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Alternativas para estimular el impulso sexual

Juguetes eróticos se reinventan, pero su disfrute exige educarse

Actualizado el 22 de julio de 2013 a las 12:00 am

Artículos estimulan impulso sexual, sin que resuelvan líos de pareja o desempeño

Accesorios ni son parte de la relaciónni la sustituyen, advierten sexólogas

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Juguetes eróticos se reinventan, pero su disfrute exige educarse

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Desde hace siglos, el juguete erótico ha sido digital por su nexo con dedos y manos. Igual los actuales pero sumando más tecnología. El accesorio se digitaliza al doble.

Pararrayos de condenas, burlas y estereotipos, los hay de control inalámbrico, utilizables como llaves USB o para vestirlos con la ropa interior. La clave para usarlos, es educarse; ahí donde el juego del sexo suele complicarse.

Sin instrucción y madurez, un utensilio para abrir el apetito sexual es dañino. Estos accesorios ni resuelven líos de pareja ni de desempeño en la cama, advierten varias expertas consultadas.

“Sea para uso propio o en pareja, hay que acordarse de que ahí está uno o está la pareja y, en ambos casos, deben estar presentes las dimensiones afectiva y espiritual. Si la experiencia es solo física puede dejar frustración o adicción”, dijo Margarita Murillo, psicóloga y terapeuta de parejas en la Fundación para Promoción de la Salud. La demanda de artículos, opina, ha crecido y más entre mujeres (pero el silencio cubre el tema).

Murillo afirma que el hombre, por una restricción cultural, suele ver estos juguetes como enemigos de su virilidad pues ha sido programado “a creer que solo él se ocupa del placer femenino. Una falacia. Ahí falta de educación sexual”.

La esencia con esta juguetería (y cualquier práctica carnal) es que sea saludable a nivel sexual, la persona lo desea, su uso es consensuado en pareja y no dañará a terceros, anotó Ana María Mora, sexóloga y presidenta de la Asociación Sexología Científica y Vivencial.

“Con estos juguetes, partimos de que la pareja está bien en todas las áreas y hay satisfacción sexual. Por error, hay quienes creen que no hay placer sexual en una relación y por ello, acuden a juguetes. No. Estos solo son una alternativa de exploración sexual”, añadió Mora.

Quienes los empleen, recordó la experta, deben comprender que un juguete erótico ni sustituye a la pareja ni es una parte de esta.

El vínculo afectivo, insiste Mora, debe ser fuerte y la comunicación clara porque el encuentro sexual es para fortalecer el vínculo en todas las áreas de esa relación de pareja; no para debilitarlo.

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“Desde la sexología profesional hay respeto por la diversidad de comportamientos sexuales. Con estos accesorios, hay parejas que no necesariamente los requieren y otras que sí los buscan y se vuelven aficionadas”, aclaró Mora.

Cuidados. Sea cual sea el juguete, la seguridad entra primero.

Las regla básica es que, antes y luego de usarlos, deben limpiarse. Jamás se comparten por razones de salud y seguridad y, al adquirirlos, es crítico confirmar que vengan sellados en su empaque y sean de buena calidad. Nadie disfruta heridas en sus partes íntimas por roturas o defectos en esta clase de artículos.

Si siente curiosidad, explore sin arrastrar estigmas o culpas porque la meta es mejorar la salud sexual, sugiere Alexandra Montero, psicóloga y máster en Sexología Clínica de la Universidad de Barcelona.

Para ella, son una estupenda idea de romper la monotonía a la hora del sexo y hasta pueden aumentar el erotismo en la relación.

“Incluso hay aparatos diseñados para que parejas separadas por la distancia tengan sesiones de sexo virtual”, comentó la sexóloga.

Solo recuerde, con o sin juguete, el placer sexual exige nociones básicas antes de encender el juego.

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Juan Fernando Lara S.

jlara@nacion.com

Periodista

Redactor en la sección Sociedad y Servicios. Periodista graduado en la Universidad de Costa Rica. Ganó el premio Redactor del año de La Nación (2012). Escribe sobre servicios públicos, tarifas y telecomunicaciones.

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