Por: Katherine Chaves R. 3 septiembre
Las labores de inteligencia de la Policía empiezan dos días antes de cada partid. | GRACIELA SOLÍS.
Las labores de inteligencia de la Policía empiezan dos días antes de cada partid. | GRACIELA SOLÍS.

A raíz de lo que ocurrió el domingo 27 de agosto anterior, la Fuerza Pública pretende que el visto bueno que deben dar a los planes de seguridad que proponen los equipos de fútbol sea obligatorio para poder realizar el partido.

Además, insiste en que las barras bravas deben ser vetadas de todos los estadios.

“Pedimos a la Unafut que modifique el reglamento para que, el no cumplimiento de ese requisito, sea suficiente para que un encuentro no se desarrolle”, dijo Juan José Andrade, director de la Policía.

Se intentó conversar con Julián Solano, presidente de la Unión de Clubes de Fútbol de Primera División (Unafut), pero no respondió a las llamadas hechas a su celular.

Prohibir paso. Desde un par de días antes al partido, la Fuerza Pública comienza con una labor de inteligencia para saber cuál será la ruta que tomarán las barras para llegar a los respectivos estadios.

Cuando la definen, tratan de trabajar de forma que esos grupos queden “encapsulados” y así evitar que en el trayecto cometan delitos.

Una vez dentro del recinto, la Fuerza Pública se encarga de mantenerlos rodeados para controlar sus acciones.

Todo ese trabajo implica una “afectación en el servicio de seguridad y protección de comunidades”, afirmó el Ministerio de Seguridad.

¿Por qué? Según Seguridad, lo que sucede es que si una comunidad tiene asignados 10 oficiales, quedan reducidos a seis, porque cuatro policías deben apoyar en los partidos.

“No estoy de acuerdo con que Fuerza Pública tenga que gastar recursos porque las barras siguen entrando a los estadios”, manifestó Andrade al reiterar su preocupación.

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