Copiaban los datos en cajeros automáticos y desde Europa vaciaban las tarjetas

Por: Hugo Solano 4 septiembre, 2014

Agentes de la sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) detuvieron la mañana de este jueves a dos sospechosos de robar ¢110 millones a 250 clientes de un banco estatal con tarjetas de crédito y débito clonadas.

Las detenciones fueron en las casas ubicadas en el centro de San Pedro y en Vargas Araya, ambas localidades de Montes de Oca, donde se logró el decomiso de casi $6.000 y prendas de vestir con las que fueron ubicados cuando manipulaban los cajeros.

También se les decomisaron cámaras para cajero automático, máquinas utilizadas para copiar información, tarjetas de crédito, falsos celulares, computadoras y cables usados en apariencia para bajar los datos hurtados en los cajeros.

Además de los dólares, se decomisaron gran cantidad de implementos electrónicos y otros que ponían en los cajeros automáticos para conocer las claves y clonar tarjetas.
Además de los dólares, se decomisaron gran cantidad de implementos electrónicos y otros que ponían en los cajeros automáticos para conocer las claves y clonar tarjetas.

La investigación comenzó en octubre del año anterior por parte de la Unidad de Fraudes Bancarios del OIJ, tras recibir informes de la existencia de una organización criminal que se dedicaba al robo de información de las bandas magnéticas de las tarjetas en distintos puntos de la capital y fuera de ella.

En la investigación se logró identificar como líder a un checo de apellido Pager, quien en apariencia era quien colocaba los dispositivo electrónicos que copian los datos personales de los tarjetahabientes.

Los afectados con las estafas son clientes de un banco estatal, a quienes se les reintegró el dinero de los retiros hechos en los cajeros automáticos, los cuales fueron realizados en Europa.

El checo y un rumano de apellido Pretélita, de 39 años, quedaron a la orden de la Fiscalía.