5 marzo, 2015

Los hermanos Carlos Luis y Juan Francisco Aguirre Venegas, de 41 y 45 años, salieron a pescar la madrugada del pasado 25 de enero, sin imaginarse que una falla en el motor los dejaría a la deriva por un mes, hasta que fueron rescatados por una embarcación mexicana.

“Siempre salíamos a pescar y nos equipamos con poca agua y alimentación, pero nunca íbamos a pensar que nos ocurriría algo así. Fueron momentos de mucha angustia cuando el motor se nos apagó por completo”, relató Carlos Aguirre ayer a La Nación mientras disfrutaba la compañía de sus tres hijos.

Explicó que fue al tercer día en altamar. Hacía mucho viento y el agua entró a la panga y dañó el motor.

“Para alimentarnos y mantenernos hidratados, agarrábamos tortugas que llegaban como por magia a la lancha y nos tomábamos su sangre, así como pescado marlin y atún”, agregó el pescador, quien, al igual que su hermano, vive en Fray Casiano de Chacarita, Puntarenas.

El 25 de febrero, el barco mexicano BM/Oaxaca halló a los náufragos en su panga llamada Zafiro, que flotaba en medio del mar llevada por la corriente.

Ellos regresaron al país el sábado tras hacer transbordo al atunero venezolano Venturi, que se dirigía a nuestro país y se ofreció a traerlos, confirmó la cónsul de Costa Rica en México, María Amelia Hidalgo.