Policías repelieron la acción de dos encapuchados que los sorprendieron

Por: David Delgado C. 20 mayo, 2015
El vehículo del OIJ, en el que iban los dos agentes, marca Daihatsu Terios, recibió dos balazos de una escopeta en la puerta delantera derecha y en el parabrisas trasero. | REINER MONTERO.
El vehículo del OIJ, en el que iban los dos agentes, marca Daihatsu Terios, recibió dos balazos de una escopeta en la puerta delantera derecha y en el parabrisas trasero. | REINER MONTERO.

El ataque a balazos del que fueron víctimas dos agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el viernes anterior en Guácimo de Limón, se debió a un intento de asalto.

Así lo aseguró Gerald Campos, subdirector del OIJ, quien señaló que se trata de un caso de delincuencia común, atribuible a una banda que opera en la zona la cual ataca a transeúntes y vehículos en lugares solitarios.

El hecho ocurrió después de las 9 p. m., en el sector conocido como El Bosque, en Guácimo, cuando los oficiales, de 28 y 41 años, regresaban de hacer una diligencia judicial en un vehículo sin distintivo policial ni luces de emergencia.

Eso provocó que los asaltantes no pudieran percatarse de que había policías dentro del automotor y que estos portaban sus armas de reglamento.

Los dos hombres, con pasamontañas, sorprendieron el vehículo, de marca Daihatsu Terios, de color gris, en una angosta calle de lastre, muy sola.

Como el carro del OIJ iba a baja velocidad, amenazaron a los ocupantes con armas de fuego para que se bajaran, pero el conductor aceleró, por lo que los ladrones comenzaron a dispararle al auto con una escopeta.

Los agentes respondieron al fuego, y los dos individuos huyeron entre la vegetación. Los efectivos resultaron ilesos y en el sitio se encontraron, abandonados, una motocicleta y un pasamontañas entre la maleza.

“La zona de Guácimo, en Limón, es complicada. Hay lugares donde bandas operan de noche asaltando vehículos y transeúntes. Nosotros estábamos en una diligencia judicial y cuando veníamos de regreso, los asaltantes no vieron que éramos policías y quisieron asaltar el carro.

”Los oficiales nuestros repelen la agresión y los asaltantes se van. Pretenden bajarlos del carro, amedrentar a los ocupantes, pero lo que no esperaban es que eran policías y que iban a responder al fuego. Como los compañeros se dan cuenta de que les están disparando, en ráfaga, hubo una respuesta similar al ataque”, explicó el subdirector del OIJ.

Hecho aislado. Gerald Campos aseguró que ese ataque es un caso aislado y no un objetivo dirigido contra los agentes, quienes tienen varios años de laborar en la delegación del OIJ en Guápiles.

El vehículo resultó con dos impactos de una escopeta en la puerta delantera derecha, cerca del retrovisor y en el parabrisas trasero. En el caso de la motocicleta, un vecino de Guácimo llegó a reclamarla, tras afirmar que se la habían robado.

“Esta es una actividad donde los policías fuimos los ofendidos. Es delincuencia común. No está relacionado con ningún caso de que se haya mandado a un sicario a matarlos.

”Se investiga como cualquier otro caso. Seguimos coordinando junto con la Fuerza Pública para enfrentar este tipo de hechos”, expresó Campos.

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