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| PERSPECTIVAS Y ahí nos quedamos... Ingeniero
Luis Amador J. En Costa Rica, seguimos mirando las montañas sin ver el infinito del firmamento. Proyectos como el de la aduana no son, ni más ni menos, que una extraña excepción concebida por un visionario como lo es don Guido Saenz. Seguir teniendo una edificación en riesgo sísmico o preservarla para la eternidad, ese es amigo lector, el dilema. Claro que hay que reforzarla, pensaría hasta el más ingenuo... Pues la politización en Costa Rica ya alcanza niveles de canibalismo tan inusitados que vaga desde la aprobación de cualquier proyecto, hasta la preservación de una obra arquitectónica. Claro que la discusión podría culminar con un solo acto de la naturaleza, esperemos que no sea así... Ahora, entonces, viene el argumento de las losas de granito del piso de la antigua aduana... Hombre si on losetas de granito sólido, ¿cuál es el problema de levantarlas y volverlas a emplazar en el mismo proyecto? Y ahí se acabaron los argumentos. Que lástima seguir mirando el piso y ni siquiera atreverse a levantar por un instante la mirada, con tan poca historia preservada en las obras monumentales. En el olvido... Hoy me pregunto si será que unas fotos del preservado centro histórico de Querétaro (México), del Panamá antiguo, o de la misma Cuba, hacen falta para que nos dé pena haber demolido edificios históricos en el centro de San José. Ahí si nadie dijo nada, pero bueno, ya a todos se nos olvidó... Que mas se podía esperar, si es que el sistema educativo no despierta ninguna habilidad. La cultura después de décadas con un sistema memorístico es conformista, y entonces a las masas las mueven los sindicatos, y cuanto líder de segunda aparece, solo se requiere ser popular. A esto súmele unos 30 años de
finales del siglo pasado a nuestros días, de abogados que tomaron
el país para
regular todo. Sí, señores, así es, ahora para todo
existe un procedimiento, pero claro, ¿será este el precio
de la democracia? Yo creo que solo quedan un camino y dos posibles soluciones;
el camino del “borrón y cuenta nueva” o desometerse
al letargo forzado de encantamiento nacional, donde nada cambia, nada
pasa, nada avanza, y al final todos huyen... |
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línea: Adriana Quirós ]
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