Lo trasladaron vía aérea de Pérez Zeledón a San José

 9 julio, 2014
A las 2 p. m. llegó a Alajuela el vuelo procedente de Pérez Zeledón y, de inmediato se trasladó al menor al centro médico.
A las 2 p. m. llegó a Alajuela el vuelo procedente de Pérez Zeledón y, de inmediato se trasladó al menor al centro médico.

Un menor de dos años y nueve meses ingresó esta tarde delicado al Hospital Nacional de Niños, luego de que un perro American Staffordshire lo mordió en el cuello y la cara a eso de las 9:30 a. m. en San Pedro de Pérez Zeledón.

El animal es propiedad de la madre del niño y estaba en el patio de la casa, cuando el menor sobrepasó una malla en la puerta que da al patio y fue ahí cuando el perro lo atacó provocándole las lesiones.

Fue trasladado primero al Ebáis de la localidad y luego al hospital Fernando Escalante Pradilla, de Pérez Zeledón. Los médicos le brindaron la atención del caso y como las lesiones eran tan graves pidieron ayuda a Vigilancia Aérea del Ministerio de Seguridad, que se encargó de trasladarlo en avioneta a Base Dos del aeropuerto Juan Santamaría.

Según vecinos de la ciudadela donde ocurrió el accidente, hace varios meses la familia tiene ese perro y ya habían advertido del peligro, sin embargo la familia hizo caso omiso.

Esta tarde autoridades del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) durmieron al animal y se hicieron cargo de él, luego de que la madre del menor les dio la venia.

A las 2 p. m. arribó a Base Dos la aeronave que trasladó al pequeño desde Pérez Zeledón. Se le esperaba a las 12:30 p. m. pero, debido a que el menor se complicó, la salida de la nave se retrasó. La ambulancia que lo esperaba en el sitio lo trasladó de inmediato al Hospital de Niños.

El animal quedó en manos de Senasa. Las mordeduras en el rostro y cuello del menor ameritaron una cirugía inmediata.
El animal quedó en manos de Senasa. Las mordeduras en el rostro y cuello del menor ameritaron una cirugía inmediata.

Lesiones severas. La directora interina del Hospital Nacional de Niños, Olga Arguedas, informó que el chiquito entró a las 3 p. m. en estado de shock e incluso requirió una transfusión de sangre, debido a que perdió gran parte de ese líquido vital.

Se le hizo una tomografía y mostraba un hundimiento del macizo facial, lesiones en la parte de atrás de la cabeza y en el cuello, por lo que a las 5:10 p. m. todavía estaba en sala de operaciones.

Arguedas dijo que las horas posteriores a la operación serán decisivas.

Tatiana Villalobos, vecina de la vivienda en que sucedió el ataque, dijo que era algo que se veía venir y que los vecinos vivían con el temor de que en cualquier momento sucedería una desgracia.

Afirmó que el chiquito jugaba con unos peluches cuando el perro lo atrapó del cuello. Dijo que todos los vecinos lloraban al ver las lesiones del niño.

(Información actualizada a las 5:30 p. m.)