la familia.

En cientos de respuestas a la pregunta de los Petersik, se plantearon éstas y otras inquietudes, en ocasiones sin rodeos. Una comentarista llamada Margaret dijo que había perdido interés en Young House Love porque cada una de las tres casas de la pareja “parecía exactamente igual” y se quejó de que decoran con “muebles baratos”.

Otros lectores se apresuraron a defender a loa Petersik, y el hilo de los comentarios se desvió a la tediosa serie de respuestas tras respuestas a que tienden los foros en Internet.

Después de absorber las críticas, la pareja respondió y confesó “sentirnos raros por un tiempo”. Aunque habían reducido el alcance de los proyectos externos para comprometerse de nuevo con el blog, no pudieron sacudirse la sensación de “decepcionarlos a usted repetidamente”. Habían decidido apartarse de Young House Love por un periodo indeterminado y explorar otras opciones profesionales.

El anuncio ha generado más de 4.000 comentarios hasta ahora. Los Petersik declinaron ser entrevistados para este artículo; Sherry Petersik respondió en un correo electrónico que “realmente nos gustaría despejar la mente y reenfocarnos”. Pero no están solos en su experiencia. El agotamiento de los blogueros parece ser algo con lo que pueden relacionarse también muchos de sus colegas en el mundo de los blogs sobre el hogar y proyectos personales de remodelación, la mayoría de ellos veinteañeros y treintañeros.

¿Es la primera generación de blogueros de diseño que se retira de la blogósfera? ¿O esto es solo un nuevo giro en una antigua historia de los negocios, actualizada para la era del Internet?

Pam Kueber, la experta en diseño de mediados de siglo detrás del blog Retro Renovation, tiene 55 años de edad y ve los crecientes niveles de estrés y la infelicidad de los Petersik simplemente como evidencia de lo segundo: Una pasión se convierte en un pasatiempo, lo cual se vuelve una carrera de tiempo completo. “Y en algún periodo de tiempo predecible, consume tu vida y le arrebata la alegría”, dijo Kueber, poniendo fin al arco. “Esa última parte de la tragedia shakespeariana es lo que uno debe tener cuidado de que no suceda”.

Es algo difícil de evitar como bloguero de tiempo completo, considerando que el Internet nunca duerme, los lectores quieren contenido nuevo diariamente, y las nuevas plataformas de redes sociales deben ser dominadas y añadidas a la ya demandante carga de trabajo.

Sume eso a los desafíos económicos de bloguear de tiempo completo. Como lamentó Grace Bonney de Design Sponge a principios de este año en un “Discurso sobre el Estado del Blog”, las tarifas publicitarias han descendido significativamente porque los anunciantes están inundados de opciones.

Para ganar dinero, muchos blogueros han tenido que adoptar contenido patrocinado, engendrando la desconfianza entre los lectores. Varios lectores de Young House Love, por ejemplo, pensaban que los obsequios eran colocaciones de producto disfrazadas, aun cuando los Petersik afirmaban que no les compensaban por hacerlos.

“Si los lectores empiezan a sospechar de que tu contenido está plagado de colocación de productos, si ven cantidades excesivas de publicaciones patrocinadas, corres el riesgo de perder lo que es más importante, que es la confianza y la autenticidad”, dijo Kueber.

Mandi Gubler, bloguera de Vintage Revivals, dice que a veces le falta inspiración para escribir (The New York Times)

Y los blogs que se enfocan en el hogar vienen con su propio conjunto particular de desafíos. A diferencia del blog de estilo personal, en el cual generar contenido nuevo puede ser tan sencillo como vestirse en la mañana, producir un blog de decoración o proyectos personales de remodelación involucra tiempo, gastos y agitación doméstica considerables.

Brittany Watson Jepsen escribe The House That Lars Built, un blog con una limpia estética escandinava. Su vida no ha sido tan simplificada últimamente. “En este momento, nuestra casa es un desastre de artículos de utilería porque tuvimos cuatro sesiones fotográgicas esta semana”, dijo Jepsen, de 32 años de edad, quien comparte un departamento con su esposo, Paul Jepsen, en Provo, Utah. “La noche del martes simplemente me senté y no podía moverme. Esta es la semana del agotamiento”.

Y cuando Jepsen publica uno de sus proyectos de manualidades, como hacer una cubierta personalizada para una silla de acampar, dijo, podría llevarle días hacer la compra de los materiales, crearlo, decorarlo y fotografiarlo. Luego tiene que encontrar la manera de traducirlo para sus lectores en seis fáciles pasos. “Los proyectos personales requieren mucha planeación, ejecución y dinero”, dijo. “Incluso los proyectos más sencillos requieren bastantes materiales”.

Se vuelve más complicado cuando usas tu casa como escenario, como hace Mandi Gubler. Gubler, de 31 años de edad, dirige el blog de proyectos personales de remodelación y decoración Vintage Revivals y, como saben sus lectores leales, su casa en el sur de Utah ha sido decorada, redecorada y vuelta a decorar. “Mi mamá viene a mi casa y ve este ir y venir de muebles”, dijo Gubler. “No puede entenderlo”. Añadió: “Ese es el proceso. Me encanta cuando termino con una habitación, pero seamos honestos: Va a cambiar”.

Los Petersik fueron de los primeros en adoptar el formato de blog y difícilmente podían haber anticipado el éxito y las oportunidades que resultarían de contar a extraños sobre la remodelación de la aburrida sala de estar de su primera casa. Pero desde el principio, la pareja forjó un lazo íntimo con su público que se extendió más allá de los proyectos de remodelación.

Cuando organizaron y prepararon su boda en el patio en 2007, publicaron todo un álbum de fotos, con todo y un desglose de precios (panquecillos y galletas con chocolate y malvaviscos: 125 dólares). Y cuando Sherry Petersik tuvo graves complicaciones durante el parto de su primer hijo, compartió la emotiva historia en línea.

La pareja también trabajó incansablemente. Apenas habían terminado una remodelación total de su casa cuando compraron otra para arreglar y luego una tercera, como si estuvieran atrapados en una banda transportadora por la necesidad de generar contenido para el blog.

Erin Loechner, quien publica el blog Design for Mankind, dijo que los blogueros profesionales como ella misma asumen por sí solos cargas de trabajo muy demandantes. “Pienso que existe el temor de que si publicamos menos, nuestros lectores encontrarán ese contenido en otra parte”, dijo. Y, sin embargo, muchos blogueros no quieren quejarse por temor a sonar quejumbrosos o desagradecidos.

Uno se pregunta qué harán los Petersik si deciden reanudar Young House Love. Mucho del contenido y atractivo del blog se ha derivado de verlos transformar sus propias casas; un espacio de estudio o una casa propiedad de otros no parece una solución. En realidad, los aspectos que alimentaron su éxito – su generación de contenido como si fuera una máquina, el involucramiento personal estrecho con los lectores que rayaba en los excesos, el romance de ser un equipo de blogueros formado por una pareja casada – podría resultar ser lo que vuelva imposible continuar con el blog en su forma actual.

No siempre fue así. Si se retrocede lo suficiente en los archivos de Young House Love, se puede encontrar la primera publicación de la pareja, fechada el 24 de septiembre de 2007. “Llevamos un mes blogueando”, escribió John Petersik en respuesta al deseo de buena suerte de un lector. “Y nos sigue encantando”.

  • Comparta este artículo
Tecnología

Cuando bloguear se vuelve un trabajo demasiado arduo

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Ver comentarios
Regresar a la nota