Por: Carlos Láscarez S. 18 junio, 2013
 Los imputados, ayer durante la lectura de la sentencia. | JORGE NAVARRO.
Los imputados, ayer durante la lectura de la sentencia. | JORGE NAVARRO.

La declaración de una niña de nueve años, que vio cómo asesinaban a su padre, resultó fundamental para que tres individuos fueran condenados ayer a 15 años de cárcel por el delito de homicidio simple.

El crimen ocurrió el 6 de junio del 2011 en barrio Cristo Rey, San José, cuando Reyri Rodríguez Umaña, de 28 años, caminaba junto a su hija y fue sorprendido por los homicidas, que le dispararon en tres ocasiones. Rodríguez falleció en el Hospital San Juan de Dios.

Los imputados formaban parte de una banda de seis sujetos que fue acusada, además, de una tentativa de homicidio y daños agravados.

Los sentenciados fueron Juan José Villegas Villarreal, Juan Carlos Ceciliano Fonseca y Daniel González Bermúdez.

El Tribunal de Juicio lo integraron las juezas Rosa Acón, Ileana Guillén y Carmen María Peraza.

En la explicación del por tanto, la jueza Acón dijo que, desde la denuncia e, incluso, durante la declaración en el debate, la niña siempre se expresó de manera espontánea, clara e inamovible sobre los hombres que mataron a su padre.

“Los ubicó en el escenario de forma diáfana y asertiva. Ella tuvo una experiencia traumática a su corta edad. Identificó a los gatilleros con los apodos de Juan el Renco, Yacks y Lulú”, afirmó Acón.

También fue condenado a diez años de prisión, por tentativa de homicidio, Michael Enrique Paniagua Araya, a quien se le halló responsable de disparar tres veces contra un hombre de apellido Carrillo, cerca del Liceo del Sur.

Los otros dos acusados en este caso, de apellidos Espinoza y Steller, fueron absueltos del delito de homicidio simple y de dos delitos por daños agravados.