Individuos pidieron ¢7 millones por el rescate, pero familia les dio ¢1,7 millones

Por: Carlos Arguedas C. 22 abril, 2016

Cinco individuos fueron capturados la mañana de este jueves como sospechosos de secuestrar a un empresario y demandar a la familia un pago de ¢7 millones por su liberación.

La retención de la víctima, de apellido Arroyo y de 57 años, se produjo el viernes 4 de marzo durante la mañana; se le liberó el sábado durante la noche.

El hecho tuvo como escenario diversos lugares del cantón Central de Alajuela, informaron la Fiscalía Adjunta contra la Delincuencia Organizada (Facdo) y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).

En cuanto a los detenidos, se les identificó como de apellidos Marín Herrera, de 28 años; Castillo Artavia, de 21; Ugalde Fuentes, de 63; Cubillo Blanco, de 25, y Calvo González, de 56.

Los sospechosos permanecían, la tarde del jueves, en celdas del OIJ en los Tribunales de Alajuela, para ser indagados por la Fiscalía. Hoy sería la audiencia para fijar medidas cautelares.

En esta vivienda, ubicada en Siquiares de Alajuela, fue donde mantuvieron retenida a la víctima. Ahí la Policía recogió evidencias. | OIJ PARA LN
En esta vivienda, ubicada en Siquiares de Alajuela, fue donde mantuvieron retenida a la víctima. Ahí la Policía recogió evidencias. | OIJ PARA LN

Eran conocidos. Según la información suministrada por las autoridades, la víctima y los secuestradores se conocían. Esto, porque el empresario era propietario de varias vagonetas y camiones, los cuales llevaba a reparar a un taller mecánico que pertenece a uno de los presos.

El caso comenzó a desarrollarse el 4 de marzo en la mañana, cuando Arroyo, quien conducía un vehículo, fue abordado por Ugalde en la comunidad de la Guácima de Alajuela. Tras un breve diálogo, ambos se dirigieron a Turrúcares, donde, presuntamente, Ugalde lo amenazó con arma de fuego y lo obligó a subirse a otro vehículo, en el cual viajaban otros de los cómplices. Luego lo llevaron hasta una vivienda en Las Vueltas de la Guácima.

El OIJ informó de que a la víctima la mantuvieron con las manos amarradas.

Los imputados hicieron varias llamadas a los parientes de la víctima. Exigieron el pago de ¢7 millones. Sin embargo, luego de negociaciones, la familia accedió a entregar la suma de ¢1.750.000.

El dinero lo dejaron, el día siguiente en la noche, en una bolsa plástica al lado de un poste del tendido eléctrico, en una calle solitaria en Siquiares de Alajuela. Poco después fue liberado en Río Grande de Atenas.