9 febrero, 2015

Un reglamento publicado el 14 de julio de 1989 es el principal fundamento legal del país para regular la navegación.

Se trata del decreto N.° 19081- MOPT, que se denomina Reglamento Inspección Embarcaciones Nacionales, el cual otorga a la Dirección General de Transporte Marítimo (hoy División Marítimo-Portuaria) del MOPT, la obligación de revisar las embarcaciones y otorgarles el certificado de navegabilidad.

Sin embargo, este reglamento se queda corto para regular las actividades que realizan diferentes embarcaciones en el país. No contiene sanciones administrativas para aplicar a quienes naveguen de manera irregular.

Por esta razón, el 12 de enero pasado, luego del hundimiento del catamarán EcoQuest y en una reunión de emergencia en el despacho de la segunda vicepresidenta de la República, Ana Helena Chacón Echeverría, se acordó pasar a la corriente legislativa, el expediente 18512, denominada Ley de Navegación Acuática, que tiene más de dos años de presentado en el Congreso.

“Esta materia se encuentra regulada a través de resoluciones administrativas, reglamentos y decretos ejecutivos (...); no existen sanciones administrativas ni penales que desincentiven la navegación irregular (...); tampoco se realiza ningún cobro por parte del Estado a los servicios que presta”, dice el proyecto.

El hundimiento del EcoQuest motivó que el Gobierno enviara a la Asamblea un proyecto para regular la navegación. | ALONSO TENORIO
El hundimiento del EcoQuest motivó que el Gobierno enviara a la Asamblea un proyecto para regular la navegación. | ALONSO TENORIO

Requisitos actualizados. Jorge Hernández , director de Navegación y Seguridad del MOPT, afirmó que los requisitos que pide el reglamento para otorgar la autorización para navegar “se encuentran en constante revisión y actualización”.

Agregó: “El detalle de los requisitos para cada embarcación, se determina aplicando varios criterios, principalmente el referido a la autonomía, y la actividad a desarrollar (...); en el caso de las embarcaciones de pasajeros, se exige una cantidad proporcional de chalecos salvavidas para adultos y niños, según la capacidad”.

La empresa Bay Island Cruises, propietaria del catamarán Great Bay’ Princess, con capacidad para 200 personas y que realiza viajes a isla Tortuga, publicó el lunes anterior en La Nación (página 9 “Viva”) la embarcación cuenta con un certificado de estabilidad, emitido por una empresa registradora internacional y que, por tanto, “el barco es 100% seguro para navegar”.