Por: Katherine Chaves R. 22 junio, 2015
La Unidad de Análisis Forense de Imagen da servicios de comparación morfológica, optimización y fotogrametría. | GRACIELA SOLÍS
La Unidad de Análisis Forense de Imagen da servicios de comparación morfológica, optimización y fotogrametría. | GRACIELA SOLÍS

La Unidad de Acústica Forense busca innovarse y la de Análisis Forense de Imagen no quiere quedarse atrás. Esta última busca robustecer el análisis de autenticidad que hacen a las fotografías o videos.

Por el momento, esta sección puede saber si una fotografía o un video fueron manipulados, pero no puede determinar qué le hicieron a ese material.

Esa carencia es la que planean resolver en el mediano plazo, cuando compren un programa que les permita hacer un análisis matemático de la información visual de la imagen.

El perito de esta unidad, quien pidió proteger su identidad, comentó que con ese nuevo sistema podrían ver lo que es invisible para el ojo humano. “Con esto veríamos lo que hay detrás del material”, explicó.

A hoy, el análisis de autenticidad que practica esa dependencia consiste en detallar las características y propiedades electrónicas de los archivos.

“Lo que hacemos ahora es una inspección más visual. Sabemos si fue procesado y por cuál medio, pero no sabemos qué fue lo que hicieron. Pudo ser que lo guardaron en otro formato o que le pusieron algo de fondo, pero no lo sabemos. Siempre habrá posibilidad de que una imagen sea fraudulenta, pero que la modificación no sea visible para uno”, detalló.

Sin embargo, aún no tienen definido para cuándo comprarían el programa.

En constante mejora. Lo más reciente en lo que ha incursionado esa sección, es en el análisis fisionómico, que incorpora el trabajo de un antropólogo físico. Funciona desde hace un año y medio.

La pericia busca determinar si el material o prueba tienen la capacidad de establecer una asociación entre la persona que aparece en la imagen y la investigada.

Tal y como ocurre en la Unidad de Acústica Forense, lo primero que hacen en esta sección es analizar si la imagen tiene los requisitos básicos de luz y de dimensiones para una comparación.

Lo segundo es que la antropóloga forense evalúe las características de quien aparece en el material.

“Una vez que llega a la antropóloga, ella tiene un listado, donde tiene clasificado cada una de las partes que conforman la cara. En otras palabras, no es solo ver la nariz, sino que pueda caracterizar cada uno de los elementos que tenga la nariz. Así, se obtiene una descripción detallada de todo el rostro y estamos listos para compararla con la persona investigada”, explicó el perito.

Antes de comenzar todo este proceso, el perito solicita a la persona que trae el indicio que no le diga cómo es el sujeto indagado.

Además de esto, la Unidad ofrece los servicios de comparación morfológica de objetos y personas, optimización de alto nivel de imágenes y fotogrametría.