Salió por celosías y saltó malla de altura media; hubo disparos de advertencia

Por: Hulda Miranda P. y Óscar Rodríguez 6 mayo, 2015
Luego de la fuga, tanto la Policía Penitenciaria como la Fuerza Pública buscaron al sujeto en los alrededores. | RAÚL CASCANTE.
Luego de la fuga, tanto la Policía Penitenciaria como la Fuerza Pública buscaron al sujeto en los alrededores. | RAÚL CASCANTE.

Un reo de la cárcel de Limón aprovechó que lo trasladaron a un ámbito de mínima contención y se fugó.

El preso Javier Flores Pastrán, de 27 años, escapó del centro Sandoval en la madrugada de ayer, a eso de las 3:30 a. m.

El joven había ingresado a prisión el 29 de julio del 2013, para cumplir una pena de 10 años por el delito de violación.

Él entró al ámbito de máxima contención, pero, en enero pasado, por criterio del Consejo Técnico Interdisciplinario del Ministerio de Justicia, se le transfirió a otra área con menos seguridad, según confirmó Reynaldo Villalobos, director de Adaptación Social.

Ayer, Flores quitó unas celosías de la ventana y logró salir, informó Pablo Bertozzi, director de la Policía Penitenciaria.

“Él estaba en unas casitas que son de mínima seguridad, en la parte trasera del centro (dentro del penal). En la madrugada se salió del dormitorio por las celosías, saltó al corredor, brincó una malla de mediana altura y corrió a una calle paralela”, agregó.

Aseguró que los oficiales se percataron y hasta hicieron disparos de advertencia.

“Pero en su decisión no le importó y se tiró”, dijo Bertozzi.

La Policía Penitenciaria y la Fuerza Pública realizaron un operativo de búsqueda en el sector montañoso que se conoce como Loma Linda.

En la operación participaron el Servicio de Vigilancia Aérea y la Unidad Canina; sin embargo, al cierre de esta edición, el sujeto no había sido detenido.

Flores es delgado, moreno y tiene cicatrices en el pómulo izquierdo y el brazo derecho.

Controles. Bertozzi sostuvo que los vigilantes actuaron con rapidez y cuestionó que este preso estuviera en un área de confianza.

“Si un privado de libertad está pensando en fugarse y está sometido a un proceso de mínima seguridad, significa que hay algo de fondo que falló”, añadió.

Villalobos, por su parte, argumentó que para que se dé el traslado, se toma en cuenta el desenvolvimiento del reo.

“El monto de la sentencia se toma, se considera; pero lo que más se le toma en cuenta son sus características personales y criminológicas, el ajuste a la normativa y las actividades laborales”, precisó Villalobos.

El funcionario especificó que Flores realizaba tareas dentro del centro penitenciario.

Villalobos detalló, además, que en el área de mínima contención hay dos módulos, con 32 reclusos cada uno.