Por: Carlos Arguedas C. 9 mayo, 2016

El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cuenta con muy pocos detalles para poder localizar a una mujer policía, su esposo y dos hijas de la pareja, desaparecidos desde el 1.° de setiembre del 2014, en Matina, Limón.

Uno de los últimos datos sobre este caso trascendió el año anterior cuando durante un juicio que se realizaba en los Tribunales de Limón, uno de los testigos mencionó que esta familia había sido secuestrada, para presionar a un pariente para que devolviera un “gran” cargamento de droga.

Empero, el OIJ de manera oficial no se ha querido referir a ese relato. Únicamente argumentan de que se trata de un asunto que está, en lo que llaman archivo pasivo, o sea en espera de que en cualquier momento aparezca información novedosa que indique el paradero de los desaparecidos.

El caso tiene relación con la familia conformada por la oficial de la Policía Turística de la Fuerza Pública, Shirley Andrea Angulo Fernández, de 30 años; su esposo, el expolicía Víctor Blanco Vega, de 32, y dos niñas, de un año y siete meses y de tres meses.

De ellos no se volvió a saber nada desde la tarde del lunes 1.° de setiembre del 2014. La Policía no encontró testigos que los vieran salir, pero en la casa quedó la comida lista. El vehículo de la familia, un Suzuki, apareció en un taller en Llorente, del cantón herediano de Flores; pero en el carro no se encontraron indicios de absolutamente nada.

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