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Arquitectura hoy Varios eventos demarcan una nueva etapa en esta disciplina Arq. Carlos ÁlvarezColaborador En el transcurso de este año han sucedido varios eventos en la arquitectura costarricense que demarcan quizá una nueva etapa para la evolución de esta disciplina. En primer lugar, el tema de San José como una ciudad humanizada y ecológicamente sostenible, ha iniciado un largo proceso que dependerá de la constancia de las instancias políticas del municipio para que se lleve a cabo. De ahí que, el tiempo de ejecución de cada fase, sea crucial en el tanto la historia del urbanismo costarricense nos demuestre que antes existieron grandes y progresistas planes de desarrollo para el Gran Área Metropolitana, los cuales se convirtieron en letra muerta, ya sea por la incapacidad económica de ejecutaros, o bien, por el cambio de administración política. A pesar de todo, es importante que equipos como el de “San José Posible” existan y procuren desarrollar sus propuestas urbanas. Antes que ellos, estuvieron los esfuerzos de Eduardo Jenckins, Antonio Quesada, Zuleika Salom, Rodolfo Sancho y Eduardo Brenes entre otros, quienes de una forma u otra, lograron aportar sus granos de arena en un mar lleno de complicaciones políticas y económicas. Cabe destacar también los esfuerzos corporativos privados para desarrollar proyectos de calida que ayuden a complementar la necesidad de servicios urbanos existentes. En este sentido, es de mencionar los esfuerzos del Studio 506 y su plan maestro Avenida Escazú. Investigaciones urbanas. Por otro lado, la ciudad también ha sido objeto de investigaciones y propuestas tales como las realizadas por Rosendo Pujol, quien en diferentes publicaciones, ha logrado otorgar un panorama complementario sobre la realidad urbana costarricense. Aunado a esto, están las investigaciones de Luis Diego Barahona sobre la posibilidad de crear –a través de una red de propuestas arquitectónicas a pequeña escala– un impacto urbano cuya influencia sobre el contexto de la ciudad sea sólido. En otro contexto, Hernán Ortiz realizó un estudio urbano que podría convertirse en una propuesta consolidada sobre la renovación urbana del distrito Del Carmen, situación que pone en evidencia la capacidad propositiva de los arquitectos costarricenses en el tiempo de la ciudad. Finalmente, el Instituto de Arquitectura Tropical, acaba de plantear el Plan de Floresta Urbana, cuya intención es la regeneración de los ecosistemas existentes en la ciudad, más allá de un plan de arbolización. Arquitectura y humanismo. Más que modas o tendencias, la arquitectura humanista y ecológicamente responsable comienza, poco a poco, a competir por un espacio real dentro del mercado con la arquitectura comercial cuyo cliente es anónimo. Esta situación es de vital importancia, porque nunca como ahora, los arquitectos comienzan a tener un papel protagónico dentro de la sociedad costarricense. A pesar de ello, continúa la presión de los desarrolladores sobre el espacio urbano con una arquitectura muchas veces cuestionada por el gremio de arquitectos quienes, a pesar de sus quejas al interior de los foros o congresos, somos cómplices directos de esta situación. Quizás
sea la hora de hablar menos y hacer más, porque
obras son amores y no buenas razones. Con ellos, también se encuentran muchos otros que están dando la lucha desde diferentes frentes, como , por ejemplo, Elías Marín, Javier Rojas, Jaime Rouillón, Carlos Avendaño, Evelyn Conejo, entre otros jóvenes arquitectos, quienes por distintos caminos buscan una verdad que dignifique la arquitectura. Tradición. El 2006 es un año conmemorativo de dos Escuelas de Arquitectura que cumplieron 35 y 30 años desde su fundación. La primera, la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Costa Rica; la segunda, la Escuela de Arquitectura Veritas. La pregunta es ¿cuáles han sido los aportes tangibles de sus egresados? La respuesta es una cuestión espinoza y difícil de responder. Lo más importante al contestar, sería la manifestación sobre la calidad de las obras construidas y, en este sentido, creo que hemos quedado en deuda. Libros y más. Todos ellas muestran cada vez mejor calidad en sus presentaciones, a pesar de lo cual les hace falta la creación de una educación crítica sobre los eventos y los proyectos mismos de la arquitectura. Tal y como lo expresó una vez el arquitecto Jaime Rouillón, “sin crítica no podremos evolucionar profesionalmente como arquitectos”. Y es ahí el talón de Aquiles de todos los medios, por cuanto aún hoy, nos da miedo herir las susceptibilidades de los otros. A pesar del panorama planteado, vamos mejorando y hacia adelante, esperando que no pase otro quinquenio sin haber mejorado como arquitectos cuyas obras den aportes sustanciales al medio. |
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línea: Adriana Quirós ]
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