En esencia, diseño borra noción actual de la cabina de clase económica en aras de mover más pasajeros en el mismo avión

Por: Juan Fernando Lara 15 julio, 2014
Este es el diagrama incluido en la patente que Airbus presentó de sus asientos para vuelos en aerolíneas económicas
Este es el diagrama incluido en la patente que Airbus presentó de sus asientos para vuelos en aerolíneas económicas

San José

Volar en clase económica puede ser un pequeño infierno sobre la Tierra. Hay poco espacio personal, los asientos son incómodos y, dependiendo del vecino al lado y sus hábitos, la experiencia es insufrible. Sin embargo, comparado eso con los nuevos asientos que Airbus concibe para vuelos comerciales, volar hoy en clase económica es un paraíso.

"En todos los casos, este incremento en el número de asientos se consigue en detrimento del confort del los pasajeros", se lee textualmente en el documento.

El 12 de junio anterior, el fabricante aeronaútico presentó una patente de asientos plegables para vuelos comerciales sin parecido alguno a un lugar donde alguien pondría sus posaderas.

De hecho, sin el debido contexto, el diagrama de Airbus bien podría ser el dibujo del interior de una fábrica y, en específico, la parte donde van los humanos que trabajan en líneas de producción. O, si no, un concepto renovado de las galerías en los barcos antiguos donde iban los esclavos remando.

En el documento presentado ante la Oficina de Patentes Europea, la empresa claramente afirma que el diseño apunta a líneas aéreas de bajo costo "que buscan aumentar el número de pasajeros transportados en cada vuelo y más particularmente enlaces de corta distancia, con el fin de maximizar el retorno sobre el uso de la aeronave".

Por lo tanto, concluye Airbus, usando la misma aeronave esto solo es posible aumentando la cifra de asientos.

"En todos los casos, este incremento en el número de asientos se consigue en detrimento del comfort del los pasajeros", se lee textualmente en el documento.

Empero, continúa el texto, esta comodidad reducida "sigue siendo tolerable para los pasajeros en tanto el vuelo dure sólo una o unas pocas horas".

El documento básicamente plantea que todo esto es posible reduciendo las distancias actuales entre los pasajeros y, para prevenir la incomodidad de acceder al asiento (justamente por la falta de espacio), la solución es que la butaca se pliegue.

Obviamente, también se elimina la presencia de descansa-brazos como se conoce hoy y la mesita personal donde poner los bocadillos. De hecho, también se diluye el tamaño del respaldo el cual básicamente cubre solo el área lumbar de la persona en el dibujo sobre estas líneas.

Si bien esto potencialmente podría abaratar aún más los vuelos comerciales, el precio a pagar no necesariamente se basa en dinero.

Citada por el diario Los Angeles Times, una vocera de la compañía afirmó que "muchos, si no la mayoría, de estos conceptos no se desarrollarán, pero en caso que el futuro de la aviación comercial haga una de nuestras patentes pertinentes, nuestro trabajo está protegido", señaló Mary Anne Greczyn.

"En este momento estas solicitudes de patentes son simplemente conceptuales", refirió al periódico la vocera de Airbus.