Una aeronave de Nature Air y otra de Vigilancia Aérea

Por: Hugo Solano 2 diciembre, 2015

El estallido de llantas en dos aviones pequeños provocó que el aeropuerto Juan Santamaría estuviera cerrado en dos ocasiones la tarde de este miércoles y eso generó retrasos en las llegadas y salidas de algunos vuelos, según confirmó la vocera de Aeris Holding, Silvia Chaves.

El primer incidente ocurrió con una avioneta de la empresa Nature Air, a eso de las 2 p. m. Un avión de Iberia que debía aterrizar en esa terminal tuvo que elevarse de nuevo.

En ese primer incidente el aeropuerto estuvo cerrado más de 50 minutos y a las 2:57 p. m. fue reabierto.

A eso de las 3:15 p. m. un avión bimotor pequeño Piper Seneca del Servicio de Vigilancia Aérea tuvo un problema similar en una de las llantas de su tren de aterrizaje, lo que obligó a un nuevo cierre de la principal terminal aérea del país, esta vez por menos tiempo, ya que la nave fue removida unos 15 minutos después.

Momentos en que se movilizaba un avión de Nature Air que sufrió el estallido de una llanta y provocó el cierre por casi una hora del Juan Santamaría.
Momentos en que se movilizaba un avión de Nature Air que sufrió el estallido de una llanta y provocó el cierre por casi una hora del Juan Santamaría.

El director del Servicio de Vigilancia Aérea, Oldemar Madrigal, confirmó el hecho y dijo que en este segundo caso se actuó rápidamente para sacar la avioneta de la pista.

"En un aeropuerto tan congestionado como el Juan Santamaría, a veces los pilotos de aviones pequeños a veces se apresuran por desalojar la pista y eso hace que traten de frenar en la menor distancia posible, lo que provoca incidentes como el de esta tarde", acotó Madrigal.

Dijo que eso lo hacen algunos pilotos jóvenes porque saben que otros aviones vienen cerca pidiendo pista para aterrizar.

Atribuyó a motivos operacionales los incidentes ocurridos, más que a algún otro problema externo a los aviones. Calificó de curioso el hecho de que se dieran dos incidentes seguidos lo que, según dijo, obligó a desviar un vuelo de Iberia al aeropuerto Daniel Oduber, en Liberia.