Dijo que homólogo de Francisco Segura será el director de la Fuerza Pública

Por: Carlos Arguedas C. 14 mayo, 2014

El nuevo ministro de Seguridad Pública, Celso Gamboa Sánchez, anunció que su función será más de control político y de fijar estrategias, al tiempo que consideró innecesaria una reunión de coordinación con el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Francisco Segura.

El jerarca hizo tales declaraciones durante una entrevista con La Nación a la que también asistieron sus viceministros.

“El homólogo de Francisco Segura con nosotros se llama Juan José Andrade”, dijo Gamboa, en referencia al actual director de la Fuerza Pública y señalando que el Ministerio tiene buenos jefes policiales, que pueden cumplir la labor de coordinación con el OIJ.

Gamboa negó tener roces con Segura y explicó que su posición sobre este tema se deriva de que “siempre he dicho que el centro más importante para reunirnos (Seguridad y el OIJ) es en el Ministerio Público, porque es ahí donde se fija la dirección funcional de las investigaciones”.

Señaló que podría ser un “sin sentido que las fuerzas de policía se reúnan en algún momento sin el sostén jurídico del fiscal, pues si el fiscal piensa otra cosa, eso es complicado”.

JOHN DURÁN
JOHN DURÁN

Consultado Segura sobre las manifestaciones del titular de Seguridad, sostuvo que no tiene “malas relaciones con el Ministerio de Seguridad Pública”.

Sin embargo, consideró que, “cuando el director de la Policía Judicial necesite reunirse con algún jerarca en esa institución, lo aconsejable es que sea con el ministro, que es el jerarca de toda, toda la Policía, no con el jefe de una parte de esa unidad”.

Pero, enterado de la postura de Gamboa, indicó que “si no se quieren reunir con el director de la Policía Judicial no hay ningún problema porque los mandos medios nuestros están trabajando fuertemente en mantener buenas relaciones con los mandos medios de ellos (Seguridad)”, y enfatizó en que no dejará que inconvenientes como estos afecten la comunicación entre ambas instituciones.

¿Fricciones? Gamboa y Segura fueron dos de cuatro candidatos en una terna que, en diciembre del 2012, buscaba sustituir a Jorge Rojas en la dirección del OIJ. La Corte Plena eligió a Segura con 15 votos, mientras Gamboa obtuvo el apoyo de siete magistrados.

“En algún momento tuvimos alguna distancia porque estábamos corriendo por un puesto. Yo perdí y Francisco tiene todo mi apoyo (...). Pensar en una diferencia personal que se traduzca en costos operativos, eso no puede pasar. Es una diferencia de criterios para dirigir una institución” , expresó Gamboa.

Manifestó que tras ese resultado que no se sintió perdedor, pues se ganó la confianza de muchas personas y “ahora estoy en otro rol, que es la perspectiva de la prevención para el control criminal”.

“Me traje a Gustavo (Mata) que era el brazo derecho de Francisco (Segura) y de Jorge Rojas. Nuestra relación con él es buena. Con Gerald Campos (subdirector del OIJ) tuve el privilegio de ser su profesor, trabaje con él en Limón donde obtuvimos réditos importantísimos”, declaró el jerarca.

Ante las preguntas de si en algún momento hubo fricciones con Segura, respondió: “no fue una fricción, fue una válida disputa por un puesto y ganó el mejor, ganó Francisco, eso lo valoraron los magistrados. Y estoy muy satisfecho de que las investigaciones criminales estén en una buena persona, una persona honesta. Por supuesto que en el ejercicio normal de la función hay algunos roces”.

Trabajo en equipo. Acompañado por sus tres viceministros: Gustavo Mata (Unidades Especiales), María Fulmen ( Prevención) y Bernardita Marín (Administrativa), Gamboa destacó varios de los objetivos que impulsará al frente de Seguridad, entre los cuales mencionó el incorporar al Ministerio una visión más gerencial, donde se apueste a la prevención, así como se dará énfasis a la lucha contra el crimen organizado, a través de la desarticulación de estructuras tanto nacionales como internacionales.

También, adelantó que todos los jefes de la Fuerza Pública tendrán que brindar informes sobre los resultados que se vayan obteniendo de la labor de sus subalternos.