Por: Carlos Láscarez S. 23 septiembre, 2014

Garabito. Un cocodrilo que desde la semana pasada causaba temor entre los turistas que visitaban playa Jacó, fue atrapado ayer por un cruzrojista, quien pretendía bucear con varios amigos.

El hallazgo del reptil ocurrió a las 8:30 a. m., en un sector rocoso, al noroeste de playa Jacó. El animal estaba a la orilla de la playa, confirmó la Cruz Roja local.

El rescatista que lo atrapó fue Rigoberto Villalobos, buzo experto de la Unidad Acuática de la Cruz Roja. Él lo lazó con un mecate al primer intento.

El reptil, de 350 kilos de peso, fue trasladado hasta la sede del Minae en el Parque Nacional Carara. Será liberado en el río Tárcoles. | ALEXÁNDER PÉREZ
El reptil, de 350 kilos de peso, fue trasladado hasta la sede del Minae en el Parque Nacional Carara. Será liberado en el río Tárcoles. | ALEXÁNDER PÉREZ

Luego, con ayuda de varios amigos, le prensaron la cabeza y le vendaron los ojos, por lo que el animal quedó inmóvil por unos minutos.

“Lo lacé como si fuera una vaca. Después, otro compañero me ayudó a taparle los ojos con un paño. Es la primera vez que hago algo así, ya que también les tengo miedo”, manifestó Villalobos.

Las maniobras para apresar al animal se extendieron durante hora y media, ante la mirada de unos 50 turistas que disfrutaban del sol.

Acto seguido, se alertó a la Fuerza Pública de Jacó y a expertos del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), quienes custodiaron al cocodrilo hasta el Parque Nacional Carara.

Los especialistas corroboraron que el cocodrilo pesa 350 kilos y mide 3,20 metros de largo. Además, calcularon que tiene unos 80 años. Detectaron que presenta algunos golpes y no descartan que se los hubieran causado los bañistas, ya que el fin de semana varios lo buscaron con la ayuda de motos acuáticas.

El rastreo del reptil comenzó la semana pasada, luego de que lugareños y visitantes dijeran que lo observaron cerca del estero.

El único momento en que el cocodrilo se vio intranquilo fue cuando lo subieron a una canasta metálica y al pick-up del Minae. Colaboró Andrés Garita , corresponsal