En revisión fueron halladas 2 especies que es prohibido comercializar

Por: Carlos Arguedas C. 23 noviembre, 2014
Las autoridades únicamente pudieron abrir tres sacos con aletas. Cada uno de ellos contenía 200 piezas y pesaba 40 kilos. | PRETOMA PARA LN
Las autoridades únicamente pudieron abrir tres sacos con aletas. Cada uno de ellos contenía 200 piezas y pesaba 40 kilos. | PRETOMA PARA LN

El Servicio Nacional de Sanidad Animal (Senasa) frenó la exportación de una tonelada de aletas de tiburón al encontrar especies cuyo comercio es prohibido en Costa Rica.

El hallazgo fue hecho entre el miércoles y jueves pasados, cuando los funcionarios revisaron el cargamento que se encontraba en un almacén en el aeropuerto Juan Santamaría, Alajuela, listo para ser enviado hasta Hong Kong.

Rándall Arauz, del Programa Restauración de Tortugas Marinas (Pretoma), quien también participó en el operativo, dijo que solo pudieron revisar tres sacos de los 40 que componían el cargamento, pues la empresa exportadora no había completado la documentación para sacar el producto del país.

“Digamos que lamentablemente nos adelantamos con el operativo, pues la compañía que iba a transportar el producto aún no había presentado la declaración de productos con el contenido de los sacos; entonces no había delito”, dijo.

Arauz agregó que para evitar conflictos y mantener una buena relación con las empresas dedicadas al comercio de productos del mar, en conjunto con funcionarios del Senasa y del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), se llegó al acuerdo de devolver el producto a la empresa para que lo llevara a Puntarenas, y que esta semana de nuevo lo presente con toda la documentación correcta para que ellos puedan realizar la exportación.

Control. Rándall Arauz explicó que este hallazgo se produjo luego de que recibieron información confidencial sobre posibles anomalías con una exportación de un poco más de una tonelada de aletas de tiburón.

El especialista de Pretoma dijo que los tres sacos que se revisaron fueron tomados al azar. Precisó que uno de ellos tenía la palabra “blue” y contenía aletas de tiburón azul. En el segundo, con la palabra “treasure”, había tiburón zorro. El tercer saco era identificado con “pect 12-16”; este contenía 200 aletas de tiburón sedoso, seis de la especie martillo y cuatro de tiburón punta blanca oceánico.

La captura, retención, transporte, descarga y comercio de tiburón punta blanca oceánico están prohibidos por la Comisión Interamericana de Atún Tropical (CIAT), y el comercio internacional del tiburón martillo está regulado por la Convención Para el Comercio de Especies Amenazadas (CITES). Ambos tratados son vinculantes para Costa Rica, señaló Arauz.

Maike Heidemeyer, una perita de Pretoma que participó del operativo, se mostró preocupada por este hecho, pues considera que deben existir controles en todos los eslabones de la cadena de comercio para garantizar el cumplimento de las convenciones internacionales que buscan perpetuar la existencia de estas especies marinas amenazadas.

“Como ha quedado expuesto, en este momento no existen esos controles”, manifestó .

En un saco que tenía la palabra “pect 12-16” fueron encontradas seis aletas de la especie martillo y cuatro de punta blanca. | PRETOMA PARA LN
En un saco que tenía la palabra “pect 12-16” fueron encontradas seis aletas de la especie martillo y cuatro de punta blanca. | PRETOMA PARA LN

Las aletas de tiburón son un producto que tiene un alto precio en Hong Kong, lo cual ha generado que la pesca se intensifique.

En Costa Rica, para evitar esa pesca indiscriminada, la ley castiga con penas que van de seis meses a dos años de prisión a quien permita, ordene o autorice la descarga de aletas de tiburón sin el respectivo cuerpo o vástago.