Sucesos

‘Lo recuerdo cada día; es algo que nunca pasa’, dice madre de cuidador

Actualizado el 06 de noviembre de 2016 a las 12:00 am

Sucesos

‘Lo recuerdo cada día; es algo que nunca pasa’, dice madre de cuidador

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

This picture loads on non-supporting browsers.
José Francisco Guillén recibió 3 balazos. | RAFAEL PACHECO

En una vivienda humilde de Santa Rosa de Oreamuno, en Cartago, Carmen Eliett Redondo, de 75 años, trata de estar siempre ocupada para no recordar el asesinato de su hijo.

Ella es la madre del cuidador José Francisco Guillén Redondo, ultimado al tratar de impedir un robo en una finca de Cot, también en Oreamuno, el 28 de marzo del 2015. El caso no fue resuelto.

Para mantener a su familia de cinco hijos, José Francisco laboraba como peón durante el día y en la noche cuidaba la finca.

La mujer contó que los asesinos se metieron a robar papa al terreno y, como él salió de pronto, lo mataron de tres balazos.

“Eso a mí nunca me pasa. Jamás. Me quedaron tres hombres y una mujer, pero no lo olvido”, expresó la doliente madre.

Su hijo solo cursó la primaria; luego trabajó en la Cruz Roja de Santa Rosa. Se casó y se fue a vivir a Cot, unos 300 metros al este de la iglesia.

Su cuerpo fue encontrado en la entrada de la finca que cuidaba y donde también cumplía con labores de agricultor.

“Si fuera que se llevan lo que les dé la gana, pero los matan (...)”, manifestó Redondo, quien rememoró que lo que más le gustaba a su hijo era irse de cacería con los perros, por las cercanías del volcán Irazú.

Otra historia

Por otro lado, la Fiscalía tramita la causa 16-002936-058-PE, contra un finquero, de apellido Álvarez, quien, al parecer, halló a varios individuos dentro de su propiedad el 2 de octubre anterior. La denuncia fue presentada el 14 de octubre y es por dos supuestos delitos de lesiones, sin perjuicio de que conforme avance la investigación, se recalifique a tentativa de homicidio. La denuncia la interpuso el padre de un herido de bala.

Según el denunciante, él topó a sus dos hijos cuando huían del finquero, quien presuntamente iba corriendo y disparándoles. Aparentemente, el denunciante, de apellido Calvo, le preguntó a Álvarez por qué lo hacía y este habría respondido con balazos.

Calvo sufrió una fractura en la sexta costilla, según el informe de Medicina Forense, lo que le generó una incapacidad de aproximadamente cuatro semanas. Según la denuncia, Álvarez también impactó a uno de los hijos de Calvo y le fracturó la rodilla.

El mismo día de los hechos, Álvarez fue detenido e indagado, y posteriormente fue puesto en libertad para que enfrente el proceso penal.

  • Comparta este artículo
Sucesos

‘Lo recuerdo cada día; es algo que nunca pasa’, dice madre de cuidador

Rellene los campos para enviar el contenido por correo electrónico.

Hugo Solano

hsolano@nacion.com

Periodista de Sucesos

Periodista en la sección de Sucesos y Judiciales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación Colectiva de la Universidad de Costa Rica.

Ver comentarios
Regresar a la nota